Plan de Emergencia para salvar la actividad, empleo y servicios y mantener viva la llama Montepío

Las medidas de choque incluyen ERTES, austeridad financiera, salvo en servicios sociales, ayudas, becas y Residencia de Felechosa. Se estudia ya la implantación de otros servicios de Teleasistencia, cómo un gabinete de apoyo psicológico para sus diez mil familias mutualistas sin coste, siguiendo la experiencia de la asesoría legal que ya funciona con éxito desde hace dos años. 

La dirección del Grupo Montepío celebró el pasado martes, 21 de abril de 2020 a través de medios telemáticos –videoconferencia- una reunión extraordinaria y con carácter de urgencia, convocada por su Presidente, Juan José González Pulgar, con el fin de evaluar la situación causada por la Crisis del COVID19 y la repercusión de la misma sobre nuestras actividades y establecer medidas que permitan hacer frente al impacto económico sobrevenido como consecuencia de la misma y en previsión de escenarios futuros que, de persistir la misma, pudieran llegar a comprometer la estabilidad de la entidad y su grupo de empresas de economía social.

 En esta reunión estuvieron presentes los miembros de la Comisión Permanente del Montepío con funciones designadas (presidente, vicepresidente, secretario, interventor y contador) –todos en representación de la Comisión regional de la entidad-, los Directores de los diferentes Departamentos Técnicos (Financiero, Técnico y de Comunicación), la responsable técnica de la Fundación Obra Social; así como los directores de los cuatro residenciales (Balneario de Ledesma, Residencia Felechosa, y Destinos de Sol de Los Alcázares y Roquetas de Mar).

CONTEXTO Y CONTENIDOS ANTI CRISIS

En el inicio de la reunión, el Presidente del Montepío contextualizó la misma en el marco de la necesidad de abordar cuanto antes los efectos que sobre nuestra estructura como empresa tendrán los problemas derivados de la crisis social y económica causada por la pandemia de COVID-19; y la necesidad de tomar medidas ante el impacto que de una manera u otra ya tienen o tendrán sobre todas las actividades del Montepío, muy especialmente aquellas relacionadas con el sector del turismo social y vacacional, que es uno de los más dañados por el alcance de las medidas estatales dentro del Estado de Alarma, el colapso económico causado por el confinamiento del país y el parón, y por la incertidumbre que aún rodea la salida de la pandemia, los tiempos de desescalada y la incidencia, no solo en la vuelta a la actividad sino en cómo se va a volver de una manera segura y garantista en claves de salud, general y para nuestros trabajadores y clientes.

El presidente del Montepío detalló cómo introducción el escenario presente en el que nos movemos y adelantó cuales podría ser las previsibles medidas más inmediatas, en función de la información técnica más reciente recabada por la propia dirección en las últimas horas.

Operamos en los sectores con más incertidumbres: el turismo social

Las mismas siempre sobre la base de que, efectivamente,  a partir de mayo se pueda producir un proceso de desescalada gradual social que comenzaría a poder volver a poner en marcha la actividad económica en fases. Pero sin concreciones, por lo que estaríamos a la espera de precisar tanto  las nuevas normas que regirían el inicio de desescalada, tanto a nivel de población -niveles estatales, regionales y locales-, como en las fases y el alcance de las medidas estatales de protección o ayuda para los sectores y colectivos más afectados, es decir, desconociendo aún un calendario seguro de la evolución de los diferentes sectores económicos.

En espera de conocer las condiciones de cómo se va a producir esa desescalada, una de las previsiones adelantadas hasta ahora por el Gobierno –a través del Ministerio de Trabajo y Economía Social- es que para los sectores del turismo, la cultura, la restauración, o de servicios de animación o espectáculo, que también nos afecta como enriquecimiento de nuestra oferta, su reactivación no se produciría hasta finales de año.

Este escenario previsible, de no haber un cambio, adelantaría para el Grupo Montepío la pérdida de toda la temporada de verano, un periodo estratégico en el rendimiento económico del Grupo, en cuanto a que es el soporte básico de ingresos directos fundamentales para el equilibrio de la empresas de Destinos de sol y por ende de la entidad; además de lo que supone un servicio de los más valorados por nuestros mutualistas, el vacacional.

Sobre este diagnóstico, siempre en la incertidumbre de que son medidas sin confirmar, el Presidente del Montepío subrayó la importancia de planificar y prever cuanto antes ese posible escenario de pérdidas para la entidad y tomar medidas de carácter inmediato. A ello se sumaría la lógica previsión que los costes extraordinarios que la Crisis tendrá para el Estado pueden llegar a afectar a otras iniciativas y programas de carácter social que ahora reportan actividad e ingresos al Montepío, pues la situación llevará al país a un endeudamiento muy elevado, que presupone futuros recortes que de manera directa o indirecta repercutirán en nuestras actividades.

