Cuando en el Naranco corrían vagones de carbón hacia Oviedo por su actual pista finlandesa

Mañana, es 21 de septiembre, día de #SanMateo fiesta local en Oviedo y por ello quedemos dedicar este espacio de #MemoriaMinera a la capital de Asturias, donde también hubo carbón, aunque la fama carbonera del concejo se la lleve Olloniego y su legendario pozu San Frechoso, cerrado en 1972, después de haber sido explotado por Hulleras de Veguín y de Olloniego y reabierto 10 años más tarde, siendo ya propiedad de Hunosa, hasta su definitiva clausura el 11 de enero de 1993, cuando ya formaba parte del grupo San Nicolás (Nicolasa-Montsacro) el único que hoy supervive del otrora Bastión Hullero astur.
‍✅ Pero, volviendo a «la Capi» pocos son los que saben que su monte totémico, #ElNaranco y su actual y muy transitada Pista Finlandesa, hoy paraíso de runners y caminantes que cuidan su salud, familias y canes, también fue una de esas arterias que canalizaban la prolija actividad minera vivida en Asturias en los siglos XIX y XX.
 
🖋 Basta con asomarse a los estudios y escritos del profesor 👨‍🎓 Manuel Gutiérrez Claverol -al que agradecemos toda la información apuntada en internet- para bucear en una historia del Oviedo minero, no tan lejana, prolija y digna de conocer, aunque la mencionada Ruta Finlandesa, aún guarda y muestra para los que se fijan en los detalles, algún que otro resto que confirman su primitivo uso como «Camino de Hierro», trinchera del viejo ferrocarril minero por el que transitaron entre otros trenes, la legendaria locomotora de vapor Nº 4 de Fábrica de Mieres, de 1895 -que aparece en la foto principal-.
🔊 Dice Gutiérrez Calverol que «en El Naranco se explotó carbón desde mediados del siglo XIX hasta comienzos del XX, aunque se continuó de manera esporádica y episódica hasta 1963. Y se diferencian dos cuencas carboníferas: Una está situada hacia la zona septentrional y posee la mayor extensión superficial (Grupo Naranco) y otra, con dimensiones más reducidas, se emplaza en la vertiente meridional (Grupo Cuyences)».
La pista finlandesa de Oviedo se hizo en 1987 y tuvo un coste de 22 millones de pesetas: en su inicio, su longitud fue de 1,7 kilómetros, ampliados sustancialmente en 1992 hasta la carretera con Fitoria y Cuyences. Hoy, esa carretera casi es una prolongación de la misma, e incluso, llegados a los 5 kms, se prolongan por senda hasta la mismisima antigua cantera, casi hasta los 7kms, siendo desde allí un paraíso para amantes del Trail o la BTT que buscan pendientes hacia el Naranco, o hacia Llanera.
✅ La existencia de hulla en el Naranco ya se conocía desde 1843, por estudios de Paillette ante la Sociedad Económica de Asturias: «(En los Carriles), es generalmente compacta, dura y ligera, y alguna, aunque rara vez, presenta una rotura agrietada y friable». Otro padre de la industrialización y la minería en España, Guillermo Schulz (1858), dijo de la del Naranco: «Mucho mayor es el terreno carbonífero al pie boreal de la sierra del Naranco, donde reposa concordante sobre la caliza carbonera que constituye la mayor parte de la ladera norte de esta montaña, apoyándose dicha caliza, ya concordante, ya discordante, sobre el terreno devoniano, que se halla en su yacente y forma las cumbres de la referida sierra; este manchón de terreno carbonífero se llama de Río Nora porque el expresado río, serpenteando por él, le recorta en mucha parte y le circunda en otros tramos; tiene sobre media legua de diámetro y un espesor suficiente para encerrar bancos de carbón de importancia».
La actividad minera más intensiva en el Naranco fue, siguiendo con los estudios de Gutiérrez Claverol (doctor en Geología y profesor de la Universidad de Oviedo), desde finales del siglo XIX y los primeros años del XX; sin embargo, el laboreo prosiguió intermitentemente hasta los años sesenta. El número de chamizos es amplio; pero destacan las minas Tarabica e Inesperada. La hulla aparece en «Paquete Folgueras» y «Paquete Los Carriles» con una potencia de 550 metros y con seis capas de carbón, destacando las apodadas Tarabica, Roxu y Capona. Se desconoce la fecha exacta del comienzo de la explotación en el Naranco, pero hacia el año 1840 ya se efectuaban transacciones comerciales relacionadas con el yacimiento.
 
✅ El 20 de abril de 1920, los ingenieros de minas Durán y Corujedo realizaron un informe sobre el «Estudio industrial de los manchones carboníferos de los concejos de Oviedo y Llanera», en el que se recoge información geológica de un socavón -emplazado a la cota 131,41 metros y con una longitud de unos 300 metros- realizado en 1917, que llegó a cortar cinco capas. Durante los años 1962 y 1963 se intensificó la investigación de esta pequeña cuenca carbonífera realizando, a unos 450 metros al sur del socavón precedente, otro a la cota 100 metros -según información oral, la bocamina se encontraba en las inmediaciones de la arcillera Cerámica Menéndez-, con una longitud de unos 600 metros, atravesó un nivel de hulla (a 480 metros de la bocamina), el cual se siguió hacia el Norte unos 250 metros, formando un taller de explotación. A pesar de su buena calidad, la capa era bastante irregular y presentaba múltiples esterilidades que condicionaron el abandono del proyecto.
 
