Solicitud de apoyo institucional a ayuntamientos mineros para hacer frente a la crisis por pandemia

La Mutualidad de las familias mineras, afectada por el cierre temporal del Balneario de Ledesma, con 1,3 millones de pérdidas por la Covid, solicita un compromiso en la demanda de una ayuda del esperado Fondo de rescate para empresas en dificultad. 

El Montepío de la Minería Asturiana ha puesto en marcha una campaña con el fin de recabar el apoyo institucional de los Ayuntamientos mineros con el fin de tratar de conseguir que se concrete “sin más demora” una solución desde el Gobierno central y las administraciones regionales con el fin de superar la delicada situación que atraviesan sus actividades relacionadas con el Turismo social y de salud, ahora “contra las cuerdas” como consecuencia de la crisis generada por la pandemia y las necesarias restricciones implícitas en la lucha contra la #Covid, que han abocado a restricciones de movilidad, recortes de aforo y actividad o suspensión del programa de termalismo de IMSERSO.

Precisamente la actividad más golpeada económicamente es la del Balneario de Ledesma, que desde mitad del pasado siglo es una referencia en las actividades de prevención y turismo de salud del Montepío, mascaron de proa en la estructura de la Mutualidad y que el año pasado, por primera vez en su larga historia, se vio abocado a un inicio de temporada fallido (su inauguración se produjo 48 horas antes del estado de alarma, con la consiguiente caída de todas las reservas) y en septiembre, tras un verano plagado de dificultades, se vio abocado al adelanto del cierre de la misma, acumulando, también por primera vez en su trayectoria moderna, desde que el Montepío asumió su gestión en 1980, pérdidas de 1,3 millones de euros, que han situado a la actividad, con más de cien empleos y, en pre-concurso de acreedores. La entidad subraya que “nuestras empresas no son ajenas a Asturias, y como ejemplo el propio Balneario, con domicilio social y fiscal en Asturias y cuyos beneficios contribuyen al desarrollo de las iniciativas sociales de la Mutualidad. Sus programas de Termalismo Social acogen cada temporada a más de 5.000 asturianos -de los 17.000 totales- y cerca de dos mil niños y niñas de la región que vienen participando cada curso en sus campamentos bilingües y de verano”, explican. Un golpe duro para el Montepío, empresa de economía social, sin ánimo de lucro.

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📡Entrevista al presidente del Montepío en Radio Asturias-Cadena SER

📺Apoyo de los Ayuntamientos de la Comarca de Ledesma/Salamanca al Montepío y al Balneario de Ledesma en Radio Televisión de Castilla y León

Para tratar de superar esta situación, la dirección del Montepío lleva realizando gestiones desde este otoño a todos los niveles, desde el Gobierno de España a los regionales de Asturias y Castilla y León, entidades bancarias, red nacional de Balnearios etc. Tras recabar el apoyo de más de una veintena de ayuntamientos de la provincia de Salamanca y de la propia Diputación, la Mutualidad de los mineros asturiana, constituida por más de 9.500 familias, e históricamente autogestionada por los sindicatos mineros (que participan en los órganos como socios protectores de la entidad) buscan ahora el apoyo de los Concejos catalogados como mineros asturianos (medio centenar, según la antigua denominación RECHAR) con una carta dirigida a los/las Alcaldes/as informando de la situación y tratando de sensibilizar sobre la realidad del Montepío “como una entidad histórica de la familia minera asturiana que aún juega un papel social y solidario importante, con un patrimonio material y de memoria tangible y con más de 300 empleos directos”.

El Montepío considera que un apoyo institucional de los Ayuntamientos mineros asturianos ayudaría a que los Gobiernos puedan brindar sin más demora un ayuda en el esperado Fondo de rescate para empresas afectadas por la pandemia. Y el tiempo es oro para evitar que las pérdidas conduzcan el reloj de la Mutualidad hacia un minuto final e irreversible, después de décadas de historia y de haber demostrado en los últimos años -con balances en positivo en todas sus actividades desde 2015-, la viabilidad de las mismas, antes de la Covid. Además su acción social, que se financia con las aportaciones de las cuotas solidarias de sus mutualistas y los beneficios de sus empresas, llegó el año pasado a 2.235 personas, a los que el Montepío destinó ayudas por valor total de 282.425,32 euros

“Seguro que no le sorprendo mucho al decirle que la pandemia del coronavirus que nos azota desde marzo esta siendo un terrible huracán que cada día se lleva la vida de miles de personas, destruye familias, proyectos, empleos…. Es nuestro caso, el del Montepío de la Minería Asturiana, cuya crítica situación motiva que hoy me dirija a usted como presidente para solicitarle ayuda en nombre de todo nuestro colectivo.

