La Fundación Montepío aprueba 17.450€ en ayudas al estudio para 140 familias mutualistas en el curso 23/24

La Obra Social del Montepío tiene en la Educación una de sus más destacadas líneas de actuación, apoyando con recursos propios los proyectos de formación que se desarrollan en el ámbito de las familias mutualistas. Para este curso 2023/24, que ya ha entrado en su recta final y como en ciclos académicos anteriores, la Fundación Montepío ha lanzado desde el pasado 1 de octubre cuatro convocatorias de ayudas al estudio para las familias mutualistas con estudiantes matriculad@s en diferentes etapas educativas: Enseñanza Obligatoria (Primaria y Secundaria, con un periodo de solicitud desde el 1 de octubre al 15 de noviembre), Bachiller y Ciclos Profesionales de Grado Medio (con un periodo de solicitud desde 15 de noviembre al 31 de diciembre); y Ciclos Profesionales de Grado Superior y Universidad (desde el 1 de enero al 15 de febrero); además de otra específica para familias con estudiantes con Necesidades educativas especiales (Alumnado con necesidad específica de apoyo educativo -NEE por discapacidad, TDHA o Altas capacidades, desde el 1 de octubre al 15 de febrero).

Para llevar a cabo esta acción social y atender a los objetivos marcados en estas convocatorias, la Fundación Montepío dispuso al inicio del curso de un fondo social de unos 35.000 euros, con una capacidad máxima total de atención de unas 318 becas, organizadas en cantidades que van desde los 100 euros por familia (solo se concede una por familia) a los 150 euros en el caso de NEE o a los 200 euros (la máxima) para estudiantes en cursos estudios Universitarios o de Máster. Ahora, finalizados los plazos y reunida la Comisión de Asuntos Sociales del Montepío, responsable en la valoración de todas las solicitudes, la entidad ha resuelto para el curso 2023/24 la concesión y abono en próximas fechas previas a la finalización del curso, de 140 becas, por un valor total de 17.450€

En este curso se ha detectado una aminoración en el número de solicitudes presentadas por las familias mutualistas (fueron 174 en total): curiosamente, el curso pasado llegaron a aprobarse 176 becas, el mayor número de becas aprobado de la serie histórica de convocatorias desde 2015.

En total, a lo largo de las convocatorias del presente curso 2023-24, la Fundación tramitó 174 solicitudes de becas (36 menos que las llegadas el curso pasado), siendo aprobadas el 80% de las mismas (las mencionadas 140). 34 fueron denegadas, cifra casi similar a la de años anteriores, por no cumplir con los requisitos marcados en las Bases: matriculación en centros privados, superar el número de ingresos familiares, no alcanzar el nivel académico exigido, falta de documentación justificativa, etc… El mayor número de solicitudes denegadas se dio en Secundaria (10), y en Bachiller y Universidad (con 6 casos, respectivamente).

De las 14 becas solicitadas en la convocatoria de Necesidades de Educación específica (que atienden trastornos de conducta, TDAH y altas capacidades) todas fueron aprobadas, menos una, por las razones antes expuestas.

BALANCE

El número de solicitudes presentadas en este curso a las distintas convocatorias ha bajado en cifras generales, quizás como consecuencia del envejecimiento que sufre nuestra comunidad mutualista, que se deja sentir con un menor número de hijos en edad escolar. En Primaria se produjeron 41 solicitudes, de las cuales 32 cumplieron con los requisitos. En Secundaria es la etapa donde se produce el mayor número de solicitudes de beca, 47, de las cuales 37 de ellas fueron aprobadas. En Bachiller, se produjeron 27 solicitudes, 21 de ellas aprobadas. En Ciclos Profesionales llegaron a presentarse 10 solicitudes, 8 de ellas de Grado Superior, y de las cuales solo 3 fueron denegadas. Finalmente, en Universidad se produjeron 36 solicitudes, dos de ellas cursando Máster. De todas estas, 30 fueron aprobadas.

El presupuesto que finalmente se destina a abonar estas becas es de 17.450 euros, dividido en 3.200 euros para becas (de 100 euros) de Primaria y 3.700 en Becas de Secundaria de igual valor (Enseñanzas Obligatorias). Para Bachiller se destinaron 2.100 euros; y solo 700 euros para becas de Ciclos Profesionales. A la convocatoria para estudiantes en Universidad se destinan 5.800 euros, en este caso son de 200 euros. Y Finalmente, 1.95o euros para familias con estudiantes con Necesidades educativas especiales-NEE (en este caso, de 150 euros).

