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La Brigada de Salvamento Minero visita el Montepío, que les traslada el homenaje de la gran familia del carbón

El Montepío de la Minería Asturiana ha tenido esta mañana el orgullo de recibir la visita de la Brigada de Salvamento Minero de Asturias, una oportunidad única para transmitir los cientos y cientos de apoyos recibidos en los últimos días por nuestras familias mutualistas mineras –llegaron a producirse 15.000 en unas de las jornadas a través del perfil del Montepío en redes sociales- como reconocimiento y homenaje a la labor desempañada por el este Cuerpo hermano en el rescate del niño Julen en Totalán-Málaga. También, para conocer de primera mano el estado de nuestros compañeros mineros tras unos días intensos de labor sometida a las dificultades propias de una operación de rescate tan agónica como titánica, seguida por medios de todo el planeta.

Tras una felicitación y ovación por parte de todo el personal del Montepío en su sede central, el Jefe de la Brigada de Salvamento Minero, Sergio Tuñón, fue rotundo: “Os debíamos una visita, la que nos dedicasteis en el pozu Fondón hace ahora justo un año, en el que os acordasteis de nosotros cuando pocos parecían saber dónde estábamos en esta espiral de años de cierres en la minería que nos afectan; y pensamos que el mejor modo de devolveros aquel hermoso gesto era venir hoy, el día 1 después de, a deciros gracias por el apoyo que nos ha llegado de los mutualistas mineros no solo durante el rescate, sino especialmente antes, haciendo bueno el espíritu de solidaridad y compromiso y de esa preocupación común por el futuro”.

El presidente del Montepío, Juanjo Pulgar, acompañado de Víctor Montes (Secretario), Jesús Armando Fdez. Natal (Interventor), Ángel Orviz (Contador) y Arsenio Díaz Marentes (Juntas locales), agradeció el gesto de la Brigada de Salvamento y adelantó la continuidad del proyecto puesto en marcha en su día para poner en valor todo el conocimiento y memoria desempeñado por el Cuerpo de élite minero en sus 106 años. Uno de los vídeos realizados por el Montepío sobre la Brigada de Salvamento Minero fue utilizado por diversos medios en España (La Nueva España, Diario Sur, Antena 3 tv…) durante estos últimos días. Pulgar indicó que “era una visita lógica durante un tiempo en el que ambas entidades estábamos en dificultad, tratando de buscar futuro y en la unidad siempre ha estado la fuerza”.

El Montepío, que ya trabaja para otros reconocimientos a la Brigada, les obsequió con varios ejemplares del Albú, calendario Mujer y Mina: el carbón en femenino plural publicado recientemente por la Mutualidad y el de fotografía de Tierra Negra: Minas y Mineros, publicado por los fotógrafos Eduardo Urdangaray y Ramón Jiménez, del Archivo Histórico Minero, con lo que también colabora el Montepío en proyectos de divulgación de historia minera. Uno de los Brigadistas, hijo de minero fallecido, reconoció en una de las fotografías a su madre, en una de las imágenes realizadas por Urdangaray tras el accidente del Pozu Santa Bárbara de 1992, una de las gestas más complicadas realizadas por la Brigada durante su largo historial de complicados rescates llevados a cabo en más de un siglo de existencia.

Los  Brigadistas reiteraron en el Montepío que su labor durante la operación en Totalán “fue una más dentro de un dispositivo con unas 300 personas y que nuestra labor, aunque importante en los últimos metros, supone una acción y un deber que entra dentro de nuestra actividad profesional como mineros profesionalizados en rescate”. También tuvieron palabras de agradecimiento para el Ministerio de Defensa, con Margarita Robles al frente (muy cercana en el seguimiento directo y en conocer nuestras opiniones), y la Guardia civil, además de Delegación de Gobierno, Alcalde de Totalán, geólogos… entre otros.

Ya en casa, la Brigada de Salvamento Minero sigue señalando la importancia de “no perder ese “know how” acumulado en cientos de rescates y experiencias y que es el que hace que hoy se acuerden y nos valoren en distintos lugares de España y del mundo cuando las cosas se ponen feas”.