Una entidad social la nuestra arraigada, de interés público, constituida hoy por 9.500 familias mineras asturianas, con décadas de historia e incontables y sostenidas acciones de solidaridad anónima y transversal, que aún continúa, con ayudas, subvenciones, aportaciones básicas, becas, atención o asistencia a personas vulnerables… generando a su vez actividades de diversa índole, vinculadas fundamentalmente al turismo social y de salud o a la atención a mayores que llegan a miles de personas. Pero que también, expresándola desde un compromiso más amplio, mostrándose con el propio territorio a través de los Sindicatos mineros, Socios Protectores del Montepío, con los llamados Fondos mineros y sus proyectos de reactivación, los que llegaron en su día y los presentes”, manifiesta el presidente del Montepío, Juan José Pulgar, en el inicio de la moción.

Y continúa: “La crisis nos golpea y amenaza nuestro futuro, hasta el punto de vernos por primera vez en el otro lado de esa balanza de la solidaridad, el lado de ser nosotros quienes tengamos que recurrir a ustedes con el fin de sensibilizar sobre nuestra propia supervivencia, que, recordamos, no es otra que la de una de las entidades históricas asturiana, la Mutualidad de la familia minera, su legado y su actividad presente, de la que créanme dependen muchos empleos y familias”.

Y finalizan apelando a esta histórica trayectoria de hermandad minera, a que los ayuntamientos se adhieran a esta campaña a favor de la supervivencia del Montepío y a que llamen mediante mociones a los Gobiernos del Principado de Asturias y de España que tengan a bien facilitar un apoyo expreso y solidario a esta entidad histórica de Interés Público, materializada en alguna ayuda concreta que permita superar esta coyuntura crítica, haciendo posible un futuro para ese legado material e inmaterial (cultural y de valores) cosechado durante siglo y medio de actividad por las contribuciones de la familia mutualista minera asturiana”.

Esculturas mineras en el Balneario de Ledesma 

 

El Montepío no tiene quien le escriba, carta abierta del presidente, Juan José Pulgar

Entre los numerosos documentos que se pueden encontrar en nuestros archivos he reservado  uno  de  gran  contenido  emocional:  se  trata  de  una  nómina,  el  famoso libramiento minero de antaño, fechado en noviembre de 1918 y perteneciente a un trabajador  de  la  antigua  mina  Desquite,  en  el  municipio  de  Aller.  Los  conceptos retribuidos plasman 21 jornales a 7 pesetas diarias, que sumadas a otros incentivos totalizan 248,80 Pts. Entre los descuentos aparece ya el 3% para el Montepío. Aquellos mineros de entonces ya dedicaban un jornal al Montepío. Esta es una foto fija durante décadas en Asturias que sin duda refleja el origen de nuestras raíces solidarias.

Y es que formamos parte de un colectivo que ha sido ejemplo de resistencia frente a la injusticia y la represión, en la lucha por la democracia, la igualdad y la dignidad del ser humano. Pioneros en la integración, como pueblo de acogida de familias trabajadoras de otras regiones de España, como andaluces, extremeños, castellanos, gallegos… que juntos tratábamos huir de la miseria de aquella España silenciada.

Hombres y mujeres que pasaron de ser los “coreanos” de las nuevas barriadas a nuestros amigos; y cuyos hijos e hijas se entremezclaron con los nuestros en armónica fusión sanguínea.  Más  tarde  llegaron  los  portugueses,  cuyos  apellidos  Ferreira,  Martins, Teixeira… Se hicieron comunes entre nosotros.

El Montepío es desde hace más de cuatro décadas una entidad autogestionada por los sindicatos mineros que, con gobiernos de distinto color político, afrontaron el duro proceso de reestructuración de la minería del carbón. A cambio llegaron los fondos mineros, cuya responsabilidad en la gestión le correspondió a los últimos gobiernos y cuyos frutos tiene muchas más luces que sombras. Los fondos mineros dotaron a Asturias de recursos económicos que regaron de forma directa a los municipios carboneros para adelantar inversiones ordinarias muy necesarias. Y eso también permitió que los presupuestos del gobierno central y en particular el del Principado de Asturias, pudiesen aplicarse con más énfasis en otros municipios asturianos, lo que constituyó   otro   ejemplo   de   solidaridad   y   generosidad,   al   asumir   una   limitada complementariedad de estos fondos adicionales y extraordinarios, que terminaron beneficiando al conjunto de nuestra Comunidad.

Pero aún teníamos que enfrentar un reto más: la obligada necesidad de combatir la corrupción en nuestras propias filas, contra dirigentes que han saqueado nuestras organizaciones   y   que   tanto   daño   moral   y   desánimo   nos   han   causado.   Las responsabilidades colectivas que se nos puedan atribuir por las deplorables actuaciones de anteriores dirigentes, bien por falta de control o bien por asumir y conceder liderazgos excesivos, están suficientemente interiorizados y penados.

