Texturizados, una alternativa terapéutica y culinaria para personas mayores y dificultad digestiva

A lo largo de esta temporada, en la Residencia de Felechosa hemos implementado en los menús diarios esta nueva técnica, con notables avances en bienestar y salud para las personas sufren dificultades de deglución.

Existe un gran número de personas mayores con problemas para masticar, tragar e ingerir alimentos con su consistencia habitual. Los médicos advierten que estos problemas pueden provocar un riesgo de broncoaspiración, es decir, la aspiración accidental de líquidos o alimentos por las vías respiratorias.

Las dificultades para tragar son más comunes de lo que parece: uno de cada cuatro mayores de más de 70 años lo padece, ya sea por un problema de disfagia o por cualquier otra patología.

Las personas que lo sufren se ven obligadas a ingerir alimentos de consistencia blanda o triturada, convirtiendo sus comidas en momentos poco apetecibles, que les generan poco entusiasmo, justo lo contrario de lo que en muchos casos se precisa, que es propiciar un aporte correcto y equilibrado de energía y nutrientes. A la larga, esta situación puede provocar pérdida de apetito: se sientan saciados con poco que coman o, incluso, llegan a renunciar a platos con nutrientes y vitaminas necesarios. Todo ello termina en desequilibrios, más si están solos, o sin asistencia en las comidas diarias; y ya lo dice el dicho: somos lo que comemos.

ejemplos de texturizados en nuestras instalaciones

No confundir con triturado, texturizar conlleva unas técnicas para preservas y agradar con presencia, olores y sabores del plato original

La texturización de los alimentos se convierte así en un gran aliado, una alternativa terapéutica y culinaria. Pero ojo, no se puede confundir texturización con triturado. Uno, porque cuando comes triturado se pierde uno de los elementos de la calidad de la comida, las texturas. Y dos, porque muchas personas o cuidadoras caen en el error de atiborrar a estas personas con dificultades de deglución en una dieta constante de purés y yogures: que sí, que está bien y que es mejor que nada, pero no es la solución, pues hay alimentos con nutrientes básicos que no pueden ser triturados, o que, presentados siempre de la misma forma acaban por hartar a quien sufre estos problemas. Por no decir de aquellos que ya echan el plato para atrás “porque”, cuantas veces lo han oído: “no les entra por los ojos”

La textura de un alimento hace referencia a las propiedades y a las sensaciones que generan en el sentido del tacto, tanto a través de la boca como a través de las manos, cuando tocamos el alimento. Se trata por tanto de una técnica que dota a los alimentos de una consistencia adecuada y segura para su ingesta, además de permitir la realización de comidas variadas para conseguir una alimentación lo más completa posible, lo que redunda en un mejor estado nutricional de los mayores.

Pero ¿es atractivo a la vista? Mucho, ya que nos ayuda a crear diferentes formas y colores, incluso grados de textura,  atendiendo a las necesidades de cada persona. Pero lo más importante: La texturización consigue preservar o incluso mejorar los colores, olores y sabores originales de los alimentos, cuidar su sabor y su apariencia, favoreciendo que la comida sea más apetecible y se disfrute más. Por ejemplo, se espesan líquidos o se trituran sólidos, se preparan alimentos para que sean homogéneos, melosos y fáciles de masticar. Incluso, se puede dar a los líquidos una consistencia semisólida como en el caso de las cremas de verduras, los purés, los yogures o las natillas. Esta técnica es clave para ayudar a esas personas mayores que lo precisan, e incide directamente en la calidad de su dieta y en su nutrición. Y fusiona ventajas, por un lado, asistenciales y, por otro, gastronómicas.

En la Residencia de Felechosa hemos hecho una apuesta decidida por la texturización. Una solución que ya es apreciada por un buen número de residentes y por sus familias. Y también por nuestros servicios médicos, que lo notan en el bienestar y salud de nuestros residentes. Se ha podido comprobar que el aporte energético-proteico es de mayor calidad. Las úlceras por presión han reducido por lo que, significa, que el aporte nutricional es mucho más elevado que en la típica dieta triturada. Sus vitaminas, minerales, proteínas, hidratos de carbono y energía mejoran y se reabsorben mucho mejor que lo que aportaba una dieta triturada, ya que sus procedimientos culinarios lo impidan. En definitiva, se produce una mejora importante. Por otro lado, el trabajo realizado por parte del personal de cocina resulta ser mucho más cómodo y rápido pues tan sólo elaboran un tipo de menú con sólo la diferencia de ser, posteriormente, texturizados a la forma que se desea. El tiempo invertido es menor con una mayor calidad.

Más información en nuestro centro en Residencia Felechosa 985 48 75 11