Vídeo conmemorativo de la visita que el Montepío dispensó a la Brigada de Salvamento Minero hace un año.

Plan de Pensiones: (2018, mal ¿2019?) En océanos revueltos, paciencia de pescador

2018 ha estado colmado de sorpresas financieras a nivel mundial, todas ellas negativas. Ello ha dado lugar a un escenario inédito desde los años 70, en la que ninguna clase de activo financiero logra subidas. De hecho, solo un 5% de los planes de pensiones comercializados en España han lucido en 2018 una rentabilidad positiva. Y el nuestro arroja por primera vez pérdidas (-2,30% al cierre de noviembre). El consuelo es que nuestro Fondo Montepío sigue mostrando cifras muy buenas de rentabilidad a 10 y 15 años (ha habido años buenos en la última serie), por lo que, ante la inestabilidad de los mercados, en la paciencia esta la clave.

Y eso que el año comenzó positivo, con fuertes expectativas de crecimiento global, especialmente en la zona euro. Hasta la mitad de febrero, la renta variable casi alcanzaba los objetivos previstos. La renta fija corporativa también ofrecía un buen comportamiento. El dólar se depreciaba y había mayores expectativas de crecimiento. Sería Estados Unidos quien iniciase el movimiento y el resto replicaron dicha dinámica. El sector financiero presentaba entonces ascensos ante las previsiones de comienzo en las subidas de los tipos de interés. Ya en febrero se produjo un fuerte ascenso de la volatilidad, pasando en pocas sesiones a niveles no vistos desde la crisis del Brexit. El detonante fue la posibilidad de mayores subidas de tipos de interés en Estados Unidos. Posteriormente, el mercado recuperaba hasta la segunda mitad de año. Estados Unidos alcanzaba máximos, pero el resto de áreas quedaban rezagadas, especialmente Europa y los Países Emergentes.

La segunda mitad del año ha sido muy mala. La incertidumbre se adueñó de los mercados financieros y los eventos de riesgo se fueron sucediendo. Sobre todo por la guerra arancelaria entre China y Estados Unidos. Primero dio Trump, después China. Y ahí siguen. El otro factor, la salida de Reino Unido de la zona euro; mientras, en Italia, continúan las negociaciones con la Comisión europea sobre su propuesta de superación de la barrera de déficit.

Las distintas actuaciones de los Bancos Centrales continúan mostrando un panorama cauto. La Fed sostuvo un tono más laxo en su última comparecencia, vigilante a los datos de inflación. El Banco Central Europeo continúa con su programa de normalización monetaria, pero con una visión más prudente por las posibles implicaciones en el crecimiento, especialmente de Italia.
Los mercados de renta variable han mostrado una tendencia bajista en todas las zonas, a excepción de Estados Unidos, dada su mayor visibilidad en crecimiento. Los bonos gubernamentales europeos suben en precio en la última parte del año. En las últimas semanas, las volatilidades han vuelto, y marcan la dirección de los mercados.

Posición y estrategia de nuestro fondo
En Renta Variable: Hasta ahora nuestro Fondo, operado por CASER SEGUROS para las familias mutualistas partícipes en condiciones únicas y personalizadas, ha permanecido invertido en línea con el índice de referencia, aunque gestionando el nivel de inversión conforme los mercados ofrecían oportunidades. Se mantuvo sobreexposición táctica a Estados Unidos durante gran parte del año. Se redujo posteriormente la exposición a renta variable en julio mediante compra de opciones.
En Renta Fija: El Fondo ha estado en 2018 con duración corta frente al índice de referencia. Por tipo de activo, vemos mayor valor en la renta fija corporativa a corto plazo (hasta 18 meses) que en la gubernamental; mientras que optamos por gobiernos en los tramos medios, estrategia que implementado en el fondo, siempre en el contexto de baja sensibilidad a tipos de interés así como activos a tipos de interés flotante y emitidos en dólares que ofrecen un atractivo diferencial de rentabilidad.
En Otras Inversiones: Nuestro Fondo ha invertido el 20% de sus activos en otras inversiones, en busca de descorrelación –cierta protección – frente a los mercados tradicionales de renta fija y renta variable, con menor rango de volatilidad.

