El Fondo de Pensiones Montepío alcanza en el último año una rentabilidad del 4,59%

Fondo de Pensiones “Montepío” cierra 2016 con una de las mejores rentabilidades del país

Con 5.716 familias partícipes,  el plan de pensiones es una de las fórmulas de ahorro más populares de Asturias y con mejores rendimientos a 15 años: Mil euros de 2004 son hoy 1.400. En este último ejercicio logró un punto más que su referencia nacional. 

2019 ha sido un año muy bueno para la economía del Grupo Montepío, una de las mayores actividades de economía social de Asturias, con cerca de diez mil familias asociadas. Si a mediados del curso, la entidad social de raíces mineras cerraba su cuarto ejercicio consecutivo con beneficios en sus actividades (Balneario de Ledesma y los destinos de sol de Los Alcázares y Roquetas de Mar y (tercero para) Residencia de Felechosa, empresas en las que trabajan cerca de 300 personas con un volumen de negocio de 12,6 millones, un 1,6% más), el cierre del ejercicio ha traído otra buenísima noticia para sus mutualistas: El Fondo de Pensiones de la entidad ha logrado una rentabilidad en 2019 del 4,59% TAE, más de un punto por encima del Benchmark, es decir de su  índice de referencia.

El impacto positivo es alto, pues el Plan de pensiones del Montepío, dotado con 17 millones de euros y gestionado por CASER para la entidad asturiana en condiciones exclusivas, llega hoy a 5.716 familias asturianas partícipes, que si bien un alto porcentaje lo son con aportaciones modestas (entre 40 y 50 euros mensuales) complementarias a su cuota básica como mutualistas, la mayoría son de largo recorrido, algunas de ellas vigentes desde mediados de los años 90. Junto con su carácter popular para las familias de origen minero asturianas, precisamente ese, en el ahorro a través de una “hucha constante”,  es una de las grandes virtudes del Plan de Pensiones del Montepío. Así, el rendimiento del Fondo a 15 años, que de nuevo esta en los primeros puestos de su especie en el marco nacional de este tipo de productos financieros. Así, la Rentabilidad a 15 años se sitúa en el 2,65% TAE (la media de los 358 fondos de pensiones nacionales existentes es de 2,11%). O lo que es lo mismo, todos los mutualistas que tenían 1.000 euros en este plan en 2004, hoy se ha convertido en casi 1.400 euros (1.397,50 €, un 40% más).  

Los datos han sido acogidos con mucha satisfacción en el Montepío, por lo que supone este rendimiento para un amplísimo colectivo y tras venir en 2018 de un año financiero a nivel nacional horrible para el conjunto de planes y fondos de inversión: el 95% había caído en rentabilidad negativa.

La cultura ahorradora del mutualismo minero asturiano a través del Montepío es una de las más altas de España. Recientemente el Observatorio Inverco indicó que solo el 16,2% de los españoles mantenía una parte de sus ahorros para la jubilación en Planes de Pensiones Individuales, porcentaje que se eleva al 20% si incluimos los Planes de Pensiones de empleo (los ofrecidos por las empresas a sus trabajadores), siendo la edad media de los suscriptores o partícipes de 50 años.

Este es el balance completo realizado por nuestra gestora sobre el Plan de Pensiones del Montepío: incluye análisis, evolución y previsiones estratégicas.

RECUPERANDO RESULTADOS

El año 2019 ha sido completamente opuesto a las fuertes caídas de los activos financieros vividas hace un año, cuando presentamos el contexto económico global nos deparó el peor balance en el histórico de un fondo acostumbrado a ganar. Este, sin embargo, ha sido un año tremendamente positivo, de fuerte recuperación, propiciado sobre todo por la actuación de los diferentes Bancos Centrales y la mejora de los factores de riesgo que actuaron el año anterior. Como es tradicional en estas fechas, presentamos en estas páginas el balance y análisis que nos aportan los expertos de nuestra entidad gestora Caser Seguros. A principios de diciembre, nos hacían sonreir de nuevo con rentabilidades próximas al 4,5%, casi un punto por encima del índice de referencia.