Por todo ello, la dirección del Montepío ha preparado una serie de iniciativas con el fin de hacer frente a estos escenarios, y que son las siguientesÑ

MEDIDAS

Primera: Creación de un Grupo Especial de Trabajo: Comisión de Estado de Alarma en el Montepío, que desde la entrada en vigor del Decreto de Estado ya mantiene reuniones semanales de seguimiento.  De formación mixta, está integrada por representantes políticos en la dirección del Montepío, los directores técnicos de sus diferentes departamentos de gestión y gobierno, la Fundación y los residenciales.

Esta Comisión especial tendrá como finalidad analizar de manera semanal la situación y evolución de los efectos de la pandemia sobre la actividad económica y estudiar e implementar las medidas oportunas de salvaguarda futura de la actividad de las empresas en el corto y medio plazo, nutriéndose para ello de informes oficiales en los diferentes niveles de la Administración de Gobierno, estatal, regionales y municipales, y profesionales, tanto empresariales como de los sectores y gremios en los que participan nuestras empresas.

Las reuniones tienen como misión la toma de decisiones, y también estar preparados para la adaptación a una realidad, la desescalada, que podría ser cambiante en función a parámetros diferentes, desde salud a económicos, globales y particulares, y que por tanto estará plagada de incertidumbres, influida por la evolución propia de la pandemia, la llegada de la vacuna, las fases y ritmos de desescalada que fijen las Autoridades.  Nos exigirá flexibilidad y adaptaciones, en la Hoja de ruta propia que nos marcaremos desde este mismo momento, y en espera de la que determine ese anunciado proceso gradual de desescalada a nivel estatal.

Segunda: La elaboración de un Plan de Emergencia Social para el Montepío, que alcanzaría a todas las actividades del Grupo, tanto a las empresas ya afectadas por ERTE´s, como a la Mutualidad y a su Fundación.

Los objetivos de este Plan son:

Frenar el impacto económico adverso que viene y aminorar lo máximo posible los resultados negativos a finales de año.

Mantener los ingresos por cuotas de mutualistas, que, más que nunca por el momento histórico que vivimos –la peor crisis en Europa y el mundo tras la Segunda Guerra Mundial-, tendrán un carácter y un componente solidario como ya venía determinado en el origen de nuestra fundación y de su naturaleza. Requerirá explicación, pedagogía y compromiso.

Sostenimiento, de todas nuestras iniciativas sociales dirigidas a: pensiones y coberturas sociales, ayudas solidarias, programa de becas, servicios de asesoría etc. Y si es posible, la implementación con nuestros recursos de nuevas actividades adaptadas a las necesidades presentes de ayuda y soporte a las familias mutualistas, vinculadas a la salud y asesoramiento en temas de medicina general y el apoyo psicológico.

 Primeros contenidos para este Plan de Emergencia.

 -Realización de gestiones para el encuadre del Balneario de Ledesma en el sector turístico sociosanitario –ya somos cetro U58 Hidrología médica- como un destino seguro (avanzar hacia sellos de calidad o categorías que avance la administración o el sector referentes a garantías de seguridad sanitaria ante el COVID para los clientes).

Elaboración de un posible plan de reapertura estableciendo las medidas de que podrían ser necesarias para desempeñar la actividad en posibles nuevas condiciones de seguridad (números clausus, distancia social en espacios y distancias, prestaciones y contenidos posibles etc).

Estudio y solicitud de todo tipo de ayudas y subvenciones, de cualquier Administración gubernamental estatal y europea, que ayuden a paliar el impacto de la crisis y el sostenimiento hasta la posible recuperación de la actividad.

-Solicitud y gestión ante la Autoridad competente para los residenciales de Los Alcázares y Roquetas de una definición como “actividad social necesaria”,  con el fin de salvar su funcionamiento como prestación de bienestar a nuestros socios mutualistas, siendo la base para poder recuperar cuanto antes la actividad y con ello el necesario equilibrio económico en todo el Montepio.

-Aminoración de los Costes de Personal:

  • Prórroga de los ERTES en vigor desde el 14 de marzo en los residenciales de Destinos de Sol y Balneario, bien por causa de fuerza mayor, como hasta ahora, si es posible, o bien por otras causas derivadas de esta situación y del impacto económico.
  • Posibilidad de clausura de toda la temporada termal 2020 en el Balneario de Ledesma.
  • Establecimiento de nuevos ERTES en el Grupo por causa de fuerza mayor o causas económicas, que afectarían a toda la plantilla del Montepío y su Mutualidad y a la Fundación.
  • Establecimiento de un ERTE en la Residencia de Felechosa, pero sólo para aquellos servicios de atención a externos, es decir, los ya afectados desde el 14 de marzo por las normas de cierre y aislamiento y confinamiento para la protección de los mayores, es decir, el Centro hidroterapéutico SPA y la Cafetería (afectaría a cuatro personas).
  • Rebaja salarial en los/as directores/as de los Residenciales, a excepción de la Residencia de Felechosa, que, con motivo de la crisis del COVID, y la exigencia de mayores controles y medidas de prevención, sufre una mayor carga de trabajo.
  • Rebaja de dietas relativas a participaciones de miembros/as de la Comisión regional y en tarifas de todas las Asesorías del Grupo.