 Las Becas Montepío son compatibles con cualesquiera otras de la misma finalidad que pudieran recibir las familias mutualistas de cualquier administración, institución, entidad o personas, estableciéndose el límite de concesión de ayuda en una sola ayuda por soci@ mutualista beneficiari@.

Para facilitar los procesos de información y gestión, la Fundación mantiene habilitado durante todo el curso en la web corporativa www.montepio.es  un espacio propio con toda información sobre las convocatorias de este programa. Para consultas y gestiones mantiene abierto un canal directo de mail fundacion@montepio.es y el tlfno. 985 96 54 85 (laborables, de 9 a 15h). Del desarrollo, gestión de las convocatorias, promoción, respuestas… de este programa se encarga la Comisión de Asuntos Sociales del Montepío.

El presidente del Montepío, Jesús Armando Fdez Natal ha destacado el valor de esta apuesta sostenida y el compromiso del Montepío con las familias y sus proyectos vitales, en un asunto tan importante como es la educación y la formación, que, en tiempos complejos, cobran gran valor desde ese carácter solidario y cooperativo inherente al espíritu de la familia minera y su Fundación Obra social.

Datos actualizados y revisados, septiembre 2024

+ info en  https://www.montepio.es/becas-e-investigacion/

 

Pozu Llumeres, los mineros del hierro en la ensenada de Bañugues: Las otras minerías

Dentro del #CalendarioMontepío ⚒ 2022, dedicado en esta edición a #OtrasMinerías y miner@s distint@s a l@s del Carbón ilustramos la lámina de mayo a la Mina Llumeres y a los mineros de hierro, una explotación singular, situada en la Costa central asturiana, en la ensenada de Bañugues, en el concejo de Gozón.
En las imágenes que ilustran este reportaje pueden verse, en primer lugar, una vista de las instalaciones mineras construidas en Llumeres tras la Guerra Civil, donde aún podía apreciarse, en una foto del año 1943 (de FotoLena) el castillete de 17 metros, construido durante la reprofundización del pozo, junto con la casa de máquinas, la de aseos, fragua, tuberías y vagones. En este caso, la foto es recopilada y cedida por Lucía Fandos, para su libro “Hombres y mujeres de hierro: Las minas de hierro del grupo Llumeres en Gozón (1859-1967)», hecho con la @Universidad de Oviedo y cuya lectura recomendamos.
En la foto cuarta, los restos del antiguo Puerto cargadero de hierro de Llumeres, perteneciente a la Sociedad Metalúrgica Duro Felguera, en una foto realizada por María Gancedo en 2018 y cedida por el Archivo Histórico Minero para este proyecto.
⚒ ᒪᒪᑌᗰEᖇEᔕ, ᒪOᔕ ᗰIᑎEᖇOᔕ ᗪEᒪ ᕼIEᖇᖇO
También, podemos ver en la segunda, los restos ya de la Mina Llumeres, después de desmontado su castillete, en fotos cedidas por el @Muséu del Pueblu d`Asturies, que como AHM siempre colaboran con nuestros proyectos culturales y de memoria, gesto que se agradece.
En el resto de fotos puede verse la portada del libro de Lucía Fandos, imprescindible para conocer la apasionante historia de esta mina y otras de Archivo.

Un poco de historia

A lo largo del siglo XIX, la Sociedad Compañía Minera de Gozón convirtió las concesiones explotadas de forma rudimentaria denominadas Abundante, Laur y Joaquina en una mina organizada de hierro, que también extraía en parroquias cercanas. La empresa no prosperó y la mina fue adquirida por Duro Felguera al igual que la cercana mina de Simancas. Al no existir ferrocarril se construyó un puerto en Llumeres para llevar el mineral a Gijón, desde donde una parte se exportaba hasta Inglaterra o Alemania, yendo otra parte a parar a la Fábrica de La Felguera, donde el hierro era utilizado en sus altos hornos. Más tarde, en 1919, se construyó un cable aéreo para su transporte hasta la estación de El Regueral, a 7 km., perteneciente al Ferrocarril de Carreño, desde donde el hierro se dirigía en tren hasta La Felguera. Durante la posguerra fue muy relevante el trabajo de mujeres en las instalaciones. Duro Felguera fue modernizando sus instalaciones con la construcción de un pozo vertical con castillete y numerosas dependencias, comenzando también una política paternalista construyendo viviendas para sus trabajadores en Bañugues (donde se encuentra, por ejemplo, un barrio llamado Les Cases de la mina). Finalmente en 1967 la mina fue clausurada debido por un lado al progresivo agotamiento del mineral y por otro a las dificultades técnicas que presentaba. Las minas de Duro fueron incorporadas ese año a Hunosa.
Desde 2008, la mina y el puerto de Llumeres (preparado para vapores de hasta 300 toneladas) se encuentran en estado de ruina, aunque han sido incluidas como conjunto histórico en el Inventario Cultural del Principado de Asturias al igual que se ha construido una pequeña área recreativa y un mirador en la entrada de la bajada a la playa. Esta ha adquirido desde hace décadas un tono rojizo debido a la explotación del hierro y aún hoy es posible ver en el mar manchas de este color frente a Llumeres. Se conservan en ruina la casa de máquinas, talleres, oficinas, vestuarios, clasificadero de minerales, una bocamina, el dique y sus cargaderos de mineral. Además, la zona tiene un importante valor geológico, hallándose en 2008 tamarugita en la playa, caso único en la Europa continental.

