Comunicado del Montepío ante los ataques injustos y politizados de OCAN y Podemos contra nuestra entidad
Oviedo, a 5 de noviembre de 2018
Ante las últimas acusaciones realizadas por el Observatoriu Ciudadanu Anticorrupción d’Asturies (OCAN), organización vinculada a Podemos, en las que carga contra la actual dirección del Montepío y el SOMA, acusando a nuestra entidad, en particular, de “practicar la piratería judicial” y el “filibusterismo judicial”, centrando una parte de sus injustas y desmedidas críticas sobre el actual interventor de la Mutualidad, Jesús Armando Fernández Natal “Mandi”, con una manipulación sesgada y malintencionada de su colaboración como testigo ante la justicia, manifestamos lo siguiente:
Una vez más OCAN y Podemos demuestran que su papel en el Caso Hulla no persigue ni la justicia ni la verdad sobre los hechos a investigar, sino el uso electoralista y partidista de este proceso, utilizando el mismo como una oportunidad para trasladar a sede judicial sus cuitas desde el más puro revanchismo político, tratando de identificar de manera sesgada e injusta a una entidad social y plural de mutualistas, formada por más de 10.000 familias en Asturias, sin importarles el daño que con ello causan. Y el fin no debiera nunca justificar los medios. Estas acciones contrastan curiosamente con sus nulas iniciativas legales contra los presuntos corruptos, sobre los que en sede judicial parecen pasar de puntillas, siendo todo un sarcasmo que OCAN y Podemos centren su artillería más sobre la actual dirección del Montepío que sobre los investigados.
Una vez más, OCAN y Podemos, llevan a cabo un uso indebido de la condición de Acusación Particular ante lo que pedimos una intervención de la Justicia frente a este papel, puesto que amparados en una supuesta buena voluntad actúan con el único propósito de dañar de manera gratuita al Montepío, una entidad que desde el otoño 2014, se ha posicionado abiertamente, como no podría ser de otra manera, al frente de las acciones por depurar todo lo ocurrido, apostando por una posición transparente de colaboración total con la Justicia. Por mucho que digan, todo el mundo sabe en Asturias la opinión y posición de la dirección del Montepío.
El papel de OCAN y Podemos con el Montepío bordea la paranoia. Como botón de muestra, cabe recordar que en plenas elecciones llegaron a organizar un escrache contra nuestra Residencia en Felechosa, una instalación en la que solo había personas mayores y trabajadores, cuando los investigados ya habían sido expulsados del Montepío y nuestra entidad ya había puesto en marcha una comisión de investigación interna cuyas conclusiones fueron puestas en manos de la UCO y la Justicia, con el fin de depurar responsabilidades.
Pese a ello, OCAN y Podemos no dudan en seguir señalándonos como objeto de corrupción, tratando de confundir interesadamente lo que es la entidad hoy en día con los investigados, que tienen nombres propios. Y lo hacen a sabiendas de que uno de nuestros socios protectores, SOMA, fue la parte que hizo posible la primera condena a Fernández Villa.
Tras unos días de nuevas revelaciones sobre el Caso Hulla, insistimos en que nuestra entidad fue utilizada para la supuesta obtención de fondos ilícitos, valiéndose de una obra asignada legalmente a la Mutualidad, utilizada a espaldas de sus mutualistas, que sufren por un lado la vergüenza y el daño de quienes otrora fueron sus responsables, y por otro el doble castigo de tener que hacer frente a la situación y tirar adelante con el proyecto social, que, por cierto, cumple con los requisitos de actividad, empleo y servicio que se demandaban dentro del Plan de la Minería. Resulta curiosa la hipocresía de algunos, a los que parece olvidarse como empresas que cobraron fondos mineros cerraron y se dieron a la fuga sin consecuencias, mientras que al Montepío que está cumpliendo 100% con el proyecto (abonando de sus propias arcas los 3 millones de euros de la última fase de obra) se le demoniza hasta extremos injuriosos desde ciertos sectores, sin valorar absolutamente ninguna de sus acciones por la justicia ni su compromiso con el empleo y la actividad en una de las zonas mineras más castigadas por la crisis.
Para el Montepío, esta posición de OCAN y Podemos no es nueva. Desde ese año 2014 su batería de acciones políticas han estado centradas en buscar la liquidación de nuestra entidad dentro de una estrategia general contra todo lo que huela a minería, sin distinción, haciendo tabla rasa y sin importarle las consecuencias contra ese empleo, servicios y política social que desarrollamos. En ese desvarío por situar al Montepío como objetivo político –obviando que nuestros fines son la de una empresa de economía social, sin ánimo de lucro– figuran acciones sistemáticas a nivel parlamentario en Asturias y Madrid contra la Residencia de Mayores de Felechosa, dentro de esa campaña orquestada de vinculación de la nueva dirección del Montepío con los dirigentes investigados.
Uno de sus últimos desvaríos es el haber utilizado la declaración realizada por el actual interventor del Montepío, Jesús Armando Fdez. Natal. Fdez. Natal acudió como testigo ante la UCO citado por su responsabilidad pasada al frente de la Secretaría de Organización del SOMA, no como cargo actual del Montepío. Sin embargo, le acusan de forma absurda de haber omitido esta responsabilidad como interventor, como si la UCO fueran tontos o no conocieran esa situación, esgrimiendo una supuesta omisión de ese cargo de interventor, que lo es desde junio de 2016, cuatro años después de los hechos investigados. Cuando, por una parte, la pregunta formulada por la UCO a Fdez. Natal era referente exclusivamente a que declarase su actividad profesional presente (y ciertamente, su responsabilidad como interventor no es profesional, pues es jubilado y no cobra por ello, siendo su cargo un puesto de designación encomendado por los mutualistas). Por tanto ¿en qué barco esta OCAN y Podemos en el Caso Hulla y que pretende con esas manifestaciones? Seamos claros, es una simple caza de brujas.
Finalmente, y reiterando al Grupo Podemos respeto y recordándoles que el Montepío es una entidad social, sin ánimo de lucro, tan plural como sus 10.300 mutualistas y sus más de 250 trabajadores, de distinta sensibilidad sindical y política, les instamos a que pongan fin a sus mentiras y engaños ni traten de confundir más a la opinión pública y midan más sus futuros pronunciamientos, para que se ajusten a realidad y a la justicia y no al interés político o la utilización malintencionada o demagógica de los asuntos, desentendiéndose del notable daño que esa demagogia causa sobre nuestra entidad y sus mutualistas.





