El Socavón de Bédavo, 1915: una foto minera con mucha historia

Hace unos años, publicábamos en la Revista Montepío 58, en la sección de memoria minera titulada Los Álbumes del carbón, un artículo relacionado con la foto ganadora del otrora concurso entre familias mutualistas llamado a incentivar la recuperación y divulgación de fotografías con cierto valor documental e histórico, una triple puesta en valor, la del propio material fotográfico, su valor sentimental para nuestro colectivo (el legado mutualista de largo recorrido, al que siempre aludimos) y la propia historia minera de Asturias que encierran

La foto que hoy recuperamos de este Archivo -y digitalizamos, del fondo documental de la Revista a la web- está sacada al pie de la bocamina del Socavón de Bédavo, mina de Nespral y CIA en El Entrego (San Martín del Rey Aurelio). Y fue enviada a concurso por la familia Cortina. El propio Arturo Cortina nos revelaba por entonces que, “por su antigüedad, es muy difícil conocer a todos los mineros que aparecen en ella”. Si sabe, porque así se lo contaron en su casa, que el niño que está a la derecha, abajo, de pie, con un abrigo oscuro, es su padre, Arturo Cortina Morán, propietario del original de esta foto.

Como curiosidad, en esta imagen, de gran valor documental, los mineros de interior llevan candiles de aceite, pese a que en aquel año ya algunas minas de las Cuencas asturianas disponían de las «más modernas» de gasolina. Para contextualizar esa época, baste decir que ese año la Primera Guerra Mundial (de hecho, las tropas alemanas utilizaron por primera vez en la historia un gas tóxico en Ypres, Bélgica) estaba sobre la mesa social -salvo las distancias comunicativas-, casi como hoy la Guerra en Ucrania nos condiciona la macroeconomía. En medio de aquella gran guerra también se hundía el trasatlántico Lusitania, mientras en New Jersey y en una comisaría de París nacía, para que nos pongamos en contexto, Frank Sinatra y Edith Piaf, la mujer que ya para el final de la segunda guerra mundial se haría famosa (en 1946) cantando “La vie en rose”. Pero mientras se libraba esa Gran Guerra, preludio de otras más tarde alcanzarían a nuestros abuelos/as, España y las zonas mineras e industriales (Asturias, País Vasco…) trataban de amortizar “comercial e industrialmente” esa neutralidad. El carbón asturiano era precisamente uno de los grandes atractivos e impulsores de la industria española.  Por ello, en ese mismo año de 1915, el gran filósofo español Ortega y Gasset, en uno de sus ensayos sobre España, hacía un llamamiento a los asturianos a que despertarán usando su inteligencia, su “cabeza clara” para que “en vez de vegetar a medias velas”, entre la mina, la industria y el ruralismo, nos abriéramos, y en torno a la riqueza que generaba el carbón y a la modernidad que propiciaba el intercambio cultural que nos llegaba con la emigración, nos convirtiéramos en “un factor de primer orden en la dinámica pública de España».

  Fotos, Mina Bédavo, Oficinas de Nespral y CIA en El Entrego y botiquín de la mina, en una intevención ocular a un minero.

Bédavo, la vida en el Socavón en unas Cuencas con muchos Socavones

Socavón/nombre masculino 1.Hundimiento que se produce en el suelo, generalmente por haber una corriente subterránea o algún espacio hueco bajo tierra:»después de la tormenta, la carretera de la montaña quedó llena de socavones»2. Galería u hoyo grande socavado en la ladera de un monte o en otro sitio: del antiguo teatro solo queda un socavón sombrío donde hoy crecen los cimientos de un gigantesco hotel»

El socavón de Bédavo es una de las primeras minas que se explotan en el municipio de San Martín del Rey Aurelio. Su primer propietario fue el empresario Vicente Fernández Nespral, dueño de la empresa Nespral y Cía, una de las firmas que, desde la Cuenca del Nalón, participa en la primera industrialización de Asturias.

Los historiadores apuntan a que desde los años 70, Nespral explotaría varias concesiones de carbón en este Valle, datándose ya por esos años en Bédavo actividad extractiva. En 1885, la producción de todo su grupo de bocaminas era ya de 8.179 toneladas,  cantidad que crece de forma espectacular en 1899, hasta las 20.000 toneladas. Este hecho se debe a que en 1897 Nespral y Cía adquiere nuevas explotaciones, dinámica que continúa una vez abiertos Entrego y Sorriego: en 1914, La Piquera y al año siguiente, Barredos, en Laviana. Incluso a finales de los 40 suma la de La Revenga.