Expectativas para 2019
Es probable que la incertidumbre se prolongue en la primera parte del año. Pero mantenemos el nivel de exposición en renta variable ante un presumible escenario de crecimiento global sostenido y de inflación moderada, porque ofrece rentabilidades esperadas y atractivas, en un entorno favorable, con mejoras de los beneficios empresariales. En renta fija, mantenemos sesgo hacia duraciones bajas, como protección ante escenarios con subidas de tipos de interés y otras inversiones que ofrezcan descorrelación (una diversificación a modo de paraguas de protección) en las caídas, aunque en menor medida a favor de renta fija a muy corto plazo, con rentabilidades positivas con certeza del retorno.
A cierre de Noviembre, el Fondo Montepío presentaba una rentabilidad del -2,30% frente al -1,54% del índice de referencia. Teniendo en cuenta los eventos financieros vividos, la estrategia de la cartera ha estado alineada con nuestras convicciones macroeconómicas de crecimiento e inflación; y pese a que se han cumplido, no se han trasladado al precio de los distintos activos financieros. No obstante, tenemos convicción en esta apuesta: creemos que el tiempo despejará incertidumbres, haciendo que los aspectos fundamentales macroeconómicos primen sobre las eventualidades políticas, estando así nuestro Fondo bien posicionado para este suceso, con el aval de la buena trayectoria de estos años.

Finalmente, en un escenario general de pérdidas en los Fondos, un medio especializado (Invertia), advertía en otoño: “Los últimos meses del año son los favoritos de la banca para la comercialización de planes de pensiones. Los traspasos se multiplican al calor de jugosas bonificaciones, de hasta un 5%. Pero cuidado, porque más allá del brillo de los escaparates bancarios lo que abunda es una escasa rentabilidad”.

El aviso va en línea con lo que ya adelantamos aquí: ¡ojo con las regalías! Y sobre todo en años malos, como 2018. El 95% de los planes de las grandes gestoras acumulan pérdidas más abultadas que la bonificación que ofrecen por el traspaso desde otras entidades: 195 planes pierden más de ese 5%. Y 1.028 caen más de la bonificación mínima que está ofreciendo la banca para captar el ahorro para la jubilación de sus competidores. Por eso, nuestros expertos insisten en que la rentabilidad hay que medirla en el largo plazo, más en un producto de previsión como éste, que por ley precisa años de recorrido. Y es ahí, en la regularidad, donde el Fondo Montepío es fuerte, con sus casi 20 millones de sus partícipes (un 80% de nuestros mutualistas) con grandes resultados a 10 y 15 años. Y eso exige paciencia.

Además, contamos con otras fórmulas como el Seguro de Ahorro, con una participación similar y complementaria a tu cuota mutualista. Infórmate sin compromiso.

Recuerde: Los planes de pensiones son productos financieros de ahorro a largo plazo. Nadie garantiza beneficios a un año porque su evolución depende de la cartera que se tenga, donde este invertida, la evolución de la economía mundial…etc variables que, al corto plazo, se escapan a los propios expertos. Sólo en el largo plazo (los años buenos de rendimiento ganen a los malos, o a los menos buenos) es donde los fondos de pensiones, con sus particularidades reguladas por el Gobierno (deducciones en Hacienda, cuando se rescatan…etc) deben ser valorados.

ESTE ARTÍCULO HA SIDO PUBLICADO EN LA REVISTA MONTEPÍO 81-ENERO 2019, con el soporte técnico de CASER SEGUROS

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La Brigada de Salvamento Minero de Asturias: los Ángeles del Carbón

La noticia del rescate del niño Julen en Totalán-Málaga, ha puesto en el primero plano de la actualidad a nuestros compañeros de la Brigada de Salvamento Minero de Asturias. Hace hoy un año justo, la Revista de nuestro Grupo les dedicó un extenso reportaje en la sección estrella dedicada a la memoria minera “Los álbumes del Carbón”, a raíz de un encuentro entre ambas entidades emblemáticas dentro de la gran familia minera asturiana. Al hilo del interés general suscitado por esa noticia, consideramos bueno rescatar el texto para nuestra versión y redes digitales. La Brigada minera y su historia lo merecen, más que nunca, peleando por un futuro que ponga en valor todo lo mucho y bueno que ha aportado nuestro sector.