No en vano, hemos ejercido de acusación particular en la instrucción de los sumarios que han derivado en imputaciones y, en algún caso, con condenas ejemplarizantes. Por eso, desde esta atalaya de credibilidad y reconocimiento, no vamos a permitir que se identifiquen a nuestras entidades como instrumentos de corrupción cuando esas condenables acciones que sufrimos y ante las que nos revelamos tienen ya nombres propios.

Tenemos  una  gran  capacidad  de  adaptación  y  de  fuerza  transformadora.   Nuestra historia nos demuestra que las crisis de todo tipo, como estas de distinto tiempo que he relatado, pueden ser oportunidades para cambiar las cosas, para modificar rutinas siempre en aras de construir un mundo mejor.

En ese diseño de futuro estamos volcados ahora, llevando adelante planes estratégicos para nuestras actividades, encuadrando a las empresas de nuestra entidad en el ámbito de la Economía Social y Circular, desplegando iniciativas sostenibles, respetuosas con el medio ambiente, compatibles con una gestión más ética.

Aprendimos a ayudarnos y protegernos colectivamente, sin distinción de credos, edad ni origen, tan solo por el hecho de pertenecer a la familia minera. Este concepto (compromiso) lo estamos perpetuando al incorporar en estos últimos años un Hogar residencial donde nuestros mayores sigan viviendo acompañados en un entorno cálido y humanizado.

Además, estamos extendiendo nuevas iniciativas sociales y culturales a través de nuestra Fundación Obra Social para dar respuesta a las nuevas necesidades de nuestras

9.500 familias mutualistas, aunque también desde una perspectiva abierta, traspasando a su vez fronteras y acordando convenios de colaboración con todo tipo de organizaciones del tercer sector.

Un esfuerzo que representa esos valores estratégicos históricos, que entendemos no pueden tener ahora un final agónico. Pero debo manifestar que pese a estos últimos años de compromiso e ilusión entorno al Montepío del siglo XXI, hoy nos sentimos como aquel viejo coronel que tan magníficamente nos relató Gabriel García Márquez en aquella narración plagada de esperanza y resignación. Una historia de insolidaridad y abandono; o tal vez de desdén y olvido.

A nadie le debe sorprender que en este momento tan dramático por el que atravesamos y ante el desolador impacto de la pandemia sobre nuestras actividades nos estemos preguntando qué fue de aquellos a los que tanto ayudamos y protegimos. Y qué fue de aquellos quienes tanto nos aclamaban en las trincheras donde reclamábamos soluciones para un Asturias necesitada de proyectos y esperanza.

La respuesta que esperamos no puede ser un clamoroso silencio ni una pesada losa de inacción, que nos lleve a reconocer con inmensa pesadumbre que el Montepío ya no tiene quien le escriba.

Haremos acopio de nuestra ancestral resistencia para enfrentar la ausencia de flujos vitales; y sumidos en la oscuridad encenderemos una vez más lámparas y candiles… recordaremos nuestro pasado de lucha para volver a resurgir como nuevos cíclopes de las entrañas de la Tierra para demostrar con las armas de la palabra y la razón que no estamos dispuestos a formar parte de la historia olvidada.

Juan José González Pulgar

Presidente del Montepío y Mutualidad de la Minería Asturiana

Acuerdo comercial con El Arco: un 2% de ahorro en nuestras compras en las 15 tiendas El Economato

El Convenio facilita a las 9.500 familias mutualistas una Tarjeta exclusiva que ahorra un 2% en las 15 tiendas El Economato, y precios ventajosos a los 800 trabajador@s de El Arco

El Montepío de la Minería Asturiana y el Grupo de alimentación El Arco-El Economato han presentado esta mañana en Oviedo un Convenio de colaboración entre ambas entidades. La alianza comercial permite ofrecer a las cerca de diez mil familias mutualistas “una nueva y significativa prestación de ahorro dentro del programa Las ventajas del Carnet del Montepío, con un ahorro directo del 2% en la Cesta de la Compra para todas aquellas familias asociadas que sean clientes o realicen compras esporádicas en uno de los 15 establecimientos El Economato de la firma asturiana”. Y a su vez supone ofrecer a los trabajadores/as de El Arco-El Economato, unos 800 en Asturias, precios reducidos y ofertas para sus descansos, escapadas o vacaciones en los centros residenciales del Montepío de los Destinos de Sol de Los Alcázares-Mar Menor de Murcia y Roquetas de Mar-Costa de Almería, y Balneario de Ledesma a un precio especial, reducido frente al precio de tarifa de mercado, de entre un 10 y un 30%, según temporada y periodo de estancia, pudiendo hacer las reservas on line con un código exclusivo..

