Carbón, paisaje y paisanaje, protagonizan un montón de libros publicados en España en los últimos meses

Esta misma semana, al calor de la crisis energética y de suministros, un medio regional publicaba «EEUU reabre centrales de carbón y los mineros vuelven al tajo», una de esas noticias que, los que crecimos en las Cuencas mineras astur-leonesas, a golpe de ajuste y reconversión sobre el lomo de nuestras familias, nos coge con el alma contrariada. Lo cierto es que mientras el mundo debate en la Cumbre del Clima de Glasgow 2021 (COP26, la enésima oportunidad para salvar el Planeta) con lo que supone conlleva, una nueva vuelta de tuerca a la descarbonización, nuestras librerías de proximidad se llenan de historias mineras y carbón, aprovechando el boom de lectura tras la pandemia y ese aura mezcla de romanticismo, nostalgia y reivindicación (huella indeleble en la historia, seña identitaria). Textos en suma plagados de valor documental, constitutivos casi de un género ensimismo, aunque mezclen registros que van desde la narrativa a la entrevista, la lírica, la fotografía o el comic. Aparecen estos libros a una distancia prudente entre un tiempo que se nos fue y el frescor de una memoria viva y resistente, con impronta sobre generaciones que, sin vivir ya del carbón, sienten el orgullo de las raíces, se sienten #familiaminera: se acaba el carbón pero no su estirpe.

📓En el último año han sido muchos los libros que han llegado y llegan con el encanto de esa mirada cómplice. Destacamos en este post alguno, empezando por el nuestro, impulsado por el Montepío para sus 50 años de historia como Mutualidad de los mineros y que es fruto de la beca de investigación impulsada por nuestra entidad con la UniOvi (Página oficial de la Universidad de Oviedo) y dirigida por el profesor Luis Benito García (+ info sobre como adquirir Historia del mutualismo minero asturiano en nuestra web 🌐montepio.es) a través de una beca de la Fundación Montepío.

📓También impulsado por la Universidad, tenemos «Hombres y mujeres de Hierro: Las minas de hierro del grupo Llumeres en Gozón (1859-1967), de Lucía Fandos, libro se analiza todo lo referente a la minería del hierro surgido en torno al yacimiento de Llumeres, abarcando el periodo que completa su ciclo histórico de inicio, crecimiento, auge, declive y desaparición (las consecuencias de su implantación, los trabajadores que hicieron posible la actividad, sus distintas instalaciones, los métodos de extracción del mineral, los sistemas de transporte…); una investigación de carácter local, al estar ubicada toda la actividad minera estudiada dentro del marco geográfico del Cabo Peñas.

📓Muy recomendable, el libro de la leonesa de Santa Lucía de Gordón, Noemi Sabugal, «Hijos del Carbón (Alfaguara) un libro que se va a leer durante años y, por ello, solo se podía haber escrito ahora. En esta obra tan singular, mezcla de autobiografía, memoria, ensayo y reportaje, Noemí Sabugal narra sus recuerdos de infancia ligados a las minas de carbón y se embarca en un viaje por los principales entornos mineros de España: Galicia, Asturias, León, Palencia, Córdoba o Teruel. En cada una de las etapas conversa con trabajadores de los pozos, con políticos, con vecinos o con comerciantes, todos ellos afectados por una transición energética que conlleva el fin de una cultura y de una forma de comprender el mundo. Las implicaciones económicas y sociales del cierre de las minas tendrán su correlato en las vidas de todos los «hijos del carbón», que ahora buscan un futuro nuevo y una nueva energía con la que poder ponerse de nuevo en pie.

📓Carboneras (editorial Pez de plata) de Aitana Castaño y Alfonso Zapico (maestro lavianés del cómic, que triunfa en Francia y en Europa) es un libro reivindicativo de las mujeres mineras: Eran las madres, abuelas, tías, hermanas, vecinas, amantes y esposas de todos los niños de humo que nacieron, se criaron y murieron con las cuencas mineras metidas en el corazón. Las carboneras son las herederas de una tradición minera que guarda para ellas un escondido rincón del que pocas veces se las saca para recordar que existieron. Y sus vidas están llenas de llantos, de amores y de historias. En Carboneras Aitana Castaño narra, en una historia de historias, la vida de aquellas mujeres que lo dieron todo por la vida y por sus ideales. Aitana y Alfonso ya habían hecho antes con gran éxito 📓 “Los niños del humo”, con la misma editorial.