En los dos últimos siglos, la minería asturiana ha dado a la historia industrial española y europea, un número significativo de proyectos que han dejado una huella indeleble. En estos álbumes mineros de la REVISTA MONTEPÍO, hemos dedicado capítulos a buena parte de ellos, como la pionera mina de Arnao, la Asturiana Mining Company, la Fábrica de Mieres, Sociedad Hullera Española, la Mina La Camocha, Duro Felguera, Coto Musel, Solvay, Manuel Llaneza y el SOMA, los vales y economatos, la Huelgona del 62 y el nacimiento de las primeras Comisiones Obreras o la Universidad Laboral de Gijón… quedando profundizar en otras muchas, como las lámparas de mina “made in Asturias”, el Sanatorio Adaro o el Instituto Nacional de Silicosis, por citar otros emblemas de nuestra memoria colectiva. De todo ese mundo carbonero, tres conceptos han trascendido especialmente de manera consustancial, hasta definir buena parte de esa idiosincrasia minera: la solidaridad, la necesidad de lucha para la mejora de las condiciones de vida, laborales, de las familias y del hábitat obrero asturiano y un compromiso por encima de todo con el progreso y la justicia social. De ese tríptico de lucha, solidaridad y auxilio, nacieron tres entidades: el propio Montepío, como heredero de la primigenia actividad mutualista desarrollada por las decenas de plantillas mineras que desde el XIX existieron en Asturias, antes de la gran concentración de 1967 (nacimiento de Hunosa); el Orfanato Minero, reconocido como la Fundación Docente de Mineros Asturianos, a la que dedicamos hace escasos números artículos sobre su historia y su situación presente; y la Brigada de Salvamento, los llamados “Ángeles del carbón”, asignatura pendiente que abordamos en éste nuevo capítulo de Los álbumes del carbón.

Con 105 años de historia, la Brigada de Salvamento Minero es uno de los emblemas de la Asturias Solidaria, con reconocimientos y distinciones internacionales por su participación heroica como cuerpo especializado USAR en catástrofes de todo tipo, más allá de la mina; su conocimiento y valía exige un futuro más allá del carbón.

El pasado mes de septiembre, una delegación del Montepío encabezada por el presidente, Juan José Pulgar y los directivos, Ángel Orviz y Arsenio Díaz Marentes, visitaban las instalaciones de la Brigada de Salvamento Minero en el emblemático Pozu Fondón de Sama de Langreo. Recibía a la delegación mutualista el Jefe de la Brigada, Sergio Tuñón (43 años, Villallana). A sus espaldas recae hoy dar continuidad a 105 años de prolija historia, vinculada a esa solidaridad de mayor emergencia e impacto: la del auxilio urgente e inmediato a personas.

Labores de salvamento que en este siglo largo de existencia no han sido siempre para mineros, ni exclusivas en Asturias, ni siquiera en España, pues la laureada Brigada Minera, quizás poco lo saben, es un cuerpo especializado con la certificación mundial USAR (sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres), lo que le ha llevado a participar en operativos de diversa índole a nivel internacional: terremotos, incendios, montaña, accidentes en túneles. Las paredes de la sede de la Brigada lo demuestran, con metopas, diplomas, placas, escudos… que dan fe de la excelsa colaboración del cuerpo minero asturiano por todo el mundo, fundamentalmente Europa y América. Y curiosamente, cuanto más mengua el peso del sector minero en nuestro país, su conocimiento, labor y destreza a pie de campo más es apreciado por otros colectivos y sociedades. Dos ejemplos recientes, uno en Asturias y otro en el País Vasco. Cogersa requirió los servicios de la Brigada para realizar una importante misión en el vertedero central de Asturias: una actuación que permitió ganar un gran volumen de espacio, muy necesario en Serín. En junio, el teléfono de la Brigada en Fondón también sonó para pedir ayuda: el Gobierno Vasco y la Ertzaintza precisaban consejo y apoyo técnico para tratar de evaluar la posibilidad de un rescate a un espeleólogo fallecido en una cueva en Galdames (Vizcaya).