Por la importancia comercial de este acuerdo, que supone un beneficio económico DIRECTO y EXCLUSIVO para las familias mutualistas y los trabajadores del Grupo El Arco, ambas entidades presentan hoy este nuevo espacio de colaboración. En los próximos días, todas las familias mutualistas y trabajadores/as de El Arco, serán informadas del mismo y de cómo proceder para su desarrollo, tanto en la red de tiendas y establecimientos de El Economato, como en los residenciales del Montepío.

Las familias mutualistas mineras asturianas contarán para el acceso a este Programa de ahorro del 2% en la red de tiendas El Economato una Tarjeta Montepío especialmente editada por El Arco para el control y la validación de esta acción. Esta Tarjeta -no confundir con el Carnet mutualista- tiene validez en los establecimientos adheridos a este convenio, situadas en las principales urbes del centro de Asturias.

Para  el  Presidente  del  Montepío,  Juan  José  Glez.  Pulgar,  es  una  satisfacción  poder presentar este acuerdo: “por una parte, porque aportamos a la familia mutualista un nuevo beneficio plus, con un ahorro cuantificable e inmediato, sobre productos de consumo diario,  necesarios  y  cotidianos,  como  son  alimentación,  hogar  y  textil.  Y  además  lo llevamos a cabo con una firma asturiana, referente en calidad de productos, que apuesta por productos kmO (con la etiqueta Ye d`aquí) y por generar actividad en nuestra Tierra. Y que además nos resulta muy cercana, por todas las reminiscencias históricas y de proximidad que la marca El Economato, con su histórica implantación en las comarcas carboneras asturianas, tiene para la #familiaminera”.

Escucha o descarga el audio de este acto en nuestro Canal Ivoox (emisoras):

🔊 https://bit.ly/3gzsLk6

“Un apoyo importante, ahora más que nunca, al comercio de toda la vida, el de proximidad, que representa El Economato, gran escaparate de productos de km0”

Para González Pulgar, “este es un espacio de colaboración nuevo, pero que nace sobre raíces bien profundas, en esa histórica relación que la #familiaminera mantiene con las tiendas de proximidad y economatos de las Cuencas carboneras desde hace décadas. Una relación prolija en otro tiempo y que sin duda es muy importante retomar en esta etapa que nos toca vivir, plagada de dificultades, que nos exigen adaptaciones a un mundo extremadamente competitivo y globalizado, donde los proyectos de colaboración y suma resultan determinantes para el progreso de tod@s, de las tiendas y sus trabajadores y del Montepío y sus familias asociadas”.

Para el Consejero delegado de El Arco, José Ramón Ceñera, “resulta muy satisfactorio haber alcanzado este acuerdo con el Montepío, una institución que, como nuestros productos con sello de calidad, también Ye d’aquí, un distintivo que en nuestras tiendas y en los folletos de ofertas identifica a los productos que generan empleo y riqueza en Asturias y que, en el caso de la Mutualidad minera, al igual que nuestra empresa, ha nacido y crecido respaldada durante décadas por la familia minera, dándoles las gracias por la confianza depositada a lo largo de nuestra trayectoria, desenado, sinceramente, que disfruten de este beneficio como socio mutualista durante muchos años y que sirva para que pueda llevarse a casa productos de calidad a un precio muy especial”. Ceñera no dejó pasar la oportunidad de explicar que los mutualistas pueden acceder con esta Tarjeta a descuentos del 2% “en las secciones de alimentación, congelado, droguería, perfumería, bodega, menaje o textil y calzado. Además, las tiendas El Economato de nuevo modelo cuentan con las secciones de productos frescos, como son frutería, carnicería, pescadería, charcutería y panadería”.

Los residenciales Montepío “una muy buena alternativa para que los trabajadores de El ARCO puedan programar y organizar vacaciones o escapadas en familia”

El  Consejero  Delegado  de  El  Arco  también  valoró  la  reciprocidad  del  acuerdo:  “nos enorgullece enormemente puesto que significa que todos y cada uno de los trabajadores/as que conforman la plantilla de nuestra empresa serán beneficiarios directos del mismo. Con ello aunamos sinergias e intercambiamos servicios que suponen una ventaja para las personas que conforman ambos colectivos; el nuestro pudiendo acceder y utilizar como opción para sus vacaciones y tiempos de ocio y desconexión las instalaciones y servicios de la institución mutualistas a unos precios muy ventajosos. En el ánimo de la dirección de nuestra empresa está alcanzar, como ya lo hiciéramos con Sanitas, acuerdos de colaboración que redunden en beneficios para nuestros trabajadores y, por ende, para sus familias, como es el caso que nos ocupa. Estamos seguros de que el convenio firmado con el Montepío de la Minería resultará una grata noticia para nuestros trabajadores/as que podrán disfrutar de los beneficios que conlleva a partir del próximo año. Confiando en que más pronto que tarde se superará la crisis sanitaria de la COVID- 19, las instalaciones de la entidad mutualistas son, desde luego, una muy buena alternativa para programar y organizar vacaciones o escapadas en familia”.