El año arrancó con un panorama muy positivo, con subidas superiores al 15% en la mayoría de mercados de renta variable, impulsados por avances en los factores de riesgo que hasta entonces habían dañado la rentabilidad de los mercados;  y también por el importante sustento de los Bancos Centrales-BCs.  La Reserva Federal en EE.UU. indicaba el cese del ritmo de subidas de los tipos de intervención y el Banco Central Europeo-BCE retrasaba las posibles subidas que se descontaban para este año, ampliando las medidas de estímulo para la economía. Del mismo modo, se extendía el plazo para la salida de Reino Unido de la UE; mientras China y EE.UU, alertados, por el fuerte descenso de actividad económica, comenzaban a dialogar.

La  segunda mitad del año continuó con el fuerte ritmo de subidas de los activos financieros, propiciado por el cambio de rumbo de los distintos BCs, que apoyaban la continuidad del ciclo económico ante la menor dinámica  de crecimiento como consecuencia de las tensiones comerciales China/ EE.UU.  Como efecto, se produjeron caídas en las rentabilidades de los bonos de gobierno (la curva de bonos de gobierno alemán se situaba en rentabilidad negativa hasta el 10 años) y subidas en precio, es decir, fuertes ganancias en los activos de renta fija  y fuertes subidas en la renta variable, también, superiores al 15% ante la búsqueda de activos de riesgo y la  mejora de las previsiones de crecimiento futuro apoyado por los BCs.

La Reserva Federal iniciaba el primer ciclo de descenso de los tipos de intervención desde 2015; y el BCE bajaba de nuevo los tipos de intervención y depósito, e iniciaba de nuevo su programa de compras cuantitativas. Como consecuencia de ello y las actuaciones de los BCs sobre un panorama cauto, los mercados financieros interpretan un sustento para alargar los distintos ciclos económicos alcistas. O  dicho de otro modo, se adelantan y ponen freno a un deterioro macroeconómico mayor tras las medidas de estímulo propuestas. Al acabar 2019 los ojos están puestos en una decisión electoral en Reino Unido (parece descartado un Brexit Duro) y en ver cómo evoluciona ese diálogo entre EE.UU. y China para enfriar la guerra comercial con la retirada de aranceles en fases, decisiones que sin duda marcarán los escenarios en 2020.

RENTABILIDAD POR ENCIMA DEL ÍNDICE

A pesar de venir de un año tan complicado como fue 2018, fue una decisión acertada mantener en 2019 el nivel de exposición en renta variable, confiando en un escenario  de  crecimiento  global  sostenido y de  inflación moderada.  Normalizados los riesgos, por fin llegaron las rentabilidades atractivas, en un entorno favorable por las mejoras de los beneficios empresariales. En renta fija, continuamos con nuestro plan de ligero incremento gradual de duración en Europa. En otras inversiones, continuamos invirtiendo en las estrategias más líquidas relacionadas con búsqueda de valor relativo.

Como consecuencia de lo anterior, el Fondo Montepío llegó al primer día de diciembre con  una rentabilidad del 4,47% frente al 3,49% del índice de referencia. Por tanto, un acierto mantener la  estrategia  de alinear  la  cartera  con  nuestras  expectativas macroeconómicas de  crecimiento  e inflación, trasladándose esta vez sí,  al precio de los distintos activos financieros.

Respecto a la posición del Fondo frente al resto de fondos de Pensiones similares (de renta Fija Mixta a finales de septiembre), el nuestro se sitúa en el primer cuartil a 10 años (2,46% de rentabilidad anual frente a 1,63% de la media de fondos de renta fija mixta) y en el segundo cuartil a tres y cinco años.