Ya ha llovido mucho desde que el 26 de agosto de 1912, la Brigada realizó su primer rescate en el Pozu María Luisa de Langreo, enfrentándose a los efectos de una explosión de grisú, afortunadamente, sin víctimas.

Pero la necesidad de crear un cuerpo de élite en Asturias, especializado en rescates mineros, llevaba largo tiempo coleando. La mina de finales del XIX y principios del XX era cada jornada un campo de guerra, con decenas de accidentes o fallecimientos. Una elevada siniestralidad que había logrado que calase aquella frase de pleitesía la madre naturaleza y de aceptación del infortunio: ¿Quién no escuchó alguna vez en las Cuencas aquello de que la mina se cobraba de vez en cuando su tributo? Pero es lógico pensar que las autoridades mineras sintieran en algún momento la necesidad de equipar con medios adecuados a las cuadrillas de obreros que al instante acudían a socorrer a sus compañeros. Por aquel entonces, ninguna empresa minera disponía de personal especializado para actuar en los accidentes o emergencias que se producían en sus explotaciones. Cada explotación actuaba por su cuenta, con escasos medios, con lo que ello restaba.

Un poco de Historia: la necesidad del rescate minero

Tampoco existía un marco legal que obligara a las empresas mineras a contar con un equipo de salvamento bien formado y reglamentado, por lo que todo quedaba en el voluntarismo. No fue hasta 1897, cuando la reina María Cristina aprueba el Reglamento de Policía Minera, en el que se establecen las prescripciones de policía y seguridad en las explotaciones mineras. El Capítulo III, que se refiere a los Remedios para los accidentes, se apuntaba por primera vez: “Los explotadores están obligados a dotar a sus concesiones de medicamentos y medios para auxiliar pronto a los heridos, a  tener constantemente personal adiestrado en el uso de los aparatos de salvamento y a comprobar periódicamente el buen estado de los aparatos. Cada mina o grupo deberá contar con servicio sanitario y un Médico, por lo menos, que tenga su residencia dentro del radio de 10 kms., y tener una habitación convenientemente acondicionada para atender a la curación de los heridos, cuando su estado no consienta su traslación a otro punto”. El 21 de junio de 1902 se da un paso más con una Real Orden que obligaba a las empresas a disponer de equipos de respiración artificial y personal adiestrado. Y el 28 de enero de 1910, el rey D. Alfonso XIII aprueba el Reglamento provisional de la Policía Minera, con un artículo específico al Salvamento Minero y las exigencias que deben cumplir las Estaciones de salvamento, acotando el radio a 4 kms, y obligando a disponer de aparatos respiratorios portátiles que permitan penetrar en una atmósfera irrespirable”.

El avance legislativo en España no fue casual. Europa entera había quedado helada en marzo de 1906, cuando en la Mina de Courrières, una explotación situada en Lens (Francia) en la frontera con Alemania, se produciría la mayor tragedia minera registrada: una terrible explosión de grisú segaría la vida de 1.099 mineros. Entre los que salvaron la vida, algunos de ellos, habían permanecido días, incluso una semana, vagando dentro de la mina, sin encontrar salida ni ayuda, pese a que decenas de mineros alemanes habían saltado el paso fronterizo francés para acudir en socorro de sus compañeros galos.

En Asturias, fue Duro Felguera quien toma la iniciativa para crear un servicio propio de rescate, que serviría de apoyo en caso de que las brigadillas asignadas en cada una de sus minas requiriesen apoyo extra, fundamentalmente en atmósferas impuras. Es entonces cuando en el resto de empresas mineras surge la idea de unificar sus precarias brigadas, esperando que una coordinación de las mismas resultase más eficiente, pudiendo en la suma dotarse de mejores medios de salvamento, por lo que deciden unificarse con la ya habilitada por Duro Felguera.