Ambas entidades están ilusionadas con el arranque efectivo de esta colaboración para esta misma Campaña de Navidad, con la difusión de las tarjetas y el código descuento, en el caso de las vacaciones, una época muy importante desde el punto de vista del consumo en alimentación, regalos y planificación de vacaciones, lo que redundará en ahorros importantes para ambos colectivos.

Esta es la Tarjeta Exclusiva para las familias mutualistas que facilita el ahorro del 2% en los 15 establecimientos El Economato adheridos a este convenio especial Montepío/Grupo El Arco. Muy pronto, empezará a llegar a las casas.

Cualquier información sobre esta campaña no dude en escribirnos a montepio@montepio.es o ponerse en contacto con su Junta Local Montepío más cercana.

Imágenes de la Red de Tiendas El Economato adheridas al Convenio:

FOLLETO DE OFERTAS EL ECONOMATO DICIEMBRE 2020

Diferencias entre balneario, talasoterapia y SPA: cuestión de agua

Abierto el plazo de solicitudes de estancias termales en el Balneario de Ledesma

El Montepío ofrece en sus cuatro residenciales servicios de hidroterapia y salud por agua en sus tres variables, como un elemento esencial de la vida.

Cuando hablamos de hidroterapia, es decir, de la utilización del agua como agente terapéutico, en cualquier forma, estado o temperatura, suele ser habitual cierta confusión sobre los términos balneario, talasoterapia o SPA. Y en demasiadas ocasiones el marketing o la publicidad en un segmento creciente y con una fuerte competencia, como es el de turismo de salud y bienestar, no ayudan. En este artículo vamos a tratar de despejar las dudas. Comenzamos:

Muchas veces generalizamos con los conceptos SPA, Balneario, Talasoterapia sin saber muy bien las diferencias principales de cada tipo de servicio. De hecho en el Grupo Montepío contamos con las tres opciones en nuestra oferta, pues al histórico Balneario de Ledesma, con siglos de actividad, se le unió a principios de los años 90 el Residencial de Los Alcázares, al pie del Mar Menor con su fuerte tradición talasoterápica por las propiedades de sus aguas hipersalinas y el uso popular de sus barros y lodos que se remonta ya a tiempos de los árabes, además del Residencial de Roquetas; y más recientemente, la llegada de la Residencia SPA de Felechosa, con su centro hidroterapéutico irrigado por el agua de las Fuentes de Invierno del Alto Aller y sobre todo (hasta antes de la pandemia) con sus programa de rehabilitación y Halliwick, con un enfoque integral de la Terapia Acuática.

Seguramente más de una vez se ha preguntado o le han preguntado si es lo mismo un balneario o uno de esos complejos hoteleros o residenciales con SPA, o una estación termal. Pero la respuesta es sencilla, está en el tipo de agua. Y es que es ahí, en el orígen del agua que alimente las piscinas, circuitos o apartados de los distintos complejos, con independencia de las estrellas turísticas, donde encontraréis el valor añadido de la oferta hidroterapéutica que valoréis.

El Balneario.

Un Balneario o Estación Termal es un lugar que posee Aguas Minero-medicinales que surgen de las entrañas de la Tierra. Son ricas en minerales s y gracias a sus propiedades y su composición química, física y físico-química, tienen propiedades terapéuticas. La utilidad terapéutica de un agua está avalada por el Estado mediante su declaración de Utilidad Pública y su declaración de agua minero-medicinal. Por ejemplo, el manantial del Balneario de Ledesma, explotado con fines higiénico salubres desde la romanización de Hispania -se sospecha que incluso que antes, siguiendo tradiciones vettonas-, fue declarado en 1886 “Bien de Interés Minero Medicinal del Reyno de España”. Las propiedades de sus aguas fueron estudiadas por sabios como Diego Torres de Villarroel, que llegó a publicar un libro propio sobre los tratamientos y usos del agua de los Baños de Ledesma. El agua termal proviene del interior de la tierra, lo que le aporta un alto contenido mineral y un incremento de la temperatura. Es por ello que, esta agua tiene unas características físicas y químicas especiales: por su temperatura es hipertermal brota a 46,4ºC, por su composición es sulfurada, bicarbonatada y clorurado sódica. El primer apunte que es necesario hacer es que el agua termal proviene del interior de la tierra… nunca llega a mezclarse con el agua de la Cuenca del Tormes. Es puro y llega a los Baños a través de una surgencia natural, bajo las piscinas, después de realizar un misterioso viaje de muchos kilómetros, por canalizaciones subterráneas ocultas en las fallas. El agua se va filtrando años y años en lo más profundo, absorbiendo de manera caprichosa los minerales que le confiere el terreno. Hay quien dice que las aguas del Baño de hoy, son las lluvias de hace varias décadas. Ese viaje del agua por la tierra le aporta un alto contenido mineral y unas características físicas y químicas especiales: sulfurada, bicarbonatada y clorurado sódica. Además, cuenta con otra característica, su temperatura en origen es hipertermal, una de las más altas en los balnearios europeos. Es atemperada antes del Baño para que pueda ser disfrutada con el máximo relax en los tratamientos.