 -Aminoración de los Costes Generales:

Además, se establecen un plan de ahorro de carácter general en el funcionamiento ordinario de las diferentes áreas y departamentos, tanto para gastos financiero, como técnicos y de suministro y de diversa índole, relacionadas como publicidad y promoción, materiales…etc

-Medidas de Actividad Social “llama viva del mutualismo”:

Paralelamente, la referida Comisión acuerda la potenciación de la oferta de servicios sociales y de atención y de comunicación con mutualistas: En este sentido, se pone ya en marcha el estudio para la implantación con recursos propios de una nueva Consulta de asesoría online sociopsicológica como servicio de apoyo a los mutualistas.

Todas ellas, bajo el paraguas de una campaña de comunicación potente, ya esbozado en estas últimas semanas en la necesidad de mantener “La llama viva del Montepio y el mutualismo minero”, y donde cobra un papel estratégico el apoyo y compromiso de las familias mutualistas como salvaguarda del proyecto a través de la cuotas, que ahora más que nunca cobran el sentido solidario que por naturaleza tienen desde su origen, en tiempos aún más difíciles, por muchas razones, las fundamentales:

  • Estabilidad y futuro de una entidad histórica que presta servicios sociales y solidarios.
  • Mantenimiento del empleo en el Grupo: cerca de 300 empleos directos, que son además sostenedores del patrimonio propio y motor de actividad de las zonas donde están.
  • Sostenimiento de los residenciales y sus servicios, generadores de actividad sociosanitaria, turística, cultural y solidaria.
  • Impulso a nuevas iniciativas y prestaciones sociales.

Para alcanzar estos objetivos, la Comisión de Estado de Alarma entiende que es necesaria la difusión de estas medidas y del descrito Plan de Emergencia del Montepío con el fin de que todas las familias mutualistas y los trabajadores y trabajadoras del Montepío y sus empresas tomen conciencia de esta realidad que ahora nos golpea.

Y que a su vez, este Plan Extraordinario obedece a una necesidad imperiosa de anticipación, previsión y planificación y a un mensaje nítido de seguridad en una gestión más austera y más rigurosa aún si cabe para estar preparados para absorber los impactos de esta crisis.

También, es una oportunidad para la toma de conciencia en nuestro colectivo mutualista –unas diez mil familias- para caminar más unidos que nunca hacia una etapa que vendrá con grandes dificultades y que exigirá que demostremos nuestra propia fortaleza como organización y como empresas de actividad de economía social, en la confianza de nuestro potencial, basado en lo colectivo, y en el servicio que prestamos a esta sociedad con nuevos pasos hacia adelante en el proceso de modernización y diversificación que hemos hecho en estos últimos años, tanto a nivel interno –saneamiento-, como externo –modernización y potenciación de la oferta y apertura hacia nuevos colectivos sociales-.

Somos una entidad creada por familias obreras en tiempos muy difíciles y el mejor legado para las futuras generaciones es que, como antes hicieron nuestros mayores, saquemos adelante esta nave en las mejores condiciones posibles, haciendo bueno su legado solidario, su compromiso social.

Finalmente, el Presidente del Montepío, que solicitó opinión a todos los participantes en la reunión, recibiendo un apoyo unánime, resumido en la necesidad y conveniencia de las medidas, manifiesta que el Plan de Emergencia tienen como fin comenzar a realizar una previsión presupuestaria de las Cuentas y posibles resultados para el año 2020, con el fin de fijar rumbo y que las decisiones que se han de tomar en cada momento estén en consonancia con la revisión y los ajustes presupuestarios. Y también de poder ver qué medidas vamos a poder afrontar, las que sean necesarias, para poner en marcha de nuevo nuestras actividades y servicios. Solo de esta forma, desde la austeridad y la previsión y la optimización de los recursos económicos, podemos volver a recuperar los índices de rentabilidad que habíamos conseguido en los últimos años, con el esfuerzo de todos.

Todas estas medidas extraordinarias tienen un campo previsto de acción de 6 meses –de ser necesario, el ERTE en el Montepío se extenderá hasta el 31 de diciembre-, un tiempo suficiente para cubrir lo que resta de ejercicio 2020 y estar preparados en términos económicos y de funcionamiento para la absorción de la crisis y su impacto y el sostenimiento de los servicios. Aunque la vigencia y el alcance de algunas de estas medidas vendría siempre determinado por la evolución propia de la crisis y de la actividad económica en el país, confiando que las incertidumbres actuales se despejen y se logre, antes de lo previsto, una vuelta progresiva a la normalidad, que permitiría una reversibilidad en desescalada de las medidas implementadas, a fin de poder ir recuperando una actividad normalizada en el Montepío.

 La reunión finaliza, quedando emplazados en la difusión interna y externa de estos acuerdos y medidas y en una siguiente convocatoria de la primera Comisión de Seguimiento del citado Plan de Emergencia en el Montepío, para el próximo martes, 28 de abril de 2020.