Es en 1911 cuando se lleva a cabo el primer paso para la Constitución de la Brigada de Salvamento Minero Asturiano sumándose a Duro, Carbones de la Nueva, Coto del Musel, Minas de Langreo y Siero, Elorduy y Díaz Caneja. Y es el día 1 de enero de 1912 cuando se realiza la primera sesión de prácticas con un equipo formado por un Facultativo y cinco mineros de 1ª. La Dirección corre a cargo de D. Manuel Sancho, Ingeniero de Minas y Director Técnico de Duro Felguera. La primera Estación Central de Salvamento elige un posicionamiento estratégico, el Hospital de Duro Felguera, más tarde conocido como Sanatorio Adaro de Sama de Langreo. Disponía de 5 equipos de protección respiratoria de 2 horas de autonomía, 3 pulmotores, 3 inhaladores, 2 camillas con inhalador y un equipo de protección respiratoria de manguera y fuelle.

El 20 de Mayo de 1914, la Brigada realiza su primera misión complicada, con el rescate de mineros en el María Luisa, donde una explosión de grisú causó la muerte a 4 obreros y dejó gravemente herido a otro. En 1920 la Brigada ya contaba con un presupuesto propio de 150.000 pesetas de la época. Con unos gastos fijos mensuales de 4.000 pesetas, siendo obligatorio para estar en la Brigada de Salvamento ser un Minero de Primero, con experiencia y valía contrastada, que demostrase pleno rendimiento en las labores de interior y habilidades en el uso del material de rescate, que sería escogido y abundante.

Desde entonces la Brigada, ha realizado cientos y cientos de intervenciones. Los brigadistas se dividen en dos retenes de 10 efectivos cada uno, de manera que cada retén alterna un mes en la Brigada y otro en la mina (tiempo durante el cuál los brigadistas desarrollan las tareas propias de sus categorías laborales en sus respectivos centros de trabajo). En caso de necesidad se incorpora a la unidad todo el personal, pudiendo así contar con un máximo de 20 brigadistas. Hoy día, la Asociación de Salvamento en la Minas está integrada por la administración del Principado de Asturias y las siguientes empresas: Hulleras del Norte S.A. (HUNOSA), Carbonar, S.A., Minersa Group y Kinbaury España, S.A., siendo la primera, la que aporta el personal y las instalaciones. La Brigada, que cuenta con un acuerdo de colaboración con el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias, trasfiere sus conocimientos en los rescates en espacios confinados más allá de la minería, alcanzando a todos los cuerpos de emergencia que deben operar en ellos: los puntos fuertes son las técnicas de rescate en espacios angostos con los medios habituales utilizados en la minería, y sobre todo, el uso y entrenamiento del equipo de respiración autónoma en circuito cerrado, logrando tiempos de intervención de unas 4 horas en ambiente irrespirable y/o explosivo.

Como ejemplos destacables figura su heroica intervención en septiembre de 1978 en el túnel ferroviario de Congostinas,  en Pajares, cuando se incendió un convoy formado por dos máquinas y 13 cisternas de gasolina y gasoil. Accidente en el que fallecieron 7 personas. También en otros dos incendios: en 2007, en la cinta transportadora del lavadero de Modesta, en Langreo. El fuego originado generó una nube de monóxido de carbono que intoxicó a 140 personas y obligó a desalojar de sus casas a más de 700 personas Y en 2010, en el  túnel del Lote VII  de las obras de la variante de Pajares, actuando conjuntamente con el cuerpo de Bomberos del Principado de Asturias. A nivel internacional, cabe destacar el asesoramiento en el rescate de los cadáveres de 65 mineros sepultados en la mina Pasta de Conchos, (Coahuila, México).

La Brigada en el alambre: morir con el cierre de la minería o diversificar su futuro como cuerpo de élite

En el año 2000, después de algunos duros accidentes de los sufridos en la minería asturiana antes de la última gran reconversión (en concreto estos en Nicolasa y Montsacro),  uno de los últimos Jefes de la Brigada, Jesús Ángel Sierra, manifestaba en los medios: “El dolor que hay detrás de cada accidente minero lo empaña todo. Nos queda el apoyo de los compañeros, el agradecimiento de las familias. La satisfacción personal del deber cumplido frente al riesgo”.