Debido al alto contenido en sulfuro y a su temperatura, estas aguas están indicadas en el tratamiento y prevención de diversas enfermedades entre las que cabe destacar:

  • Afecciones respiratorias: de vías altas (faringitis, amigdalitis, sinusitis…) y de vías bajas (EPOC, asma, neumoconiosis…)
  • Afecciones reumáticas: reumatismos degenerativos (artrosis), reumatismos inflamatorios (artritis, espondilitis), reumatismos periarticulares (tendinitis, neuralgias…)
  • Secuelas postraumáticas y quirúrgicas de fracturas, esguinces, luxaciones…
  • Afecciones neurológicas: polineuritis, poliradiculitis, secuelas de hemiplejias.
  • Afecciones dermatológicas: eczema, psoriasis.

SPA.

Un Spa, cuya palabra dicen se origina de las siglas romanas «Salute Per l´Acqua», de hecho da nombre a una ciudad belga famosa en tiempos del Imperio Romano por sus baños termales, consagrada más tarde por el turismo de la Aristocracia europea de los siglos XVIII y XIX-  es un centro que dispone de instalaciones de hidroterapia sin que sea necesario que su agua tenga una característica especial, y de hecho se usa agua proveniente de manantiales naturales para consumo o de la red general de abastecimiento, con o sin aditivos, con fines de bienestar y belleza. Generalmente es calentada artificialmente. Una de las razones por las que el término «spa» se ha extendido es que un balneario es necesariamente un establecimiento sociosanitario, con su catalogación, certificación y control por parte de las autoridades sanitarias -el Balneario de Ledesma cuenta con un equipo médico que supervisa los Baños y tratamientos adaptados a cada agüista- y que reúne ciertas condiciones legales, lo que impide usar esa palabra -balneario- en otros tipos de centros.

Otras palabras como «baños», «termas» y «caldas» pueden servir como sustitutas, aunque no siempre se ajustan a la naturaleza de los establecimientos conocidos como «spa», más propias de un turismo de bienestar, incluso de ocio -todo propicia salud, lógicamente-, más que a un turismo de salud y tratamiento específico.

Talasoterapia.

Los centros de talasoterapia están igualmente enfocados a los tratamientos de salud. Sin embargo, en este caso el agua que utilizan es el proviene del mar. Se recicla para que sus propiedades permanezcan, por eso estos centros se pueden encontrar únicamente cerca de la costa. También se sirven de otros elementos del mar como algas y lodos.

Es el caso del Residencial de Los Alcázares, y en menor medida también el de Roquetas, aunque en el caso de establecimiento del Montepío en Murcia, bebiendo de una larga tradición talasoterápica entorno al Mar Menor, mucho anterior al desarrollo del turismo de sol que vendría más tarde, con La Manga, etc. Otro rollo diferente al original, que arrancó en tiempos de ocupación árabe, cuando este pueblo era un bastión denominado Al Kassar.

Análisis realizados por la Universidad de Murcia revelan que las aguas del Mar Menor contienen un alto porcentaje de cationes, calcio, magnesio, potasio y flúor, así como aniones, cloruro y sulfato, muy superiores a los esperables, incluso, en aguas con este nivel de salinidad. Además, la granulometría medida en esta zona incluye una elevada presencia de arenas finas y muy finas (limos y arcillas), que son los verdaderos artífices de las propiedades curativas atribuidas a estos lodos murcianos. El PH es básico y oscila entre los valores de 7,12 y 8,45.

La tradición en el Mar Menor señala que los baños o untamientos con lodos están muy recomendados para gente que tenga artritis, artrosis y reumatismos inflamaciones de los huesos y articulaciones, roturas de huesos para su rehabilitación y regeneración. De ello saben mucho los mineros asturianos que desde comienzos de los años 90 tienen gracias al Grupo Montepío este destino como un referente para sus vacaciones y para su salud, un complemento cuyo espíritu se alimenta del tradicional descanso en el Balneario de Ledesma. Los cuidados y el contraste climatológico son claves para que esta fórmula funcione. Hay incluso quien afirma sin titubeos que después de esas vacaciones disminuyen los catarros en el invierno. El clima murciano favorece en lo que en tierras del Norte se conoce como “el secado” de los pulmones. El combinar los lodos con baños salados, en aguas con tal concentración de sales minerales y yodo aportan si ninguna duda propiedades minero-medicinales y curativas; sumado todo ello al calor de alguna de las zonas en las lagunas, beneficia sin ninguna duda a los huesos y las articulaciones.

