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La expo Mujer y Mina, en el Antiguo Instituto Jovellanos de Gijón, hasta el 30 sept.

El Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón (calle Jovellanos, 21) acoge desde el pasado 13 de septiembre y, hasta el próximo lunes día 30, la exposición “Mujer y Mina, la historia del carbón en femenino plural”, una iniciativa de la Fundación Obra Social Montepío cuyo objetivo es difundir y reivindicar el importante papel de las trabajadoras mineras pese a que durante mucho tiempo su labor ha pasado casi de puntillas, silenciada en un profesión marcada por tópicos masculinos, o simplemente, la vista en la sociedad –relegada a mujeres sin ingresos, solteras o viudas-, llegando incluso ser prohibido para las tareas en el interior de la mina hasta el año 1992.

La exposición, compuesta por 15 fotografías y varios paneles documentales del recorrido histórico, desde los orígenes mineros e industriales hasta las mineras de hoy en día, supone por tanto una acción divulgativa en el campo de la memoria del carbón, la evolución de la sociedad trabajadora, pero también de ese camino de la mujer hacia la igualdad en un contexto profesional determinado. La Fundación Montepío ha trabajado estos contenidos junto con el Muséu del Pueblu de Asturies y el Archivo Histórico Minero, entidades con las que ya ha desarrollado diferentes actividades vinculadas a la memoria minera.

El acceso a la muestra  es gratuito y llega a Gijón tras mostrarse en salas de Oviedo (Colegio Santa María del Naranco), Mieres (Instituto Batán), Felechosa-Aller (Residencia), Fundoma-Oviedo (antiguo Orfanato Minero), Ledesma-Salamanca (Balneario)… Su puesta en marcha viene después del éxito obtenido por el Calendario Mujer y Mina 2019 dedicado por el Montepío a estos fines. Para su realización, el Montepío contó con el apoyo de los fondos documentales del Muséu Pueblu d`Asturies de Gijón y el Archivo Histórico Minero.

La fotografía minera dedicada a mujeres no es muy abundante, de ahí el mayor valor de esta exposición. El trabajo ha contado con el apoyo o elogios de estamentos como la Agencia de la Igualdad de la Mujer y de numerosos colectivos y personas, algunas de ellas significativas entre ellas Concepción Rodríguez Valencia la trabajadora de Hunosa que logró en 1992 que el Tribunal Constitucional reconociese legalmente el derecho de la mujer a trabajar en el interior de la mina, y que ha llegado a participar, a petición de la Fundación Montepío, en talleres escolares vinculados a esta exposición, como la organizada por el IES Batán de Mieres, en sus jornadas La Mitad invisible, dedicadas a temas de igualdad.

Esta actividad ha arrojado muchas anécdotas como la de la emigrante asturiana Amor Suárez Fernández, residente en Limburgo-Bélgica. Amor, se reconoció en una de las fotos de este calendrio exposición, como una de las niñas mineras que apañaba carbón en las escombreras de Sotrondio (Tetúan) en 1948, escena protagonista del mes de abril. Amor, es la segunda por la izquierda. Casi descalzas, la foto habla por si solo de aquellos tiempos. Después vino la emigración, a la antigua zona carbonera de Bélgica, donde hoy reside con su familia y desde donde llegó a enviar un mensaje videograbado con su experiencia y emociones a los chicas y chicas del Colegio Santa María Naranco del Oviedo que participaron en el primer taller de esta exposición.