No obstante, a finales del XIX, las cifras de producción de Nespral aún están por debajo de las que obtienen las enseñas carboneras de entonces, Fábrica de Mieres, Hulleras de Turón, la Sociedad Hullera Española o la Unión Hullera y Metalúrgica (más tarde, de Duro Felguera) todos ellos con explotaciones en la cuenca del Caudal. Duro y Cía, Los Felgueroso, con Minas de Saus, Samuño (de Carbones Asturianos) y Coto Musel, en Laviana, son, junto a Nespral y Cía, las más significativas del valle del Nalón. En 1905, la producción total de ellas alcanza los dos millones de toneladas. Aunque por explotación y mecanización es imposible comparar (es otro mundo), la producción asturiana ronda en la actualidad esa cifra, con lo que es deducible la dimensión en pequeñas minas y trabajadores que la minería tenía entonces en Asturias para alcanzar esos niveles de arranque de mineral, en unas condiciones de semiesclavitud.

La foto ganadora de esta edición habla por sí sola de esta época difícil de nuestra historia. Muchos niños trabajaban en la mina en labores de segundo orden. Eran los “güajes”. Un ingeniero, en una Inspección de Minas de entonces, anotó en un parte sobre algunas de estas concesiones: “Las explotaciones de los paisanos están en un estado lastimoso, ninguna de ellas se ve adaptada a un sistema científico… atacan los criaderos con una galería horizontal, que dicen en dirección a las capas, y llegan no sólo a que falte ventilación, sino a abrirse a una falla, hundimiento o cualquier tipo de accidente”.

Era la época también del obrero mixto: 9 horas en la mina y 5 con la huerta y el ganado. La penuria llevaba a eso y a más. Puede observarse como uno de los mineros de la foto aparece con una cabritilla entre las manos. Un empresario de la época, anotando esas carencias y revelando la enorme diferencia social, educativa y cultural existente entre clases, anotaría en su cuaderno: “Pedir mayor esfuerzo a quién come tan mal es pedir una presión de 6 atmósferas a una caldera que consume medio kilo de carbón por caballo y hora”.

Si a principios de siglo había en Asturias 12.000 mineros, en 1913 la cifra era de 17.800 y de 34.000 en 1920. Los promedios de los salarios pasaron de las 4 pesetas en 1913 a las 11 pesetas en 1919. Pero también se encarecieron en las Cuencas los artículos de primera necesidad. El 25% de los mineros entre 1914 y 1934 eran procedentes de Galicia y de Castilla, pero seguía predominando el minero asturiano, con tierras propias.

Durante la República, 1934, mineros de Nespral y CIA.

Después del Socavón de Bédavo, Nespral y Cía ampliaría su negocio, primero con el pozu Entrego (1909), y después con el de Sorriego (1917). El del Entrego, en el mismo centro de la localidad, tiene el honor de haber sido el primero de Asturias en profundizarse. Es el último de los originarios de Nespral en mantenerse en actividad: Hunosa lo toma en 1969, con la nacionalización de la minería, y lo cierra en 1993, con la reconversión.

En el caserío de Bédavo aún se recuerda esta época con el único monumento minero español dedicado exclusivamente a una lámpara de seguridad minera, con un metro de altura y construida en chapa de hierro y vidrio siguiendo los modernos patrones de diseño minero que Adaro realizó en los años 40.

Notas finales: Al finalizar la Primera Guerra Mundial el sector minero asturiano sufre un retroceso, pues hay que vender los stocks acumulados y esto supone una reducción en los salarios de un 20%. Llegan años de represión, como el revolucionario y sangriento 1917. Las movilizaciones organizadas por los trabajadores aglutinados por el SOMA, UGT y CNT son aplastadas sin compasión. Se convoca, contra esta política, una huelga. Los socialistas consiguen entonces, por primera vez, 49 concejales en los concejos de la zona central asturiana. Desde 1918, Manuel Llaneza, líder de los mineros, ocupa la alcaldía de Mieres. En Octubre de 1919, tras una semana de huelga, 30.000 mineros consiguen por fin que el Gobierno implante la jornada laboral de 8 horas para el exterior y de 7 horas para el interior de las minas

En la primavera de 2022, el gran estudioso José E. Fdez Lobo publicó en el diario La Nueva España varios artículos recordando el pasado naval de la compañía Nespral y CIA Nespral, fundada en 1897 por Vicente Fernández-Nespral como Nespral y C.ª S. R. C., transformándose en 1931 en Sociedad Anónima. Presentó la sección asegurando que una las peculiaridades de esta minera fue que contó a lo largo de su historia con varios barcos de vapor para transportar el carbón que producía en sus minas. El primero fue el “Mina Sorriego”, adquirido en 1919, pero también contó con los buques “Mina Entrego I” y “Mina Entrego II”. Curioso fue el“Mina Piquera” un buque que participó en dos conflictos: se integró en la US Navy durante la Primera Guerra Mundial, y ya en España se utilizó durante la Guerra Civil. Esta sección tiene 4 capítulos y os animamos a leerla.

Mineros de Bédavo.

Texto escrito en 2010 por Alberto Argüelles, director de Comunicación del Montepío de la Minería Asturiana, publicado en la Revista Montepío 58 apoyándose en diversas fuentes documentales.