El Plan Social del Montepío llegó el año pasado a 2.071 personas

El Plan Social del Montepío llegó el año pasado a 2.071 personas

La política social del Montepío de la Minería Asturiana benefició de manera directa en este último año a 2.071 personas, que contaron con ayudas por valor de 232.483,61 euros. Un esfuerzo que desde la Mutualidad se valora como muy importante, por lo que supone como herramienta de ayuda a las familias y como reivindicación del papel que desempeña hoy la entidad, una empresa de economía social fiel a su naturaleza como entidad de previsión, sin ánimo de lucro.

El Plan Social y Solidario de la Mutualidad es una de las banderas históricas de la entidad, recuperada hace dos años por la actual dirección para el primer plano de la actividad del Montepío con la potenciación y puesta en marcha de hasta una veintena de nuevas líneas de ayuda a las familias. Su balance de actividad en 2016 resulta importante en capítulos como el pago de prestaciones por contingencias comunes derivadas de necesidades de coberturas complementarias en el marco de régimen de la minería, pero, sobre todo, con la actualización de esas ayudas a las necesidades de las familias mutualistas de hoy en día, con  becas al estudio y de formación y ayudas a nuevas parejas, nacimientos, estancias de atención a mayores en la residencia de Felechosa o “programas respiro”, todos ellos nuevos capítulos que ha cogido fuerza en esta nueva etapa.

Dentro de esas 2.071 personas que han contado con ayudas en el último año, el Montepío no computa las indirectas, es decir, otras ayudas sociales destinadas a favorecer a asociaciones o colectivos con enfermedades crónicas con quienes la entidad mantiene relación mediante convenios de colaboración que propician descuentos y facilidades en el uso de las instalaciones y servicios, generalmente socio-sanitarios, de los que dispone la mutualidad minera principalmente en Felechosa y en el Balneario de Ledesma. 

Cabe citar como ejemplo de este amplio compromiso social del Montepío que una de las inversiones destacadas para esta nueva temporada en el Balneario es la instalación de una grúa de acceso a su piscina termal con el fin de dar servicio y responder a la demanda de colectivos de personas con movilidad reducida. Además de con el IMSERSO o la Red ERA del Principado de Asturias, el Montepío con asociaciones como la Liga Reumatológica, Parkinson Asturias, Alcer (enfermos renales), Alpe Acondroplasia, AENFIPA-fibromialgia, Down Asturias o Aspace.

En cuanto al análisis de las ayudas directas realizadas, el Montepío destinó 162.677,28 euros al capítulo de contingencias comunes por solidaridad minera, que supusieron un beneficio para 501 personas o familias, 184  de ellas facilitadas como complementos por convenios de jubilación que requerían un tratamiento especial, 172 por prestaciones o indemnizaciones por fallecimiento, 30 por viudedades, 111 por coberturas del derecho al vale de carbón, 3 subsidios por invalidez permanente total, y 1 ayuda por orfandad.

En cuanto a las ayudas de nueva implantación, la Mutualidad ha concedido becas a 154 familias, de las cuales 118 fueron a estudiantes de Primaria o Secundaria de Enseñanza Obligatoria, 12 a Bachiller o ciclos de Grado Medio-profesional; y 24 para estudiantes universitarios o de grado profesional superior.

El monto total destinado por el Montepío a ayudas de estudio fue de 17.600 euros, en becas de 100 euros por familia, a excepción de las universitarias, por valor de 200 euros. Todas ellas suponen una cuantía en un importe lineal y fijo, siendo compatibles con otras que pudieran recibir las familias por parte de la Administración, u otras instituciones, entidades o proyectos de mecenazgo.

Relacionadas con estas, por su carácter formativo, están también las destinadas a favorecer el estudio del inglés en los campamentos de verano y cursos wake up, muy valoradas por las familias. Los base camp adventure, que se desarrollan desde finales de junio a principios de agosto en el Balneario de Ledesma gracias al acuerdo del Montepío con la empresa especialista en educación y aventura NUBRA, tomaron parte 211 chicos y chicas de hasta 15 años de edad, aunque los requisitos para la ayuda por cumplir su condición de hijos y nietos de mutualistas, se circunscribieron a 34 de ellos.

Este programa de ayudas supone para las familias un descuento directo sobre el valor de mercado de estas actividad de 80 euros,  Además del trabajo en el manejo del inglés como idioma en situaciones reales de convivencia, estos campamentos abordan temas  como la salud, la naturaleza y el deporte, y ayudan en muchos casos, por las fechas en las que se llevan a cabo, a la conciliación de la vida laboral y familiar.