“Ciertamente, cuando se requieren nuestros servicios es porque algo grave ha ocurrido en la mina”, comenta el Jefe actual, Sergio Tuñón, ingeniero de Minas de profesión, está convencido de que ese “más de un siglo de historia y de conocimiento acumulado en el trabajo en pozos, túneles, cuevas… en catástrofes de todo tipo no pueden echarse a perder por el fin del sector minero en España”. Y su posición es clara y abierta: “Si Asturias trabaja para ello, contamos con un equipo de élite para intervenir con garantías ante cualquier contingencia en 20 años”. En la conversación subyace una cierta preocupación a que no se sepa dar luz al  proyecto más allá de la actividad minera. A ser eficaces en poner en valor ese evidente “how know” (conocimiento aplicado) tan importante hoy en día en cualquier campo.

La visita al corazón de la Brigada que propició este reportaje estuvo guiada también por Santiago Berjano Serrano, director del Servicio de Seguridad Minera de la Consejería de Industria del Principado, y por su cargo en la Administración regional, Vicepresidente de la ASM, quien nos explica que  “Asturias debe fijarse en lo que Inglaterra hizo con su Brigada: su minería cerró pero su Cuerpo de Salvamento ha seguido trabajando y no solo sobre explotaciones cerradas o catástrofes en entornos similares, sino diversificando su actividad, hasta llegar a un acuerdo con Puertos para operar en las revisiones de los tanques de los buques mercantes. Es una necedad perder un servicio público puntero y de élite como éste, con funciones más que necesarias en nuestra sociedad”.

Casi un siglo después, la Brigada es reconocida como uno de los mejores cuerpos de socorro laboral de Europa, formado por trabajadores solidarios, acostumbrados a la difícil labor de rescatar, en las condiciones más adversas, a compañeros cuyas vidas corren peligro o que se han perdido para siempre en la profunda oscuridad de la mina. En 2007 el Gobierno de España les concedió la Medalla de Oro, con Distintivo Azul, al Mérito de la Protección Civil en España. Antes, en 1972 ya habían recibido la Medalla de Oro por el Mérito en el Trabajo, en  1990 la Medalla de Plata del Principado de Asturias y en 2005 la de Plata de la Cruz Roja.

Texto de ALBERTO ARGÜELLES, Director de Comunicación del GRUPO MONTEPÍO, publicado en la REVISTA MONTEPÍO Nº79 de Enero de 2018

Video realizado para inmortalizar la jornada de convivencia Montepío-Brigada de Salvamento

 

 

El turismo de hoy, por Víctor Cabal/ El sol de nuestros Destinos en Los Alcázares y Roquetas

Cada vez más los fríos y húmedos inviernos del Norte nos invitan a hacer las maletas y buscar climas más cálidos donde disfrutar del Sol y todas las posibilidades de ocio y salud que su bondad nos proporcionan.

En esta línea, nuestros dos “Destinos de Sol”, Roquetas de Mar y Los Alcázares del Mar Menor en los que disponemos de sendos complejos Residenciales, nos proporcionan una oportunidad increíble para sentir en nuestra cara la energía de los rayos solares, especialmente en los meses de invierno, en los que nuestro clima norteño nos permite pocas alegrías a  cambio muchos resfriados.

Así y como curiosidad, quise comparar en las líneas que siguen algunos datos climáticos de ambos destinos en un mes concreto del año, el de Marzo y compararlos con los valores de Oviedo, capital del Principado, obteniendo para ello datos la web especializada www.meteoblue.com

Así, un mes de Marzo cualquiera, las temperaturas medias en Roquetas de Mar oscilan entre los 22 (temperatura máxima media)  y los 12ºC (temperatura mínima media) , en Los Alcázares del Mar Menor irían entre los 19 y los 8ºC.  Finalmente y, como era de esperar, en Oviedo el intervalo térmico se va hasta los 15 y los  6ºC, todo un descenso  considerable y que anima la decisión de migrar hacia el Sur en busca de mejores temperaturas.

Ese mismo mes de Marzo, y como media, en Los Alcázares tendríamos 19mm de precipitación lluviosa, en Roquetas habría casi 60mm y en Oviedo alcanzaríamos los 94mm, siempre con el paraguas a cuestas.