📓Tierra negra (1,2 y 3, y el 4 en camino) Las más de treinta mil imágenes captadas por los fotoperiodistas Eduardo Urdangaray y Ramón Jiménez a lo largo de las últimas tres décadas y su proyecto Tierra Negra, que recoge una selección de ese amplísimo trabajo, no deja lugar a la duda: sí. Las fotografías, localizadas en zonas mineras de las provincias españolas de Asturias, León, Palencia o, también, en comarcas carboneras de Alemania, Francia, Polonia o la República Checa, revelan que los territorios del carbón comparten parecido ADN, que tienen genética familiar. Son historias con nexos comunes. La actividad minera ha cincelado los territorios, su economía y su sociedad. Sin que nadie lo cuente directamente, las imágenes que integran la muestra Tierra Negra dejan caer una narración común. En ellas puede verse y sentirse la historia de un auge económico, la transformación de un territorio, el crecimiento demográfico y también el declive, la recesión industrial y los esfuerzos por mantener con vida el territorio, eso que conocemos como reactivación, integrado por nuevas infraestructuras y empresas paliativas. En las imágenes conviven los vestigios de la Revolución Industrial, la arquitectura minera, las industrias siderúrgicas y metalúrgicas que acompañaron al carbón, los modelos residenciales del desarrollismo, la transformación social impulsada por la actividad minera, y el motor de cambio que supuso el movimiento obrero. Junto a ellas, las transformaciones culturales y sus manifestaciones. Por su contenido, Tierra Negra supone un hito en las exposiciones fotográficas sobre las comarcas mineras. Nunca antes se ha podido ver en estos territorios una muestra con base tan amplia y tan ambiciosa a la hora de abordar la realidad de los territorios carboneros.

📓Tormenta sobre Durán (Ediciones KRK) es el único de esta selección que es teatro: una obra de teatro en dos actos de Carlos Barros: A mediados de los años noventa, una explosión de grisú en una mina de carbón provoca la muerte de quince mineros. Tormenta sobre Durán se desarrolla en una atmósfera de tragedia, una fatalidad a medio camino de ser previsible, una situación que supera todo lo imaginable, un drama insostenible; pero también obliga al lector a colocarse ante la eterna lucha entre el bien y el mal, situándolo frente a sí mismo al trasladarle la lucha, la confrontación, los presuntos y múltiples intereses que se ocultan ante la posibilidad del encubrimiento y el choque que se produce ante la fortaleza de la verdad. La tragedia del pozu Nicolasa en 1995, con 14 fallecidos, sobrevuela.

📓Con “¿Dónde está nuestro pan?” La historia de la carbonera Libertad Aurora, el paisaje industrial minero de la zona de Tremor-El Bierzo y la orografía de la Cuenca minera, fueron los tres factores que impulsaron la escritura de este libro, tres relatos sobre la vida en la posguerra y sus miserias.  El escritor Abel Aparicio conoció a Libertad Aurora en uno de sus caminos en bicicleta por la zona del Tremor, en El Bierzo. Esa mujer le sorprendió al contarle durante dos horas la historia de su vida. El libro, editado por Marciano Sonoro ediciones, es el resultado de este libro tan apasionante como crudo: “las mujeres cobrábamos por el mismo trabajo 6 pesetas, los hombres 13”… “cuando ganó Franco me quitaron el nombre de Libertad, pasé a llamarme solamente Aurora”.

📓También, la memoria de otra tragedia minera, la del pozo María de Caboalles de Abajo (Laciana-León), hace más de 40 años, es el germen de “1979: octubre negro”, el libro del berciano Manuel Blanco Pacios, editado por Círculo Rojo, un ensayo con el que este escritor y músico regresa a aquel accidente a través del testimonio de las familias y compañeros que lo vivieron. Fue un accidente polémico, con 10 fallecidos y dos versiones, la solución oficial y la de los sindicatos. Un accidente que se produjo en una democracia recién parida y una herida muy honda. La falta de una respuesta concluyente dejó incertidumbres que regresaron cuando la tragedia volvió a golpear el emblemático Pozo María en 1999, suceso que significó a la postre el final de esta explotación. El ensayo habla de eso, de heridas abiertas y de cicatrices que acompañan toda la vida.