El Mar Menor es una laguna hipersalina. Las características de sus aguas están condicionadas por la insolación, los vientos y, sobre todo, la comunicación con el Mediterráneo a través de las encañizadas. Las concentraciones iónicas medidas, para algunos elementos, como magnesio, calcio, sodio, bromo, iodo y flúor, son muy superiores a las del Mar mayor, el Mediterráneo. Está demostrado que los tratamientos termales con este tipo de aguas salinas producen un efecto osmótico en los tejidos intersticiales del cuerpo humano y una consiguiente activación del todo el sistema sanguíneo. Como resultado, se produce una eliminación de partículas tóxicas y una relajación muscular muy indicadas para casos de artritis, reúmas, tendinitis, estados nerviosos y todo tipo de patologías relacionadas con las articulaciones.

Para aplicar los lodos, primero debemos coger y seleccionarlos, buscar para ello una zona ideal para la laguna (existen muchas próximas al Complejo vacacional del Montepío, próximo a las playas de Los Narejos). Después, darse los lodos por todo el cuerpo, y dejarlos secar entre 40 y 60 minutos. Finalmente, quitarse los lodos bañándose en el propio Mar, entre 30 y 60 minutos.

Algunas de las propiedades de estos barros y lodos es que mejoran la piel, eliminan toxinas e hidratan la dermis. Además con su aplicación realizamos una técnica depurativa que ayuda a regular el organismo,  neutraliza el PH de la piel y estimula la cicatrización de heridas. Estas son algunas de las claves científicas y sociales que avalan esta tradición a la que muchos asturianos ya se han apuntado.

Conclusiones.

En resumen, todos tienen en común que basan sus tratamientos en el uso de la Hidroterapia, es decir, utilizan el agua en sus distintas formas con fines terapéuticos. Sus diferencias, en cambio, surgen del tipo de agua utilizada (la más importante). También, de sus instalaciones, procedimientos utilizados y fines perseguido.

Cuando se realiza un baño con agua de mar (centro de talasoterapia) o agua mineromedicinal (balnearios) además de recibir los efectos beneficiosos mecánicos y térmicos se está produciendo un efecto químico. Este efecto es la absorción de los componentes minerales de dichas aguas. En terapias de varios días, recordad la vieja tradición “de la novena de Baños”, es decir, de los al menos 9 días de tratamiento y descanso hidroterapéutico, estos efectos se notan en la piel y en el cuerpo. Desde la base un simple descanso y del valor depurativo del agua, los tres tipos de centro aportarán salud, pero lógicamente aquellas aguas con  propiedades minero-medicinales específicas y una administración y seguimiento controlado por parte de profesionales sociosanitarios brindará siempre un nivel superior; por tanto nada tiene que ver con el número de estrellas turísticas o con las marcas de las griferías que disparan los chorros y ni muchos menos con otras cuestiones estéticas, seguro que valorables por los clientes pero no objetivables desde un apartado de agua y salud.

Presentación de `El mutualismo minero en la Asturias contemporánea´, de Montepío y Universidad de Oviedo

SI ERES MUTUALISTA, CLIKEA AQUÍ PARA VER COMO ADQUIRIR EL LIBRO

El presidente del Principado del Principado de Asturias, Adrián Barbón, junto con el Rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda y el Presidente del Montepío de la Minería Asturiana, Juan José González Pulgar, han presentado y prologan (acto emitido el viernes, 22 de enero de 2021 en el canal Youtube del Montepío de la Minería Asturiana), el libro «El mutualismo minero en la Asturias contemporánea» (Editorial TREA) un trabajo resultante del proyecto Beca de investigación dirigido y coordinado en estos dos últimos años por el profesor de Historia Luis Benito García Álvarez (Laviana, 1974) a través un acuerdo de colaboración entre la Fundación Obra Social Montepío y la propia Universidad de Oviedo. Dicho acuerdo tenía como objetivo completar una de las historias propias de la industrialización asturiana con menos referencias, hasta ahora a la sombra de las que narran el potente despliegue social y económico alcanzado en Asturias desde el siglo XIX con la implantación de empresas carboneras y metalúrgicas y de la propia eclosión y desarrollo del movimiento obrero y sindical asturiano con una destacada influencia sobre la política española, o, de manera más reciente, los prolijos estudios sobre el impacto de la crisis y las políticas de reconversión.  «El mutualismo minero en la Asturias contemporánea» bucea en los orígenes de la unión y la cooperación primera de los mineros como respuesta colectiva de socorro ante una realidad dura y hostil para la familia minera: el desamparo ante las constantes muertes o accidentes invalidantes que a diario ocurrían en las minas.