Finalmente, y también muy significativamente durante este mes, Marzo, en Los Alcázares se disfrutan de 7.8 horas de Sol diarias, en Roquetas de Mar 7.7 horas y en Oviedo se rebajan hasta las 4.3

Estas cifras nos permiten considerar a los dos enclaves mediterráneos del Grupo Montepío, Los Alcázares en el Mar Menor y Roquetas de Mar en el Mediterráneo como auténticos “Destinos de Sol” a nuestro alcance: Dos refugios vacacionales próximos y propios que asociaremos ya con las palabras Salud y Bienestar, convirtiendo este delicioso clima en una de las principales motivaciones para hacer nuestras maletas, viajar y disfrutar , sin olvidarnos claro del innegable aporte paisajístico del Mar Menor, del Mediterráneo o de la Cultura local de cara a la selección de destino.

Y si a todo ello le añadimos la Calidad de la oferta alojativa de nuestros dos residenciales, el trato amable y hospitalario de nuestro equipo humano y la increíble Oferta de Invierno que se ofrece desde el  Montepío, la elección está más que clara, y saludable. Además, muy pronto, la nueva conexión aérea Asturias-Murcia, será una realidad, como ya lo es el nuevo Aeropuerto de Corvera en la Región hermana.

Así que vayan haciendo planes y por favor, crema protectora solar ¡todo el año!

Un saludo al Sol, fuente de vitamina D y energía.

VICTOR CABAL DÍAZ es Consultor turístico, Profesor de la Facultad de Turismo en lla Universidad de Oviedo y asesor del Grupo Montepío

“Un poco de turismo, por favor”

Sorteo fidelidad vacaciones Montepío Recuerda tus vacaciones en 2019 pueden tener premio

Ganadores premio fidelidad vacaciones mutualistas

: Todos los mutualistas que habéis realizado estancias vacacionales en 2018 habéis participado en el Sorteo especial 8 de Enero con 3 premios de un  fin de semana para 2 pax (noches del viernes y el sábado) en el Balneario de Ledesma

COMPRUEBE AQUÍ LOS NÚMEROS ASIGNADOS POR ORDEN DE DNI/NIF:

CENSO SORTEO FIDELIDAD vacaciones Mutualistas Destinos De Sol y Balneario de Ledesma 2018

Todas aquellas personas, socias del Grupo Montepío (2.452 según el registro facilitado por el departamento de Informática del Grupo Montepío), que durante el último año 2018 habéis realizado alguna estancia vacacional en el Balneario de Ledesma o en los Residenciales de Destinos de Sol de Los Alcázares o Roquetas de Mar, desde el 1 de enero a 31 de diciembre, participan en el Sorteo de tres estancias termales de fin de semana (dos noches, para titular y acompañante) a disfrutar a lo largo de la nueva temporada termal 2019 (que se inicia en marzo y finaliza tras el puente de diciembre) en régimen de pensión completa con circuito termal básico incluido (entrada viernes tarde, y salida domingo por la mañana

El sorteo,  día 8 de enero de 2019, en la sede central del Grupo Montepío en Oviedo.

Y los tres ganadores son:

1º/ MANUEL DÍAZ ANTUÑA (por sus vacaciones en Residencial DS Los Alcázares) SIERO

2º/ FAUSTINO FERNÁNDEZ DÍAZ (por sus vacaciones en Balneario de Ledesma) OVIEDO

3º/ MANUEL ALONSO RIERA (por sus vacaciones en Residencial DS Los Alcázares) OVIEDO

Los ganadores, previa identificación como mutualistas con carnet cuota al día, podrán reservar fecha, llamando previamente al Balneario de Ledesma T. 923 149 100, haciendo constar su “premio a la fidelidad mutualista”  para adaptar con la Recepción del centro esa estancia termal a su preferencia como a la disponibilidad de plazas.

Y para este nuevo año 2019 recuerden que todas sus estancias como mutualistas en centros vacacionales del Grupo Montepío en 2019 pueden tener premio: No importan sean fines de semana, vacaciones de verano o largas estancias, todas vuestras reservas a lo largo del año en los residenciales Montepío cuentan para el próximo sorteo.