📓Como hace unos meses nos contó magistralmente en El País el escritor leonés Julio Llamazares, al hilo de lo que llamó escritores “con carbón en la sangre”, abrió el fuego de esta tendencia el minero y sindicalista leonés, Juan Carlos Lorenzana, con “Relatos mineros”, un libro publicado en 2019 por Eolas ediciones, que hablaba desde dentro de la mina (antes, en 2015, lo había hecho Aurelio Loureiro, leonés como Lorenzana y de familia minera también, con

📓 “Te alquilo el cielo”, otra colección de relatos de Aurelio Loureiro forman un puzle compacto, tanto en argumento como en intención. Cada pieza indaga, siguiendo un único hilo conductor, en la memoria, la infancia e, inexorablemente, en esas raíces que surgen de la tierra para atrapar al que quiere huir. En la cuenca minera donde nació, un valle al pie de los Picos de Europa, esas raíces están tiznadas de carbón y teñidas de la sangre de los mineros que quedaron atrapados en las entrañas de la tierra

📓También en Eolas, la fotógrafa Cecilia Orueta nos habla con ese cinematográfico título “The end” y el sabor de las películas del Oeste, de un pasado que no existe, la derrota de una ensoñación que el fin de la minería ha dejado en los pueblos mineros y en las personas que los habitaron o que continúan viviendo en ellos. Una historia de 150 años ha terminado y lo que queda son las imágenes de una película que se va convirtiendo poco a poco en ruina y en memoria. “Mi propuesta fotográfica, que he llevado a cabo a lo largo de un año a raíz del cierre el 28 de diciembre de 2018 de la mina La Escondida, en León, la última que quedaba abierta en esa provincia, se centra en los territorios mineros de León y de Palencia, dos de los más afectados por el final de la minería, pues esta era prácticamente un monocultivo en ellos. Acompañan a las fotografías textos de varios autores que a lo largo de la historia han escrito sobre la mina y los mineros, y testimonios de prensa y de algunos de los fotografiados”. Como escribió uno de esos autores, el paisaje es memoria, y la memoria de la minería que durante siglo y medio dio vida a esos territorios sigue latiendo en esos lugares y es nuestro deber preservarla, cada uno desde su posición.

En un plano más documental, el Ayuntamiento de Aller y el Colegio Oficial de Graduados e Ingenieros Técnicos de Minas y Energía de Asturias (editores de la obra), presentaban hace unos días dos trabajos póstumos del que fue cronista de municipio e ingeniero de minas, Guillermo Fernández Lorenzo, fallecido en noviembre del año pasado sobre la historia minera de Aller 📓“Minería del Ayer en el concejo de Aller”. Fernández Lorenzo, fallecido hace justo ahora un año, era miembro destacado del mencionado Colegio, del que en 2018 recibía la Medalla de Oro de la entidad por mostrar un gran compromiso con la profesión y con la institución en distintas facetas. Entre ellas, la realización de libros de materia minera que han editado. En detalle, estos dos últimos versan sobre la Brigada de Salvamento Minero en Aller y sobre fechas destacadas en la minería en el municipio. Os recordamos que, aunque más antiguo en fecha de publicación, pero con el Río Negro de Aller como protagonista, Fulgencio Argüelles publicó en 1993 en Alfaguara 📓“Letanías de lluvia”; y más tarde, 📓“El palacio azul de los ingenieros belgas” (Acantilado 2003), que se inspira para ambientar su novela en en el Chalet de los Figaredo, en Mieres, y que aborda inteligentemente los cambios sociales y políticos acontecidos en la sociedad asturiana, y española, durante las décadas de 1920 y 1930.

Finalmente, de este estilo, con una historia más localizada dentro del Universo de la Cuenca Minera, el lavianés Albino Suárez, con una prolija obra (88 publicaciones le preceden a sus 88 años), acaba de publicar 📓“Los que habitaron el valle”, dedicado a Tiraña, una compilación de “personajes, vecinos ilustres, drama y leyendas” en una zona minera. Un libro de paisaje y paisanaje aderezado con poemas propios y con abundante material fotográfico de este gran divulgador de cultura asturiana, minero y lavianés.

 

Montepío renueva su acuerdo con Alsa y amplia y facilita los descuentos a la familia mutualista asturiana

Los mutualistas y sus familias tendrán un 15% de descuento en los servicios de largo recorrido de la compañía. + info

El Montepío de la Minería Asturiana y la empresa de movilidad Alsa han renovado su acuerdo de colaboración, firmado en 2014, para fomentar el uso del transporte público en autobús entre los 9.000 titulares mutualistas y sus familias (parejas legales e hijos menores en convivencia), quienes a partir de este mes se beneficiarán de descuentos en rutas de larga distancia y servicios regionales operados por Alsa.

