2018 ha estado colmado de sorpresas financieras a nivel mundial, todas ellas negativas. Ello ha dado lugar a un escenario inédito desde los años 70, en la que ninguna clase de activo financiero logra subidas. De hecho, solo un 5% de los planes de pensiones comercializados en España han lucido en 2018 una rentabilidad positiva. Y el nuestro arroja por primera vez pérdidas (-2,30% al cierre de noviembre). El consuelo es que nuestro Fondo Montepío sigue mostrando cifras muy buenas de rentabilidad a 10 y 15 años (ha habido años buenos en la última serie), por lo que, ante la inestabilidad de los mercados, en la paciencia esta la clave.

Y eso que el año comenzó positivo, con fuertes expectativas de crecimiento global, especialmente en la zona euro. Hasta la mitad de febrero, la renta variable casi alcanzaba los objetivos previstos. La renta fija corporativa también ofrecía un buen comportamiento. El dólar se depreciaba y había mayores expectativas de crecimiento. Sería Estados Unidos quien iniciase el movimiento y el resto replicaron dicha dinámica. El sector financiero presentaba entonces ascensos ante las previsiones de comienzo en las subidas de los tipos de interés. Ya en febrero se produjo un fuerte ascenso de la volatilidad, pasando en pocas sesiones a niveles no vistos desde la crisis del Brexit. El detonante fue la posibilidad de mayores subidas de tipos de interés en Estados Unidos. Posteriormente, el mercado recuperaba hasta la segunda mitad de año. Estados Unidos alcanzaba máximos, pero el resto de áreas quedaban rezagadas, especialmente Europa y los Países Emergentes.

La segunda mitad del año ha sido muy mala. La incertidumbre se adueñó de los mercados financieros y los eventos de riesgo se fueron sucediendo. Sobre todo por la guerra arancelaria entre China y Estados Unidos. Primero dio Trump, después China. Y ahí siguen. El otro factor, la salida de Reino Unido de la zona euro; mientras, en Italia, continúan las negociaciones con la Comisión europea sobre su propuesta de superación de la barrera de déficit.

Las distintas actuaciones de los Bancos Centrales continúan mostrando un panorama cauto. La Fed sostuvo un tono más laxo en su última comparecencia, vigilante a los datos de inflación. El Banco Central Europeo continúa con su programa de normalización monetaria, pero con una visión más prudente por las posibles implicaciones en el crecimiento, especialmente de Italia.
Los mercados de renta variable han mostrado una tendencia bajista en todas las zonas, a excepción de Estados Unidos, dada su mayor visibilidad en crecimiento. Los bonos gubernamentales europeos suben en precio en la última parte del año. En las últimas semanas, las volatilidades han vuelto, y marcan la dirección de los mercados.

Posición y estrategia de nuestro fondo
En Renta Variable: Hasta ahora nuestro Fondo, operado por CASER SEGUROS para las familias mutualistas partícipes en condiciones únicas y personalizadas, ha permanecido invertido en línea con el índice de referencia, aunque gestionando el nivel de inversión conforme los mercados ofrecían oportunidades. Se mantuvo sobreexposición táctica a Estados Unidos durante gran parte del año. Se redujo posteriormente la exposición a renta variable en julio mediante compra de opciones.
En Renta Fija: El Fondo ha estado en 2018 con duración corta frente al índice de referencia. Por tipo de activo, vemos mayor valor en la renta fija corporativa a corto plazo (hasta 18 meses) que en la gubernamental; mientras que optamos por gobiernos en los tramos medios, estrategia que implementado en el fondo, siempre en el contexto de baja sensibilidad a tipos de interés así como activos a tipos de interés flotante y emitidos en dólares que ofrecen un atractivo diferencial de rentabilidad.
En Otras Inversiones: Nuestro Fondo ha invertido el 20% de sus activos en otras inversiones, en busca de descorrelación –cierta protección – frente a los mercados tradicionales de renta fija y renta variable, con menor rango de volatilidad.

Expectativas para 2019
Es probable que la incertidumbre se prolongue en la primera parte del año. Pero mantenemos el nivel de exposición en renta variable ante un presumible escenario de crecimiento global sostenido y de inflación moderada, porque ofrece rentabilidades esperadas y atractivas, en un entorno favorable, con mejoras de los beneficios empresariales. En renta fija, mantenemos sesgo hacia duraciones bajas, como protección ante escenarios con subidas de tipos de interés y otras inversiones que ofrezcan descorrelación (una diversificación a modo de paraguas de protección) en las caídas, aunque en menor medida a favor de renta fija a muy corto plazo, con rentabilidades positivas con certeza del retorno.
A cierre de Noviembre, el Fondo Montepío presentaba una rentabilidad del -2,30% frente al -1,54% del índice de referencia. Teniendo en cuenta los eventos financieros vividos, la estrategia de la cartera ha estado alineada con nuestras convicciones macroeconómicas de crecimiento e inflación; y pese a que se han cumplido, no se han trasladado al precio de los distintos activos financieros. No obstante, tenemos convicción en esta apuesta: creemos que el tiempo despejará incertidumbres, haciendo que los aspectos fundamentales macroeconómicos primen sobre las eventualidades políticas, estando así nuestro Fondo bien posicionado para este suceso, con el aval de la buena trayectoria de estos años.

Finalmente, en un escenario general de pérdidas en los Fondos, un medio especializado (Invertia), advertía en otoño: “Los últimos meses del año son los favoritos de la banca para la comercialización de planes de pensiones. Los traspasos se multiplican al calor de jugosas bonificaciones, de hasta un 5%. Pero cuidado, porque más allá del brillo de los escaparates bancarios lo que abunda es una escasa rentabilidad”.

El aviso va en línea con lo que ya adelantamos aquí: ¡ojo con las regalías! Y sobre todo en años malos, como 2018. El 95% de los planes de las grandes gestoras acumulan pérdidas más abultadas que la bonificación que ofrecen por el traspaso desde otras entidades: 195 planes pierden más de ese 5%. Y 1.028 caen más de la bonificación mínima que está ofreciendo la banca para captar el ahorro para la jubilación de sus competidores. Por eso, nuestros expertos insisten en que la rentabilidad hay que medirla en el largo plazo, más en un producto de previsión como éste, que por ley precisa años de recorrido. Y es ahí, en la regularidad, donde el Fondo Montepío es fuerte, con sus casi 20 millones de sus partícipes (un 80% de nuestros mutualistas) con grandes resultados a 10 y 15 años. Y eso exige paciencia.

Además, contamos con otras fórmulas como el Seguro de Ahorro, con una participación similar y complementaria a tu cuota mutualista. Infórmate sin compromiso.

Recuerde: Los planes de pensiones son productos financieros de ahorro a largo plazo. Nadie garantiza beneficios a un año porque su evolución depende de la cartera que se tenga, donde este invertida, la evolución de la economía mundial…etc variables que, al corto plazo, se escapan a los propios expertos. Sólo en el largo plazo (los años buenos de rendimiento ganen a los malos, o a los menos buenos) es donde los fondos de pensiones, con sus particularidades reguladas por el Gobierno (deducciones en Hacienda, cuando se rescatan…etc) deben ser valorados.

ESTE ARTÍCULO HA SIDO PUBLICADO EN LA REVISTA MONTEPÍO 81-ENERO 2019, con el soporte técnico de CASER SEGUROS