ESTRATEGIA Y POSICIÓN

El Fondo Montepío ha permanecido durante el año invertido en línea con el índice de referencia, aunque gestionando el nivel  de inversión conforme los mercados ofrecían oportunidades.  Se ha mantenido sobreexposición táctica a EE.UU. durante gran parte del año, comenzando la reducción progresiva a finales de abril.  Posteriormente se redujo la exposición a renta variable en Europa, como estrategia de preservación de rentabilidad tras las fuertes subidas del año.

Actualmente el nivel de inversión se sitúa en el 14,7% del fondo frente al 15% de la referencia.  Cabe destacar que el cambio de asignación por zona geográfica establecido a inicios del año frente al anterior (mayor inversión de EE.UU. y  Japón frente a España y Países Emergentes) ha sido positiva para el fondo.

 En Renta Variable: pese a la incertidumbre que generaba el mal resultado del año anterior, se mantuvo el nivel de exposición en este segmento, siendo clave en el resultado logrado, ante el crecimiento global sostenido y la inflación moderada, dando por fin las rentabilidades esperadas atractivas en un entorno favorable para mejoras de los beneficios empresariales.

En  Renta fija, continuamos manteniendo el sesgo hacia duraciones bajas, como protección ante escenarios de subidas de tipos de interés. Y mantuvimos el nivel de inversión en otras que ofrecían descorrelación en las caídas y rentabilidades esperadas superiores a la renta fija. El Fondo ha ido incrementando progresivamente el nivel de duración hasta situarla ligeramente superior al índice de referencia, al vender los tramos 1-3 y 5-7 años y comprar en los tramos 3-5 y 7-10 años.

Por tipo de activo, continuamos viendo mayor valor en la renta fija corporativa a corto plazo (hasta 18 meses) que en los bonos de gobierno mientras que optamos por bonos de gobierno en los tramos medios (3-5 años).  Del mismo modo, se ha reducido la exposición a sectores más cíclicos, manteniendo la visión positiva en el sector financiero.

Otras Inversiones: el Fondo invierte el  10%   de sus activos   en otras inversiones, con el fin de aportar una descorrelación (diversificación de seguridad) frente a los mercados tradicionales de renta fija y renta variable con menor volatilidad. En este apartado, destacamos la buena evolución de los fondos de préstamos con garantía en Europa; y en menor medida en EE.UU. y en menor medida los de valor relativo así como el cierre a mitad de año de la estrategia abierta de compra de dólar iniciada en Septiembre de 2018 con un retorno superior al 4%.

En El Montepío, de sus 10.000 familias mutualistas, 5.700 tienen Fondo de Pensiones y a ellos hay que sumar 1.062, participan del llamado plan de ahorro joven o de jubilados, un seguro de ahorro colectivo, con interés técnico garantizado, vigente, pero solo para los que lo contrataron antes del finalizado año.

Ante este elevado porcentaje de participación y éxito en el producto, la entidad explora ahora nuevas fórmulas para sus asociados o la captación de nuevos mutualistas entre la segunda generación (los jóvenes de familias mineras pero que se dedican ya a otras profesiones) con productos de ahorro como los planes indexados o de renta vitalicia, incluso más flexibles, que permita al Montepío llegar a ese público nuevo, que además ve con buenos ojos el posición de la entidad hacia una economía social con acciones vinculadas a la solidaridad y al trabajo en red. El Global Investment Survey de Legg Mason, el 61% de los ‘millennials’ españoles utiliza o ha utilizado los servicios de un asesor financiero, lo que supone un crecimiento del 45% en la demanda de estos servicios respecto a la generación anterior de los ‘baby boomers’.

Finalmente, no hay que olvidar que los planes de pensiones aportan la ventaja de que se pueden desgravar al hacer la declaración de la Renta, es decir, reducen la base imponible, lo que permite mejorar la rentabilidad financiera. Un último apunte: si en el peor de los casos no llegáramos a la edad de jubilación, ese importe ahorrado no se perdería, pues el plan de pensiones pasaría a ser propiedad de nuestros herederos legítimos.