La Residencia de Felechosa supera por primera vez los 200 residentes

La Residencia de Mayores del Felechosa, proyecto social del Grupo Montepío, ha logrado esta semana su pico máximo de ocupación, con 215 residentes, superando a lo largo de este verano, por primera vez desde su apertura hace cinco años, los 200 de media, con una plantilla superior a los 90 trabajadores, que le convierten por nivel de actividad, en una de las empresas más importantes de las comarcas mineras.

El récord de actividad en la Residencial del Montepío, ya dotada con nuevas unidades para trabajos específicos con personas mayores o con afectaciones diversas, se alcanzó este verano gracias a las magníficas condiciones que el complejo del Alto Aller ofrece para trabajar con grupos de discapacidad en el campo de la hidroterapia. Así, en los meses de julio y agosto han sido varios los colectivos sociales que han reservado fechas para estancias temporales terapéuticas, con el trabajo en el SPA y en su gimnasio y unidad de fisioterapia como referencias, con grupos que han venido de Gijón, León y Valladolid, pero también de sitios tan alejados como Vigo o Cádiz.

Los tratamientos de hidroterapia y la accesibilidad son claves para atraer grupos temporales del campo de la discapacidad de toda España

La mayoría de estos centros están vinculados a la red ASPACE (para personas con parálisis cerebral), o la Fundación Personas y han valorado en sus reservas la ubicación de las instalaciones, la accesibilidad, los medios técnicos y la especialización en hidroterapia –hace poco fue sede de un curso internacional de terapia acuática impartido por el prestigioso profesor John Lambeck-. Su piscina terapéutica cuenta con una grúa especial para facilitar el baño a personas con movilidad reducida. El verano ofrece además fechas propicias para el trabajo específico con estos grupos que vienen acompañados con monitores o profesionales propios.

Además de este nuevo campo de trabajo, la Residencia de Felechosa ha subido en esta temporada la media de ocupación de sus unidades geriátricas hasta los 180 residentes. Las estancias temporales en verano o los programas respiro son también un servicio demandando por las familias, a la hora de conciliar las vacaciones con el cuidado a los mayores. Esta instalación logró por primera vez en 2016 entrar en beneficios y viabilidad desde su apertura. Fue una de las obras financiadas por el programa de reactivación de las comarcas mineras.

Calidad y eficiencia

La dirección del Montepío ha puesto énfasis en los dos últimos años en desarrollar un proyecto social para la Residencia que le convierta en un centro puntero en atención a mayores y discapacidad, con programas que van desde la hidroterapia a la intergeneracionalidad, reordenando los servicios socio-sanitarios y optimizando el funcionamiento de todos los servicios bajo controles de calidad y eficiencia. Las medidas han dado sus frutos en los dos últimos años en actividad y empleo, entrando en cifras de sostenibilidad y viabilidad. El Montepío cuenta además de con tarifas especiales, con un programa de ayudas dentro de su Plan Social y Solidario para aquellos mutualistas mineros mayores (más de 65 años) con recursos limitados a la hora de acceder a  una plaza residencial para que puedan recibir atención en su Residencia del Alto Aller.