📑 PLATA, PROMO, COBRE O HIERRO PARA LA GRAN FÁBRICA DE MIERES en el XIX
Antes del boom del carbón, El Naranco, o La Cuesta como gusta decir a muchos ovetenses, ha sido objeto de interés minero desde el siglo XVII. En 1637 se expidió una cédula de S.M. concediendo licencia a los capitanes Jorge Ferrás de Vega y Alonso Balbín para «beneficiar dos minas de plata, plomo, cobre y otros metales; la una en término de la ciudad de Oviedo, en la partida que llaman la cuesta de Naranco, ácia el lugar de Fitoria».
 
✅ Los antecedentes mineros del Monte Naranco datan del establecimiento de la Real Fabrica de Trubia, en 1794 y posteriormente de las actividades de la «Asturiana Mining Company», esta última creada en 1844 y situada en Mieres, cuyas explotaciones de mineral de hierro fueron transpasadas a la » Compagnie Minere Metallurgique des Asturies «. Llegada la proclamación de la primera República, en 1874, la paralización de las actividades siderúrgicas en el País Vasco, potenció de alguna manera las de la zona asturiana, donde la «Compañía Numa Gilhou» retomo las fracasadas actividades siderurgicas de las anteriores compañías potenciando definitivamente la salida de mineral desde el monte Naranco.
 
El ingeniero jefe de minas Andrés Pérez Moreno señalaba, en 1856, que el hierro utilizado en las fábricas de Trubia y Mieres procedía fundamentalmente de las explotaciones de Castañedo, Naranco y Grandota. En idéntico sentido se expresaba José Centeno en 1866, indicando que la mayor parte de los minerales de hierro que se empleaban en la Fábrica siderometalúrgica de Mieres «llegan de diferentes puntos componiendo la mayor cantidad los procedentes de las inmediaciones de Oviedo, en la cuesta de Naranco». (1879) se alcanzaron altas cotas de producción siderúrgica y tuvo lugar la creación de la empresa «Fábrica de Mieres, S.A.», la cual impulsó el desarrollo minero de la zona al adquirir materia prima para sus hornos.
 
✅ El naturalista Máximo Fuertes Acevedo también relató (1884) la existencia de hierro en El Naranco y su uso como amuleto para ahuyentar a los ladrones y favorecer el parto. La mineralización del Naranco está relacionada con determinados niveles enriquecidos en hierro que se encuentran dentro de la formación devónica de las «Areniscas del Naranco».
 
🚂 SOBRE EL TREN MINERO POR LA PISTA FINLANDESA
La solicitud formulada al Ayuntamiento de Oviedo para la construcción de este ferrocarril, culminó con la inauguración, el 1 de febrero de 1880, de la línea férrea entre el grupo «Villapérez/Villaperi» y la estación del Noroeste (ex-Asturias -Galicia- León). Instalando 7.101 ml de linea de 600 mm de ancho. Con un coste de 129.906 Pts, incluidas las 19.798 pagadas en las expropiaciones y las 48.000 Pts destinadas al pago del carril. La línea partía en Oviedo del pie del plano inclinado que servía de transbordador a las instalaciones de vía ancha, aquel plano inclinado con un desnivel de 31,5 ml estaba servido por un mecanismo automotor, en doble vía, de 128,9 ml, que le permitía descender el material desde el alto de la loma de San Pedro de los Arcos, como realmente se denominaba, situándose allí las vías de servicio, placa giratoria, cochera y aguada. El trazado de 7.101 ml de los cuales 4.014,77 eran rectas y el resto curvas con radios de curvatura tan escasos, entre 50 y 70 ml, contaba con rasantes inferiores a las 10 milesimas.E n tanto que el carril tipo Vignole empleado, era de 8 Kg / ml, suministrado por la propia Fábrica de Mieres. Siendo de importancia los movimientos de tierra para su explanación y los muros de contención. Cubriendo las parroquias de Fitoria, Cuyences y Villaperez, en esta última se disponía de aguada y placa giratoria.
 
✅ El hierro de las minas de Fábrica de Mieres se destinaba a su propia planta siderúrgica en Ablaña (Mieres), donde se producían diversas piezas de hierro fundido.
En el catálogo de la empresa del año 1892 se muestran algunas de las construcciones metálicas que realizaban, destacando la producción de la estructura del mercado de Oviedo en El Fontán, llamado originalmente “Mercado 19 de octubre”, diseñado por el arquitecto Javier Aguirre Iturralde. El ramal, establecido en 1902 hasta el grupo «Naranco», parte del PK 2 de la línea principal, desde el que mediante un plano inclinado de 720 ml se accedía al Naranco mediante otro tramo con una excesiva pendiente. Al establecerse este ramal coexistieron ambos conjuntamente en explotación- si bien la tracción en este ramal se realizaba a brazo, hasta que en 1907 dejó de utilizarse el de Villaperez.
 
🚂 La vía del ferrocarril minero finalizaba en la loma de San Pedro de los Arcos donde, para descender al nivel de la Estación del Norte, se construyó un plano inclinado de dos vías por el que circulaban los vagones sujetos por un cable de alambre de acero. Este plano tenía una longitud de 129 metros y salvaba un desnivel de algo más de 30 metros. Cerradas las explotaciones del monte Naranco, fueron abiertas de nuevo en 1968 por Ensidesa para abastecerse de calizas fundentes, abriendo en 1974 un ramal ferroviario de enlace.