⏱ Última hora sobre Llumeres

Hoy mismo, el diario @El Comercio pública que la Asociación Cultural El Curbiru de Bañugues «no cesa en su empeño de recuperar uno de los elementos industriales y patrimoniales más importantes del concejo, como la mina de Llumeres» que fue durante décadas el principal motor económico de la zona, pero que ahora, alertan «pronto llegará la mar a la bocamina del cargadero, si no se hace nada».
La entidad lleva años reclamando a la Administración una intervención para evitar su completa desaparición. Su última propuesta pasa por la adquisición de los terrenos y la financiación de la rehabilitación con fondos estatales y europeos. Dicen en la noticia que «el propietario siempre se mostró dispuesto a la colaboración cuando se le pidió el uso temporal de esos terrenos». Quieren también que el Ayuntamiento de Carreño de pasos para adquirir los terrenos y afrontar una rehabilitación podría financiarse con fondos europeos, o acudir a la ayuda del 1,5% cultural y sumarla a otras iniciativas mineras que hoy funcionan como recurso turístico como la mina de Arnao, los pozos de Sotón y San Luis y Museo de la Minería y de la Industria de Asturias.
El material para empezar ya lo tienen. La investigadora Lucía Fandos, quien hace dos años colaboró con El Curbiru en la publicación de un libro sobre la historia de la mina y con el Montepío en la edición de estas láminas, cuenta con «material de sobra para empezar. Es una pena que se deje perder con toda la vida que hubo en ella. Como museo iba a ser una joya», aseguran.
LOS DATOS QUE APORTAN
La mina de Llumeres abrió en 1850, pero no fue hasta varios años después cuando de la mano de Duro Felguera empezó un crecimiento que la situaría como el principal yacimiento de hierro de Asturias. Este ‘boom’ tuvo su máximo esplendor a mediados del siglo XX, cuando llegó a congregar al mismo tiempo a más de 500 trabajadores. En total, por el yacimiento pasaron más de 2.500 personas.
Las instalaciones fueron mejorándose con el paso de los años. Al transporte marino hasta El Musel se sumó una red de transporte aéreo hasta El Regueral. Todo el material se enviaba finalmente a La Felguera. Finalmente, en 1967 acabó cerrando tras varios años en que la producción fue disminuyendo. Poco después, Duro Felguera vendió los terrenos a un particular y las instalaciones han ido derrumbándose con el paso del tiempo.
Un video interesante sobre Llumeres, del Canal Prestosu-Secretos de Asturias:
🌐 https://www.youtube.com/watch?v=07OM0PJbwbY&ab_channel=Fundaci%C3%B3nCajaRuraldeAsturias

Lieres, la pequeña Bélgica minera asturiana que soñó Ernest Solvay

Hoy, un periódico asturiano, La nueva España, recuerda en un reportaje que se cumplen «Treinta años del encierro para salvar Solvay: Once mineros permanecieron 16 días a 660 metros de profundidad para exigir la pervivencia del pozo de Lieres, que acabaría cerrando en 2001«. Al hilo de esta efeméride, recuperamos un reportaje de la Revista Montepío de enero de 2013, dedicado precisamente a la minería en esta parroquia de Siero, uno de los feudos fundacionales de la gran industria carbonera asturiana en los siglos XIX y XX, y de Solvay, marca preñada de reminiscencias de una época cuya memoria parece haberse diluido demasiado rápido, pese a que contaba con numerosos e importantes hitos, que conectaban a Asturias con la modernidad industrial y científica en la Europa de entonces. Titulamos aquel reportaje, incluido en la sección de #MemoriaMinera denominada Los álbumes del carbón: «Lieres, la pequeña Bélgica».

