Sala Snoezelen, la psicoestimulación avanzada llega a nuestro centro en Felechosa-Aller

En nuestra apuesta por unos servicios a la vanguardia, la estimulación multisensorial ya es una realidad en la Residencia de Felechosa y una herramienta más al servicio de sus profesionales que trabajan en la atención a personas mayores o con discapacidad, incorporada para potenciar los beneficios que estas técnicas aportan al proceso de intervención o rehabilitación convencional.

Esta nueva temporada la Residencia de Felechosa se dota de una novedad importante: la Sala Snoezelen o sala de psicoestimulación, un nuevo servicio transversal a todas las áreas del Centro, que están convencidos va a aportar mejoras y bienestar a su público y familias. Pero ņqué es la sala Snoezelen y por qué dotarse de esta nueva instalación con nombre misterioso?

Snoezelen es una contracción en holandés de dos palabras, “snuffelen” y “doezelen”, que significarían algo como “oler” y “dormitar o relajar”. Y es una práctica desarrollada a mediados de la década de 1970, y definida en 1987 por Hulsegge y Verheul en el campo sociosanitario, para hacer referencia a una intervención global, destinada a proporcionar en las personas, especialmente aquellas que lo necesitan, estímulos sensoriales que les faciliten una sensación de bienestar a partir de estimulación o relajación, según los objetivos.

¿Puede considerarse una técnica nueva? En parte no, porque muchas civilizaciones antiguas (egipcios, griegos, romanos, celtas, culturas orientales…) han utilizado la estimulación multisensorial desde diferentes perspectivas: masajes, aromaterapia, música, colores… siempre para activar y estimular los sentidos y relajación, como vía para conseguir un bienestar y un placer en la persona. Desde las primeras aportaciones sobre la existencia de nuestro sistema nervioso (de la mano de Bell, Weber, Muller, Golgi y, especialmente, Ramón y Cajal a principios del siglo pasado), la investigación neurocientífica no ha dejado de confirmar la valiosa conexión entre los sistemas sensoriales y la vinculación al entorno para el desarrollo y el aprendizaje. El cerebro es un órgano en constante cambio y, gracias a su neuroplasticidad, puede formar nuevas conexiones, reorganizarse y enriquecerse como consecuencia de los estímulos que reciba de su medio externo e interno.

Desde los años 70, primero en Holanda y poco tiempo después en diversos países de Europa –nórdicos, principalmente–, Australia, Estados Unidos y Canadá, se ha ido utilizando como técnicas de vanguardia en centros especializados con una pauta científica, consolidándose en los años 90 cuando este trabajo se ha difundido ampliamente a diferentes ámbitos: científico, terapéutico y de ocio. En España es a partir del año 2000 cuando empieza el contacto con el mundo Snoezelen y poco a poco se van ampliando los servicios y variando las aplicaciones que puede dar de sí esta forma de trabajar.

“La estimulación multisensorial consiste en un amplio abanico de técnicas dirigidas a proporcionar un conjunto de sensaciones y estímulos específicos a personas, niños y adultos, con necesidades de apoyo generalizado. Es un instrumento adecuado, que aplicado correctamente por profesionales puede mejorar las condiciones de vida y las posibilidades de desarrollo de personas con discapacidad o en campos como la vejez, las demencias…”.

El concepto Snoezelen asume que el mundo en el que vivimos es una mezcla de sensaciones de luz, de sonidos, de olores, de gustos y de experiencias táctiles variadas. Y por tanto uno de sus objetivos es favorecer el uso de los sentidos, facilitando la vivencia de experiencias sensoriales ricas y variadas. Para ello los centros habilitan espacios especialmente dotados para abordar estas técnicas, con una sala especialmente adaptada con material técnicamente preparado para proporcionar experiencias sensoriales diversas. Desde ella, y con profesionales multidisciplinares, se favorece un trabajo individualizado al perfil sensorial de cada persona, con unos objetivos determinados para su bienestar, además de facilitar la comunicación y la aparición de conductas adaptadas.

Y es precisamente así como trabajarán en el nuevo espacio Snoezelen de la Residencia de Felechosa, con la relajación, el desarrollo de la confianza en uno mismo, el autocontrol, la exploración y las capacidades creativas, una buena comunicación, sensación de bienestar y ocio, capacidad de elección, aumento del tiempo de atención y concentración y una reducción del impacto a los cambios o de alteraciones conductuales.