Debido a la pandemia y a las necesarias medidas de protección y seguridad ante el Covid, tanto el Montepío como la Universidad de Oviedo y el propio Gobierno del Principado de Asturias, han optado por presentar este trabajo histórico sobre el mutualismo minero asturiano a través de medios digitales. El Montepío ha esperado con ilusión este proyecto que se enmarca en los actos del 50 aniversario de su constitución como Mutualidad de los mineros, heredera de los diferentes montepíos mineros existentes en las numerosas empresas mineras existentes desde el XIX. Pueden seguir la presentación de este libro a través del Canal Youtube Montepío de la Minería. Bajo el vídeo también encontrarán la nota de prensa alusiva a este evento cultural. El libro ya esta a la venta en librerías y a través de la plataforma www.trea.es:  

EL MUTUALISMO MINERO EN LA ASTURIAS CONTEMPORÁNEA

Luis Benito García Álvarez

Esta monografía (prologada por el presidente del Gobierno del Principado, Adrián Barbón, por rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, y por el presidente del Montepío y Mutualidad de la Minería Asturiana, Juan José González Pulgar) es el resultado del fructífero acuerdo de colaboración entre la Universidad de Oviedo y la citada entidad mutualista que permitió un exhaustivo trabajo de investigación llevado a cabo durante tres años por el Departamento de Historia de dicha universidad que, partiendo de la actividad mutualista que se desarrolló en Asturias desde el siglo XIX aborda también el nacimiento y la consolidación de la entidad que en 1970 se refundó como mutualidad heredera de la actividad mutualista que la precedió.

Así, la obra se estructura en tres bloques diferenciados: aborda la historia del mutualismo y del Montepío, heredero de los gremios urbanos y las cofradías; se analizan los circuitos de ayuda de la comunidad tradicional y, por último, los ateneos, casinos y sociedades de socorro mutuo. Dos apéndices, uno sobre el Balneario de Ledesma y una recopilación de las fechas más importantes relacionadas con el desarrollo del mutualismo, completan el volumen, profusamente ilustrado con fotografías de todos los periodos tratados.

Al publicar este trabajo con Ediciones Trea, el Montepío conmemora su 50 aniversario con este homenaje a los hombres y mujeres que durante casi dos siglos de historia han escrito de manera anónima las páginas del mutualismo minero asturiano, un capítulo fundamental para entender buena parte de la historia industrial y carbonera de Asturias y su movimiento obrero.

Índice de la obra

Su autor, Luis Benito García Álvarez garciabenito@uniovi.es es profesor de Historia Contemporánea, director de la Cátedra Universitaria de la Sidra de Asturias de la Universidad de Oviedo y doctor en Historia y Análisis Sociocultural con la tesis Sidra y manzana en Asturias. Sociabilidad, producción y consumo (1875-1936), Premio Extraordinario de Doctorado. Además de diversos artículos en revistas especializadas y en obras colectivas, entre sus publicaciones destacan Sidra y manzana en Asturias (Oviedo, KRK, 2013), Beber y saber. Una historia cultural de las bebidas (Madrid, Alianza Editorial, 2005, 2008, Premio Gourmand 2005), Las representaciones de la sidra (Gijón, Red de Museos Etnográficos de Asturias, 2008, Premio Gourmand 2008). Ha dirigido varios equipos de investigación y participa en diversos proyectos de investigación, entre otros: «Historia de la prensa en Asturias», «Diccionario biográfico de parlamentarios españoles», «Vida cotidiana y sociabilidad en la obra asturiana de Palacio Valdés», «Historia, cultura y vida cotidiana en el concejo de Sobrescobio» o «Fuentes orales para la Historia Social de Asturias». Forma parte del grupo de investigación «Grupo de Historia Sociocultural (GRUHSOC)» y del Observatorio de la Alimentación (ODELA) de la Universidad de Barcelona. Ha sido investigador principal del proyecto «El mutualismo minero en Asturias», firmado entre la Universidad de Oviedo y El Montepío y la Mutualidad de la Minería Asturiana, del que se deriva el presente volumen.

ESPACIOS DE PRENSA DEDICADOS AL LIBRO:

La nueva España, noticia sobre la presentación del libro Sábado 23 de enero

El Comercio, noticia sobre la presentación del libro Sábado 23 de enero de 2021

Cadena Ser: Entrevista a Luis Benito García, profesor de Historia y autor del libro