Foto 1 Acceso a la mina de Solvay de Lieres con la bandera tricolor de Bélgica en primer plano. Foto 2 Castillete de Solvay

Los Álbumes del carbón abren hoy una de las páginas más interesantes y curiosas en la historia de la minería asturiana: el inicio, consolidación y establecimiento industrial de Lieres de la mano de dos firmas emblemáticas en la actividad empresarial española y europea, ambas de origen de belga: la Real Compañía de Minas del Carbón y, muy especialmente Solvay y Cía, multinacional química, pilotada por Ernest Solvay, inventor de varios procesos para la generación de sosa cáustica, y promotor de foros científicos junto con ilustres como Albert Einstein o Marie Curie, y cuyas fábricas aún siguen presentes en más de cincuenta países. A Lieres llegó en 1903 para desarrollar y gestionar hasta 1973 un complejo carbonero y social que constituye uno de los ejemplos más interesantes del paternalismo obrero en nuestro país. Nada es lo que fue en Lieres. En la memoria nos queda un buen puñado de fotografías que hablan de ese nervio social e industrial que alcanzó Lieres durante buena parte del siglo XX, y que cuyo despegue se inició en el siglo XVIII con los estudios de Jovellanos y la llegada de los ingleses y sus «artesanales” técnicas para el arranque del carbón en las primeras cortas de montaña. Hemos hecho una pequeña selección que recoge desde la vida en la mina, a las viviendas o distintas actividades sociolaborales, cargadas de nostalgia.

Un inventor y promotor científico en la Asturias de 1900, que departía con Einstein o Marie Curie: Ernest Solvay, (Rebecq-Rognon, Bélgica, 1838 – Bruselas, 1922) y el logotipo de la empresa. Biografía.

Hablar de Lieres y de carbón es hablar de una de las plazas de la minería industrial como más historia en Asturias y España. De hecho, notables estudiosos o historiadores, como Fermín Canella, sitúan esta parroquia del concejo de Siero como el lugar en el que se inician las primeras explotaciones carboníferas en España, un dato sujeto no obstante a debate, puesto que son conocidas las referencias que el Archivo General de Simancas, en Valladolid, hace de la mina de Arnao, o Arancés, en Castrillón, descubiertas y documentadas en el siglo XV por el fraile Carmelita Agustín Moreno, en plena época imperial de Felipe II. Pero si bien en la historia se cita la mina “submarina” de Castrillón, ahora preparada para acoger el Museo minero de Arnao, y también de otras por el Nalón, como la cantada “A La Pipiona”, no cabe duda de que en Lieres se establece uno de los primeros y más grandes complejos mineros industrializados de nuestro país. Ello fue fruto de dos empresas belgas: la Real Compañía de Minas y, especialmente, Solvay y Cía.

Pero para poder comprender porque durante muchos años del pasado siglo la bandera de Bélgica ondeó en Lieres, es necesario remontarse al insigne e ilustrado Jovellanos, quien en sus informes mineros de 1789 para el gobierno y la Hacienda pública, señala documenta “la minas grandes existentes en la riega de Carbayín”:  “…siguiendo la misma falda, en la parroquia de Lieres, la mina grande del monte Lieres, beneficiada según el arte de los ingleses. Subiendo al Carbayín empieza a recibir los carbones de las minas de Siero, que son riquísimas y excelentes. Y cuando llegue al Rebollar tomará allí los de Lieres, una de ellas es la mejor y más abundante de Asturias”.

La Compañía de San Luis, impulsada por los ingleses, fue una de las primeras firmas en responder e iniciar su actividad en Lieres, con el subarriendo de las cortas a un vecino de Les Feleches por 7.000 reales, de las que tan solo revertían a los vecinos que inicialmente se la habían alquilado 600 reales. Los ingleses, al igual que hicieran en otras comarcas asturianas, como la Asturiana Mining Company en 1844 en Mieres, se encontraron muy interesados desde el principio en el carbón asturiano, pero en el caso de Lieres, con un interés cortoplacista, sin mucho riesgo empresarial, rematado por el malestar vecinal ante el poco rendimiento que el alquiler de esta explotación daba al pueblo. De hecho, algunos informes apuntaban a la desgracia que suponía para la economía asturiana que “los ingleses usurpasen por 160 reales de vellón una de las mejores minas de la parroquia, cuando ella misma producía más de 1.200 reales ”.

Las niñas de la escuela de Lieres junto al busto de Ernest Solvay en el poblado

Más tarde, el propio Jovellanos constataría su decepción al llegar a Lieres con la falta de inversión en maquinaria moderna. La conclusión del sabio ministro gijonés: los británicos se volcaban en el rendimiento inmediato, sin perspectivas de futuro: “Aunque la galería y cámaras estaban apuntaladas con arte y los trabajos se hacían con más seguridad y mejor directorio que en otras partes… pero no tuve el gusto de observar ninguno de aquellos medios (-modernos, que esperaba con entusiasmo para alumbrar con sus informes la modernización técnica de España-) debido a la pericia del arte para sacar en mayor abundancia y con menos gasto los carbones”. Vamos, que los ingleses apuntaban superior conocimiento y maneras, pero no aportaban maquinaría.