En cuanto a los programas Wake up, también en inglés, que se desarrollan a lo largo del curso en estancias de 3 a 5 días, mediante a los acuerdos a tres bandas (Montepío, Nubra y los colegios e institutos que deciden participar en los mismos) la Mutualidad genera un descuento importante sobre los mismos sobre aquellos centros educativos que se encuentran ubicados en las comarcas mineras. El éxito del mismo es tal que en el último año participaron 1.358 personas: 1.060 en los Wape up Miner desarrollados en el Balneario de Ledesma, 158 en Felechosa (de carácter intergeneracional) y 140 en Los Alcázares del Mar Menor (inicio a deportes náuticos).

El balance de estas ayudas formativa en inglés (aunque de carácter transversal en salud, naturaleza y convivencia intergeneracional sobre todo) se eleva a 1.392, la gran mayoría de los aproximadamente 1.900 chicos y chicas participantes totales, con una ayuda directa final de 22.890 euros.

En cuanto al resto de ayudas de carácter social, 6 familias se acogieron a las destinadas a nuevas parejas o matrimonios (480 euros destinados), 5 por nuevos nacimientos (300 euros) y 13 para las familias que requerían la atención o estancias respiro de personas mayores con necesidad de ayuda complementaria. Este último capítulo ha supuesto en 2016 para el Montepío un desembolso en ayudas por valor de 28.536 euros.

Las cinco claves de los planes de pensiones

Plan de Pensiones del Grupo Montepío, una hucha inteligente

¿Sabías que desgravan? ¿Qué se puede recuperar lo invertido en caso de desempleo, enfermedad grave o desahucio?

Antes de comenzar, nos surgen unas preguntas: ¿Sois personas ahorradoras? ¿Miráis por vuestro futuro?

Os preguntaréis el porqué de estas preguntas y más adelante lo averiguaréis, ya que está relacionado con el tema a tratar: los planes de pensiones, algo que los expertos dicen que será una necesidad básica en un futuro próximo si queremos mantener nuestro nivel de ingresos cuando nos jubilemos.

Para saber más sobre este producto financiero, vamos a responder a cinco preguntas clave que muchos nos plantean:

¿Qué es un plan de pensiones?

Es un instrumento financiero de ahorro. Es decir, un producto que ofrece cualquier banco con el objetivo de guardar dinero de cara a nuestra jubilación. Para que nos hagamos una idea, sería como tener dos cuentas en el banco y en una de ellas ingresaríamos el dinero que queramos cuando lo deseemos, sin poder tocarlo hasta el día que finalicemos nuestra vida laboral.

Existen distintos tipos: los planes de pensiones individuales, como el que ofrece a sus mutualistas el MONTEPIO DE LA MINERIA ASTURIANA; o los planes de pensiones de empleo, donde es la empresa en la que trabajamos la que aporta una parte o todo; los planes de pensiones de empleo asociado, que son promovidos por asociaciones u otras agrupaciones. El Montepío también cuenta con otras fórmulas, como su Plan de Ahorro con seguro de vida.

Por qué y cuándo es conveniente tener uno

Siendo sinceros, si hablamos del porqué contratarlo, todos sabemos que el actual sistema de pensiones es algo que de seguir con los esquemas actuales es, por evolución demográfica y política, insostenible en el tiempo, ya que en la actualidad, las recaudaciones anuales de la Seguridad Social no cubren los gastos que tenemos en pensiones. O lo que es lo mismo: tenemos una población envejecida. Por ello, es mejor que empecemos a ahorrar y a pensar en nuestra jubilación -recordad que otros no lo harán por nosotros- si queremos que nuestro nivel de ingresos, y por lo tanto de estilo de vida, no cambie en un futuro.

Pues bien, vayámonos a la otra gran pregunta: ¿cuándo debemos comenzar a ahorrar?

La respuesta es muy sencilla y directa: cuanto antes mejor, pero ojo, que no cunda el pánico, no importa cuando sea, lo que vale es comenzar. Se aconseja que planifiquemos la jubilación desde que entramos al mercado laboral, aunque en realidad eso lo hacen muy pocos, pero si algo debemos tener claro es que cuanto antes empecemos, más años tendremos para ahorrar y más rentabilidad generaremos.

¿Es mejor ahorrar mes a mes o al final del año?