Las salas de estimulación sensorial permiten trabajar el despertar sensorial a través de la acción y la experimentación. Es un cambio metodológico en la estimulación de niños y niñas, personas con discapacidad o personas mayores, donde el sujeto se convierte en el protagonista de sus propios aprendizajes, y el educador/terapeuta pasa a ser un mediador en este proceso, en dos direcciones: utilizando terapias no directivas, donde el educador/terapeuta sólo observa, y con terapias directivas, donde el educador/terapeuta media en el proceso de aprendizaje.

Las salas de estimulación sensorial, nos permiten trabajar el despertar sensorial a través de la acción y la experimentación. Es un cambio metodológico en la estimulación de niños y niñas, personas con discapacidad o personas mayores, donde el sujeto se convierte en el protagonista de sus propios aprendizajes, y el educador/terapeuta pasa a ser un mediador en este proceso, en dos direcciones: utilizando terapias no directivas, donde el educador/terapeuta sólo observa, y con terapias directivas, donde el educador/terapeuta media en el proceso de aprendizaje.

PUNTOS A DESTACAR

La Sala Snoezelen de Felechosa se ha habilitado en un local acondicionado y climatizado reuniendo las condiciones adecuadas.

Un equipo interdisciplinar decide tras una valoración los residentes más adecuados para participar de las terapias.

Se usa tanto en el ámbito de personas mayores, personas con discapacidad y en estimulación en niños, en este caso vinculada a nuestra Unidad de Logopedia.

CLAVES DE LA SALA

Crear una atmósfera agradable.

Oportunidad de escoger.

Oportunidad de «vivir en paz».

Derecho a disponer de tiempo.

Repetición.

Oferta selectiva de estímulos.

Actitud correcta del personal que conduce la sesión.

Supervisión.

La intervención en salas multisensoriales debe estar enfocada completamente al bienestar de la persona, a sus ritmos de actividad, a su tolerancia estimular y a las necesidades específicas que presente. Por ello, es fundamental considerar una serie de aspectos que nos ayuden en nuestra práctica profesional:

  • Partir de un perfil sensorial completo que estudie sus respuestas a todas las áreas sensoriales, así como sus necesidades a nivel comunicativo, cognitivo y motor.
  • Priorizar la integración propioceptiva, táctil y vestibular para asentar las bases del resto de desarrollos. El primer objetivo siempre será ser consciente de mi propio cuerpo y mis movimientos en el espacio, para poder responder de forma adaptativa a cualquier estímulo y ser capaz de integrar las demás sensaciones de forma adecuada.
  • Consolidar estrategias de anticipación para transmitir plena confianza en el proceso. Por ejemplo, contar con un ritual de entrada, de salida y de cambio de actividad, que pueden ser transmitidos a través de texturas, de sonidos o de claves visuales.
  • La observación y el registroson fundamentales para avanzar. Debemos tener en cuenta en todo momento de donde partimos, hacia donde nos dirigimos y las reacciones que se producen en el camino ante cada estímulo, con el fin de reajustar, readaptar y mejorar en cada paso.
  • Contar con un espacio adecuado. Las salas Snoezelen han sido estudiadas por numerosos autores desde que Hulsegge y Verheul dieran nombre al concepto. Su diseño único está pensado para favorecer la apertura sensorial y potenciar los objetivos básicos de este enfoque. Los elementos básicos para ello son tubo de burbujas, fibra óptica, equipos de estimulación propioceptiva-táctil. Además, los últimos avances tecnológicos nos per
  • miten convertir estos espacios en salas más funcionales para trabajar en aspectos cognitivos (memoria, atención, planificación, cálculo…), comunicativas y motoras.
  • Más no es mejor. Una intervención multisensorial de calidad debe atender las necesidades de cada área sin olvidar que en muchas personas la sobrecarga sensorial es una realidad muy limitante que debe ser atendida desde el primer momento. Por ello, lo ideal es contar con un espacio que nos permita fluir entre lo pasivo y lo interactivo sin dejar en ningún momento de controlar los estímulos sensoriales presentados.