En este contexto, y con litigios sobre la propiedad de las minas y Cédulas Reales dirigidas a controlar y preservar el “interés nacional” sobre las minas, dieron paso en 1833 al desembarco del capital belga y de la primera gran empresa minera asturiana, la Real Compañía de Minas del Carbón, multinacional con actividad, además de en España, en Francia, Noruega, y norte de África, y que, con el tiempo, se convertiría en la abuela de la actual Asturiana de Zinc,  por una decisión adoptada en 1851 por el ingeniero Jules Hauzeur, sobrino del socio belga de la Real Compañía, Adolphe Lesoinne, y que es quien señala que la calidad del carbón de Arnao no es óptima para la siderurgia, proponiendo la creación de una fundición de zinc. Hauzeur se verá obligado a buscar financiación externa, consiguiendo la participación de Jonathan-Raphaël Bischoffsheim, banquero y director de la Banque Nationale de Belgique. Un apunte que demuestra que nunca nada fue fácil para la industria asturiana.

 La carretera carbonera

Pero volviendo a Lieres, en 1836, los belgas reactivan la minería en la parroquia, llegando a su calor otras como la Sociedad de Carbones de Siero y Langreo, capitaneada por el Marqués de Las Marismas. Una empresa suya sería la encargada de construir en ese tiempo la popular Carretera Carbonera, concluida en 1842 y clave para la evacuación del carbón asturiano y despegue definitivo de la industria minera en la comarca del Nalón. La del Caudal cogería impulso más tarde, pero ya gracias al ferrocarril.

Otra de las Sociedad emblemáticas mineras nacidas de este conjunto de apuestas industriales, “La Fraternidad”, permitiría el desembarco de nuevo capital belga y de otro nombre mítico en la industrialización europea “Solvay y Cía, Societé Anonyme, fundada por Ernest Solvay (1838-1922) en 1863 y que en la actualidad su grupo químico-farmacéutico, con sede en Bruselas, cuenta con 400 empresas en 50 países, y 29.000 trabajadores. Pero ya ninguno en Asturias, únicamente en Torrelavega y Martorrel. El suministro de combustible para su fábrica de soca caústica de Solvay en Cantabria fue el motivo de la apuesta por Lieres, en cuya memoria de Lieres y la de nuestras comarcas mineras permanece lo que un día fue uno de los complejos carboneros, industriales y sociales más importantes de España.

Detrás de ello, el aliento y el espíritu de Ernest Solvay, un químico valón de Bravante, que no pudo ir a la Universidad por problemas de salud, y que comenzó a trabajar muy joven en la fábrica de su tío. Esa experiencia tiró de su conocimiento y de sus ganas de experimentar de una manera tan prolija, que en 1863, gracias a sus métodos inventados para la purificación de gases y la obtención del carbonato sódico mediante el procesamiento de amoniaco, construyó su primera fábrica en Couillet, donde terminó de perfeccionar sus técnicas. En 1890 a había fundado empresas en diversos países extranjeros y en 1900 el 95% de la crecida producción mundial de sosa provenía del proceso Solvay. Hoy en día 70 fábricas en el mundo aún emplean sus métodos, siendo la sosa un componente esencial en numerosas aplicaciones industriales, como, por ejemplo, la fabricación del vidrio, la metalurgia o la fabricación de detergentes. Este éxito le reportó a Solvay una riqueza considerable, la cual usó para diversos propósitos filántropos, incluyendo la fundación de varios institutos internacionales de investigación científica en fisiología en 1893, sociología  (Universidad de Bruselas, 1902) física 1912 y química, 1913. Las conferencias sobre física de Solvay eran particularmente reconocidas por su papel en el desarrollo de las teorías de la mecánica cuántica y la estructura atómica. Llegó a senador y ministro, pero Ernest Solvay pasará a la historia por haber reunido en 1911 a los físicos más importantes del mundo, entre ellos a Albert Einstein, Ernest Rutherford, Max Planck o Marie Curie. Ese era el espíritu con la que los Solvay desarrollaban sus actividades.