Aquí cada uno nos gestionamos como podemos y queremos, pero lo más recomendable es realizar aportaciones mensuales o trimestrales porque nos genera un hábito de ahorro, además de ayudarnos a distribuir mejor el riesgo que pueda tener dicha inversión. De ahí que la fórmula Montepío, ligando la cuota de socio al Plan sea la favorita para el 80% de las familias mutualistas desde que en los años 90 se pusiera en marcha su fondo de pensiones.

¿Podemos disponer del dinero ahorrado?

Obviamente, el dinero lo recuperaremos. Normalmente será al llegar la ansiada fecha que muchos sueñan nada más comenzar a trabajar: el día en el que los madrugones se acaban y la tranquilidad llega a nuestras vidas, el día que nos jubilamos. Pero existen otros supuestos de cobro anticipado: un desempleo prolongado, un caso de enfermedad grave o desahucio. En 2015 salió una nueva posibilidad. Podremos disponer de las aportaciones realizadas con al menos 10 años de antigüedad.

A consecuencia de esta pregunta, nos viene a la cabeza otra ¿cómo cobraremos el plan de pensiones? La respuesta es que tenemos varias opciones para elegir: rescate en forma de renta, es decir, cobrar una cantidad al mes, al trimestre o al semestre, lo que nosotros decidamos. O rescate en forma de capital: todo el dinero de golpe. Aunque esta fórmula puede suponer que paguemos muchos impuestos el año de nuestra jubilación.

¿Qué nos supone fiscalmente tener un plan de pensiones?

¡Estamos de enhorabuena! Tener un plan de pensiones es el único instrumento financiero que nos genera una reducción en el IRPF (el Impuesto sobre la Renta de la Personas Físicas del que hablamos en el artículo anterior). Es decir, pagaríamos menos. La cantidad de dinero máxima que podemos aportar al plan de pensiones con derecho a reducción son 8.000 euros, por lo que si tributamos con un 20% en IRPF y hemos ingresado 6.000 euros, Hacienda nos devolverá 1.200 euros:

[6.000 x 0,2= 1.200]

Pero… Si, si, hay un pero: una vez que nos jubilemos y nos vayamos de retiro a la playa o nos dé por viajar, CUIDADO porque Hacienda nos llamará a la puerta (o por teléfono si estamos fuera) y nos pedirá que paguemos impuestos por el dinero ahorrado durante tantos años, como si fuese un rendimiento de trabajo.

¡Si algo nos ha quedado claro es que debemos empezar a pensar en nuestra jubilación ahora que somos jóvenes y ahorrar para cuando llegue el día en que todos los días sean fiesta!

 

Informe jurídico ante la creación de una asociación de mutualistas

Informe jurídico ante la creación de una asociación de mutualistas

La Comisión Ejecutiva Regional del Montepío de la Minería Asturiana informa, al hilo de la actividad y pronunciamientos públicos de la autodenominada Asociación de Mutualistas del Montepío de la Minería Asturiana, creada por el ex directivo de la entidad, Alberto Rubio, que:

En aras a dejar clara la situación a la sociedad asturiana, y en particular a sus 11.000 familias mutualistas, la entidad solicitó hace unas semanas un informe jurídico para determinar la naturaleza y legitimidad de dicho grupo o colectivo y adoptar medidas, en caso de que fuera necesario. Leer más

El Montepío responde, nueva sección en nuestra revista

El Montepío responde: sección de la revista del Montepío

En esta nueva sección reunimos y damos respuesta a todas esas preguntas o inquietudes que nos trasladáis de manera directa en nuestras juntas locales. Gracias por vuestra participación.

Pregunta: ¿Hay personas que disfrutaron de gratuidad u otros privilegios, como en años anteriores? ¿Quiénes y por qué? Leer más

Historias de la mina: Polio, el pozo de los castilletes gemelos

Historias de la mina: Polio, el pozo de los castilletes gemelos

Polio, pozu que recibe el nombre de la mítica montaña mierense, fue en sus orígenes una de las explotaciones más importantes de la antigua Fábrica de Mieres, uno de los primeros grandes entramados industriales en la historia de España. Tras la nacionalización de la mayor parte de la minería asturiana, acometida por el Gobierno de Franco en el año 1967, Polio pasó a pertenecer a la compañía pública HUNOSA. Y así se mantuvo en servicio hasta el 1 de noviembre del año 1992, fecha en la cual cerró, junto con otros pozos, que también lo hicieron en fechas próximas (como San Víctor, San Mames o Mosquitera), todos ellos como consecuencia de la reconversión minera.

