El Residencial, espacio cardioprotegido, con un nuevo desfibrilador en otro centro Montepío

El presidente del Montepío, Juan José Pulgar, acompañado por varios directivos de la Mutualidad, entre ellos, el interventor, Arsenio Díaz Marentes, han hecho entrega hoy en el Residencial de Los Alcázares (Destinos de Sol) del Grupo de un puesto de Desfibrilador Externo Automático, DEA (AED en inglés). El desfibrilador es un dispositivo electrónico que administra una descarga eléctrica controlada a través de unos electrodos. Su finalidad es que la arritmia que provoca la parada cardiorrespiratoria sea revertida a un ritmo normal. El desfibrilador externo es semiautomático y está diseñado para aquellos casos de parada cardíaca que suceden fuera de centros hospitalarios o sanitarios, ya que su sencillez de uso hace que el personal no médico lo pueda manejar con seguridad y eficacia las instrucciones de uso que el desfibrilador indica en cada paso. El DEA nos orienta incluso en las situaciones de emergencia vital. Cuando lo colocamos en la victima, el aparato realiza la valoración de la actividad del corazón y nos indicará claramente que acciones debemos realizar con órdenes sencillas, directas y orientadoras ayudando a los primeros intervinientes a realizar la reanimación con éxito.

La desfibrilación consiste en emitir un impulso de corriente continua al corazón, pudiendo retomar su ritmo eléctrico normal u otro eficaz. La fibrilación ventricular es la causa más frecuente de muerte súbita.

El Montepío, que ya cuenta con desfibriladores en el Balneario de Ledesma y la Residencia SPA de Felechosa, apuesta por ampliar esta dotación con el fin de ofrecer mayor seguridad a sus clientes en el Residencial de Destinos de Sol-Montepío en Los Alcázares, unos cinco mil al año.

En la imagen, por la derecha Pulgar, José Manuel López -director del Residencial-, Díaz Marentes (interventor) y Sobrino (juntas locales).

El presidente del Montepío, Juan José Pulgar, manifestó que la instalación de este desfibrilador “no es tanto por las estadísticas de los casos cómo por la posibilidad de poder llegar a salvar una vida si esta situación se produce, un acción que es ya motivo suficiente como para dotar al centro de un DEA. Queremos ofrecer los mejores servicios a nuestros clientes y mutualistas y éste, sin duda, es uno importante porque la salud y la vida es lo más importante. No obstante, ojalá no sea necesario utilizarlo nunca”.

El DEA está protegido y ubicado en la Recepción del Residencial (cobertura a 240 apartamentos, 2 piscinas y varios equipamientos auxiliares) con el fin de cubrir estratégicamente la zona cardioprotegida, para minimizar los minutos en los qué puede estar disponible. Además, cuenta con la vigilancia constante que garantiza la Recepción del residencial. Además, personal del centro recibirán formación para su uso por la firma especializada ASPY, respondiendo con ello a lo que exige el Plan Integral de Cardioprotección y uso de este aparato.

Los datos

De cada 10 muertes más de 3 se deben a una enfermedad cardiovascular siendo la principal causa de mortalidad. De hecho, el 38,5% de las muertes en el puesto de trabajo son causadas por patologías no traumáticas de origen cardíaco y cerebrovascular.

El 30% de la población presenta riesgo alto (más de dos factores de riesgo). Se dan 23.000 bajas laborales en España por enfermedad cardiovascular.

¿Sabías que… la mayoría de estas muertes podrían evitarse si se trataran en los primeros 10 minutos? El desfibrilador lo permite.

En España se producen unas 30.000 paradas cardiorrespiratorias al año, cifra que podría reducirse de manera significativa si hubiera mayor número de desfibriladores y se aplicara la desfibrilación a la víctima en los cinco primeros minutos. Tras un paro cardíaco, las estadísticas afirman que el índice de supervivencia fuera del ámbito hospitalario se sitúa en España por debajo del 10 %, mientras que en países como Estados Unidos,  el porcentaje se eleva hasta el 50 % gracias a la presencia masiva de desfibriladores semiautomáticos.

De acuerdo con diferentes estudios, se calcula que hoy en España existen solo dos desfibriladores por cada 10.000 habitantes. Aumentar esta cifra es una de las principales reivindicaciones cada 16 de octubre, Día Mundial del Paro Cardíaco.