Los Solvay siguieron participaron en el accionariado de Minas de Lieres hasta 1987

La familia Solvay, que también abrió otra mina de potasa en Suria-Barcelona, estableció su sede comercial en el 269 de la calle Mallorca de Barcelona, dedicando las Minas de Lieres a un simple centro suministrador de materia prima, dirigido por personal belga de marcado perfil técnico y sometido a las directrices emanadas de Bruselas. La crisis en el negocio del carbón impactó a Solvay y por ende a Lieres a comienzos de los años 70 (cabe reseñar que en el periodo 1967/8 el Gobierno de Franco ya se vio obligado a intervenir en la minería asturiana con la creación de la compañía estatal Hunosa, como aglutinador del obligado proceso de nacionalización de casi una treintena de minas de las cuencas centrales asturianas abandonadas por el empresariado de entonces. En principio, la solución propuesta por el estado para Lieres, como ocurrió también con Minas de Figaredo, no es su inclusión en Hunosa, sino en otra, denominada Milsa (Minas de Lieres S.A.). La sociedad avilesina González y Díaz adquiere a Solvay el 51% de las acciones. Y no se desprende del otro 49% hasta 1987. En ese año, El País publica que la Dirección de Minas había alcanzado un acuerdo con la firma de Lieres para establecer un nuevo sistema de contratación de carbón térmico que permitía el ingreso en la empresa de 600 millones de pesetas. Estas servirían para acometer un plan de inversiones en cinco años, de 1.100 millones de pesetas, dirigidas a reprofundizar pozos y preparar nuevas plantas. La plantilla era entonces de 462 trabajadores, con una producción de 160.000 toneladas.

Pero en el año 1994, sumidos en Asturias en otro proceso de ajuste minero, auspiciado por el paquete de reconversiones industriales “necesarias” tras la entrada en la Unión Europea y las nuevas condiciones para sectores deficitarios, Lieres también acabaría en la compañía Hullera pública estatal. Paradójicamente, Minas de Lieres cierra en el año 2001 con un expediente sancionador de la Unión Europea por incumplimiento del programa de cierre previsto para 1998.

Un patrimonio para la reflexión

El 27 de febrero de 2004, el Gobierno del Principado aprueba una resolución por la que se incluyen en el Patrimonio Cultural de Asturias varios elementos destacados del Pozo Siero y antiguas Minas Solvay de Lieres, al constituir “uno de los ejemplos más relevantes de la minería de la hulla en el concejo de Siero, estando su historia desde 1903 íntimamente ligada a la presencia en Asturias de la empresa belga Solvay, que hasta 1973 controló efectivamente esta explotación minera, poniendo en práctica un amplio programa de paternalismo empresarial que se plasmaría en la promoción por parte de la compañía propietaria de la mina de los cercanos poblados de Campiello y La Pedrera, o en el patrocinio de una amplia variedad de actividades asistenciales y de ocio para los mineros y sus familias, determinando de esta manera que la vida de Lieres girará durante años, casi en exclusiva en torno a esta empresa”.

No obstante, esta resolución, que protege la bocamina, los castilletes, las casas de máquinas, el ventilador, la chimenea, el polvorín, la central eléctrica, diversa maquinaria, utillaje y herramientas y todo el complejo mayor compuesto por equipamientos y viviendas (87.220 metros cuadrados con 40 edificaciones), recoge que la explotación metódica de las mimas comenzó en 1892 con la citada Sociedad La Fraternidad. A pesar del reconocimiento al valor de este patrimonio, su protección trajo la pasada década más de una polémica. De hecho, el tratamiento de este complejo fue de los primeros en poner sobre la mesa la necesidad de preservar el patrimonio dándole nuevos usos a los complejos, más allá de los museísticos, un debate, mezcla de intereses, superado ya hace muchos años en zonas como las del Rhur en Alemania, pero que aquí aún continúa fresco, quizás ahora dormido por la crisis.

GALERÍA DE FOTOS: haga click para el carrusel

En el reportaje actual, La Nueva España recuerda que «Las hoy destartaladas instala­ciones mineras de Lieres, en las que está previsto instalar un vive­ro de empresas, fueron escenario hace ahora justo treinta años de una de las movilizaciones más re­levantes de la historia de la mine­ría asturiana. Once trabajadores permanecieron encerrados en el interior del pozo, a 660 metros de profundidad, durante dieciséis dí­as como medida de presión para que se retomase la actividad ex­tractiva, en aquel momento parali­zada, y lograr el pase de la explo­tación a Hunosa». Se remarca como «la  Unión Europea (UE) impu­so en 2001 el cierre de Lieres-Solvay, como condición para autorizar el plan de futuro de Hunosa», incluso con un expediente sancionador. El cese de actividad marcó el inicio de un im­parable declive que Lieres espera remontar con el vivero de empre­sas que ya se prepara en el antiguo recinto minero. «El importe de esta actuación asciende a 750.000 euros y se financiará a través del Instituto para la Transición Justa y el Principado de Asturias. El vivero contará con ocho despachos, una oficina común y un aula divisible en cuatro».