Dos castilletes gemelos caracterizan la imagen del pozo Polio de Mieres, una explotación que desde que finalizó su actividad, hace ahora 20 años. Atrás quedaba un siglo de explotación de carbón alrededor de lo que la gran Fábrica denominó en su día como zona hullera de La Baltasara, en el valle de San Juan, un área de mucho carbón, que la dirección de la emblemática empresa mierense terminaría por impulsar en 1894 con la construcción de una línea de ferrocarril, compartida en sus primeros kilómetros con la mina Mariana (después, pozu Barredo) y por la que circularían locomotoras a vapor Jung, del tipo 0-3-0T.

En 1950, esa línea ya transportaba a destajo el carbón de los pisos de montaña de Polio al lavadero del Batán. Por aquel entones, la dirección de ingenieros de la compañía propietaria, viendo la importancia de dar futuro a la actividad en la zona, proyectaría la profundización de la mina, actividad que daría comienzo en 1953, con el único apoyo de los operarios de la mina, y que ocupa los esfuerzos de toda esa plantilla hasta su despliegue completo en 1956, alcanzado una profundidad máxima de 411 metros.

Su singularidad, puesta hoy de manifiesto en los informes de patrimonio de la empresa Hunosa (Polio es uno de los pozos mejor inventarios para su reutilización como instalación con fines culturales y turísticos) procede precisamente de aquella obra acometida en los años 50, y culminada con una instalación articulada sobre dos pozos: el Polio I, para misiones auxiliares y el Polio II, destinado a la extracción de mineral. Ambos castilletes situados sobre una plataforma de terreno artificial, elevado junto a un río, ya restaurado a finales de los años 90 por Hunosa, en un magnífico trabajo de recuperación medioambiental.

Los apoyos de los castilletes penetran en el edificio central que alberga la sala de máquinas y los compresores. Y junto a este edificio se sitúan el resto de pabellones de servicios, dando una imagen arquitectónica del conjunto, de unos 172.000 metros, muy integradora, resaltada por los materiales utilizados junto al hormigón (revestimientos cerámicos y carpinterías de hierro y vidrio) que según expertos, como Fernández Molina, junto con su lavadero de carbón hormigón, “le da una semejanza a ciertas instalaciones funcionalistas centroeuropeas e inglesas, del periodo de entreguerras”.

Cuatro años antes de que se realizara la foto ganadora, Polio registraba una de las mayores tragedias de la minería asturiana: Fue el día 22 de junio del año 1959: Una explosión de grisú segaba “la vida de seis productores”. Aquel supuso una conmoción terrible en Mieres y en la Güeria, que ya veían el nacimiento de una nueva barriada en las proximidades de Polio: Rioturbio. Pero fueron muchos los accidentes y las vidas perdidas en Polio. La última, poco antes del cierre de la explotación, la de un joven ayudante minero de 26 años, como consecuencia de un derrumbamiento en el interior del pozo, en la novena planta de la quinta galería, a 250 metros de profundidad. La Brigada trabajó varias jornadas para rescatar al joven minero, que compatibilizaba el trabajo con sus estudios en tercero de la Ingeniería Técnica de Minas.

El cierre, en noviembre de 1991

Polio funciona a pleno rendimiento para Hunosa hasta finales de los años 80. En el año 70, la Hullera estatal refuerza sus servicios de ferrocarril con Polio y el vecino pozo de Tres Amigos con tres locomotoras Deutz KG230 que sustituyeron a las primitivas locomotoras de vapor “Santa Bárbara” y “Mariana”. Ese tren minero, que desembarcaba en Mieres por la actual senda que nace entre el barrio sidrero de Requejo y la iglesia San Juan, cierra en 1984, preludio de lo que más tarde vendría. En 1991, sumida España en el proceso más arduo de adaptación de nuestra economía a la estrenada Unión Europea, ya por tanto en plena reconversión, y solo unos días antes de que se produjera en el pozo Barredo de Mieres uno de los encierros más legendarios de la historia de la minería en Europa, Polio despide en la víspera del día de difuntos a sus últimos relevos de trabajadores: algunos se jubilan y otros son trasladados a otras explotaciones próximas de Hunosa.

En los últimos años, las instalaciones de Polio, que en su día acogieron a miles de trabajadores, como los que muestra la foto ganadora de esta edición, han sido utilizadas como almacén de chatarra, en espera de que esta memoria que hoy tratamos de esbozar y conservar en estas páginas de la Revista Montepío encuentre sobre su espacio natural un hito que los recuerde.