Este reportaje fue elaborado por el Director de Comunicación del Montepío de la Minería Asturiana, Alberto Argüelles, consultando diversas fuentes y con fotos del Archivo de la Fundación Obra Social Montepío y de la propia Revista Montepío (número 65, enero de 2013), además del reportaje de actualidad en La nueva España (13 de febrero de 2023).

 

Campamentos urbanos con la Fundación Montepío y Toca la Luna para conciliar en #Verano24 la vida laboral y familiar

Llega el fin de curso y el verano está a la vuelta de la esquina… un tiempo genial pero… ¡oh, cielos¡, surge un problema: Nuestros peques tienen vacaciones, pero nosotr@s no¡ y los horarios laborales y compromisos no nos permiten «apañarnos en casa». ¿Qué hacemos para poder conciliar? Campamentos urbanos Toca la Luna y Fundación Obra Social Montepío te proponen una solución:

🌞 DESDE EL 24 DE JUNIO AL 31 DE JULIO Y CON ESPECIAL MADRUGADORES ⏰

Este caso que se da cuando llegan las vacaciones escolares es muy común y puede ser un problema si no contamos con familia cercana, generalmente abuelos, para los que también puede ser un problema… Pensando en ello y en tratar de dar una respuesta que nos libre ese embrollo y agobio y que además PROPONGA UNA ACTIVIDAD DE VALOR EDUCATIVO Y SOCIAL PARA LOS PEQUES la Fundación Obra Social Montepío retoma UN CURSO MÁS CON UNA FIRMA ESPECIALIZADA COMO TOCA LA LUNA una propuesta moderna y de proximidad para la zona central de Asturias. Con el saber hacer de Toca la luna ponemos una vez más en marcha un Campamento urbano de verano en Oviedo, a un precio especial para hijos y nietos de mutualistas Montepío, en unas instalaciones muy completas, por su ubicación y disposición, con amplísimas zonas verdes y equipamientos deportivos y sociales, y que no nos son ajenas al encontrarse en el antiguo Orfanato Minero, hoy FUNDOMA (Fundación Docente de los Mineros de Asturias) un lugar sin duda muy emblemático para la familia minera asturiana.

Estas céntricas instalaciones, en la falda del Naranco de Oviedo, pero apenas a 10/15 min andando desde nuestra sede central, son perfectas para esta actividad, y presentan un acceso directo desde la Autovía AS-II, con lo que puede ser un recurso accesible y de utilidad para las familias mutualistas que residen en otras poblaciones cercanas, dentro del ámbito de la zona metropolitana central asturiana.

⏰ Desde la 8 am, para madrugadores

Este Campamento urbano es para niños de 5 a 12 añoscon un horario flexible que arranca a las 8AM (madrugadores), y con servicio de comidas. Estará disponible desde el 26 de junio al 31 de julio, con un horario de bloque central de actividades desde las 9 a 15 horas. Todos los programas se ofertan a las familias por semanas naturales, con posibilidad de contratar servicio de comedor del propio FUNDOMA, con un coste de 6€ día/niño. Existe la posibilidad de que los niños lleven su comida de casa.

Existe la posibilidad de ampliar el horario de 8-16 PM (Recogida tardía) con un coste adicional: 2,50€/por hora

La comida puede contratarse aparte, a un precio de 7 euros por peque/día.

Hay opción de comida tupper, es decir, que l@s peques traigan la comida cocinada de casa.

El Campamento urbano no es una guardería, y es muy atractivo para los peques porque es mucho más, formación y diversión: cuenta con actividades de inmersión lingüística en inglés, vida activa y deportes, y talleres creativos, de artes escénicas, plásticas, musicales… para que l@s peques se lo pasen genial, aprendiendo un montón de cosas de la mejor forma: jugando.

✅ Y a un precio especial para la #FamiliaMutalistaMontepío de 90 euros por niñ@ y semana (que se reduce en el caso de un segundo hijo).

Segundo, tercer… herman@ abonarían 72€ , ya que disfrutan de un 20% de descuento: Ejemplo, familia con dos hij@s/niet@s Montepío herman@s  90+72= 162€.

✅ La tarifa por días sueltos es de 22,50 euros, también con un 10% de descuento para el segundo hijo.

Si te encuentras en esta situación y estás interesad@ no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del mail fundacion@montepio.es o el teléfono 985 96 54 85, laborables de 9 a 15 horas. En la web www.montepio.es puedes acceder tanto al modelo de solicitud como a la información relativa a este programa.

Descarga aquí tu preInscripción:

👇Formulario campamento urbano Verano Fundación Montepío

PDF Formulario Campamento Toca la luna Fundoma 2024

La Fundación Obra Social Montepío considera que la conciliación de la vida familiar y laboral es una línea estratégica prioritaria socialmente para mejorar la calidad de vida de las familias mutualistas. Los “campamentos urbanos” con diferentes horarios y periodos son una buena estrategia de acción: La experiencia acumulada en el desarrollo de estos programas con una base intergeneracional y la necesidad de adaptar los mismos a las necesidades de las familias mutualistas orientan la reformulación del programa, teniendo en cuenta la situación laboral, familiar y económica de las mismas, manteniendo una oferta de calidad para el desarrollo lúdico y socio-educativo de los niños y las niñas, lo que permite a sus progenitores o representantes legales conciliar su vida familiar y laboral durante el periodo vacacional no lectivos.

Información adicional

Toca La Luna es una escuela de música y artes escénicas bilingüe y para quienes no la conocéis se presentan así:

Este verano 2024 realizaremos una edición más (ya empezamos en 2013¡) de nuestro Campamento urbano bilingüe en Oviedo en el que vuestros hijos podrán disfrutar de un montón de actividades musicales, escénicas, plásticas, juegos y deportes.

Al acabar el curso ampliaremos nuestras actividades y nos ubicaremos en unas magníficas instalaciones en plena naturaleza. Precisamente en las faldas del Naranco. En el campus FUNDOMA.

Nuestros profesores y monitores son angloparlantes (bilingües y nativos) y el campamento se imparte en inglés, si bien el castellano servirá de apoyo en todo momento en función de la capacidad de comprensión de cada niño.

Te esperamos en las faldas del Naranco (Ciudad Naranco, junto la Hotel Ibis) a 10 minutos del centro.

Nuestras actividades abarcan desde los juegos tradicionales de campamentos ( juegos de pelota, cuerdas, goma, el pañuelo, la búsqueda del tesoro, policías y ladrones, gincanas, bolos,  escondite, globos de agua, etc) así como actividades de música y baile, canciones, mascaradas, disfraces y también actividades de plástica ( murales, decoración de piedras, hojas  y frutos secos recogidos de los jardines, reciclaje, manualidades …

También habrá espacios de recreo y juego libre. Se podrán llevar bicicletas, patines, patinetes, etc, que se podrán dejar guardados en la residencia que tendremos a nuestra disposición durante las fechas señaladas (obligatorio sistema de seguridad para dichos vehículos). Aprovecharemos la ocasión para hacer un circuito de educación vial.

📌 El campamento tiene como fecha de inicio el 24 de junio de 2024 a partir de ahí se podrá asistir bien por días o semanas, de lunes a viernes hasta el 31 de julio.

Comenzaremos a las 9 de la mañana para terminar a las 15 horas. (Se puede contratar entrada anticipada (a las 8h, opción madrugadores) y/o recogida tardía (hasta las 16 horas/4 de la tarde)

Habrá servicio de comedor propio* para aquellos que lo soliciten, aunque también estará permitido traer la comida de casa.

¡Os esperamos chicos!

 

 

Vuelve el Campamento de Verano en #ResidenciaFelechosa🟢 de la mano de Cometa Verde

La Fundación Obra Social Montepío junto con Cometa Verde firma especializada en colonias de verano, pone en marcha de nuevo este año si Campamento de Verano en las instalaciones de nuestra Residencia de Mayores de Felechosa. Su finalidad es poner al servicio de las familias de nuestra Comunidad un elemento de ayuda a la conciliación y a l@s peques un espacio de diversión y entretenimiento, personalizado para estas fechas estivales, siempre especiales tras el fin del curso lectivo y el inicio de las vacaciones.

El horario de servicio de este Campamento es de 10 a 14 horas.:

Coste del campamento: 20€/semana o 5€/días sueltos (pago en recepción principal).
Horario: lunes a viernes de 10 a 14 horas.
Plazas limitadas: 12 plazas a cubrir por riguroso orden de inscripción.
Destinatarios: niños y niñas de 3 a 12 años.
Lugar: la actividad se desarrollará en el edificio denominado Centro ocupacional (anexo) en la Residencia Spa de Felechosa/Montepío.

Todos aquellos interesados pueden descargar y rellenar el siguiente Formulario de Inscripción:

👇Formulario de Inscripciones Campamento de Verano Residencia Felechosa 2024

Inscripciones Campamento Cometa Verde 2024

Más Información e Inscripciones en la Recepción principal de Residencia Spa de Felechosa/Montepío

Teléfono: 985 48 75 11
Ubicación: Barrio Parte Alta, Las Pedrosas 2 (salida sur de Felechosa) CP 33688 Felechosa/Aller-Asturias.