Las conversaciones para reactivar el acuerdo y adaptarlo a los nuevos tiempos de la movilidad y las nuevas tecnologías implementadas por Alsa se llevaron a cabo en las últimas semanas, de cara a este nuevo curso, con una muy buena relación entre ambas entidades históricas en Asturias.

El nuevo acuerdo permite a las familias mutualistas contar con un 15% de descuento aplicable en todos los servicios de largo recorrido (nacionales) -hasta ahora estaba limitado a ciertas rutas-, así como un 5% en los servicios de ámbito  regional en el Principado de Asturias, aplicado sobre la tarifa base de cada billete, y no acumulables con  otras promociones o descuentos.

Para acceder a esta importante ventaja, Alsa ha dispuesto de un código promocional exclusivo para mutualistas del Montepío para su uso en la web y app de la compañía, así como en los kioskos autoventa. Los mutualistas titulares interesados en este código pueden solicitarlo a través del correo electrónico montepio@montepio.es.

Alsa y Montepío comprobarán de manera interna mediante el uso del carnet de asociad@ y los permisos para autorizad@s (familiares menores (que el uso se circunscribe a mutualistas con la cuota en vigor y a familiares directos en su unidad de convivencia. El código promocional será actualizado anualmente y su modificación será previamente notificada a los mutualistas.

Tanto Montepío como Alsa destacan que todo el colectivo mutualista puede disfrutar de las ventajas «tanto los pensionistas o jubilados mutualistas, como también las familias jóvenes con hijos, que se mueven por el área central de Asturias, por estudios u ocio, y también a nivel nacional para sus viajes y desplazamientos por turismo, trabajo o estudios».

El Montepío enmarca esta colaboración en su programa social Ventajas del carnet Mutualista que pone en valor la colectividad de la familia mutualista minera asturiana, ya transversal en las últimas décadas cuando la entidad abrió la posibilidad de ser mutualistas a los hij@s y niet@s descendientes directos de miner@s. Además de Alsa, entre las empresas asturianas señeras que participan en este programa con el Montepío figuran el Grupo El Arco-El Economato, con un 2% en la cesta de la compra en los 17 actuales súper que antes fueron economatos mineros, el Instituto Oftalmológico Fernández Vega, con un 20% en Oftalmología general y otros servicios, o el Grupo Auditivo Amplifon-Gaes.

Los mutualistas interesados en conocer esta y todas las ofertas, las pueden encontrar en el espacio web 🌍🌍 https://www.montepio.es/carnet-montepio-descuentos/

Reunión con el Gobierno de Aller para conocer el despliegue de infraestructuras de interés para la Residencia de Felechosa

El presidente del Montepío de la Minería Asturiana, Juan José Pulgar, acompañado por el director Técnico de Proyectos, Amador Martínez, y la directora de la Residencia de Felechosa, Raquel Villa Posada, se reunieron en las últimas horas con el Alcalde de Ayuntamiento de Aller, Juan Carlos Iglesias, para conocer de primera mano el desarrollo de proyectos de infraestructura pública en el municipio que son del máximo interés para nuestra actividad en la zona alta del Valle. Servicios dotacionales muy importantes para un equipamiento como el nuestro y que, con unos 190 residentes, genera casi un centenar de puestos de trabajo directos, además de otras sinergias y conexiones con el tejido socioeconómico en la zona que le convierten en un destacado polo de actividad en la Comarca. El regidor estuvo acompañado por sus concejales delegados de Hacienda y Nuevas Tecnologías, Roberto Fernández (Vicealcalde) y la concejala de Industria, Empleo, Formación y Turismo, María Elena Zapico, responsables municipales de áreas competentes en asuntos abordados en este encuentro desarrollado en el Ayuntamiento de Aller.

Entre esos asuntos de interés para la Residencia de Felechosa y el Montepío figuran la extensión de la Banda ancha en el Alto Aller, a través del proyecto PEBA; el avance de la red de Saneamiento del Alto Aller y la continuidad en los proyectos de colaboración con los Planes de desarrollo Turístico del municipio. El fin de la reunión para la Residencia y el Montepío es conocer los detalles técnicos y fechas que maneja el Gobierno local, el contexto en el que nos movemos en el presente, y de cara a trabajar por un futuro de avance y progreso, en la excelente línea de colaboración que hemos mantenido estos años. Con una dotación tecnológica muy importante -equipos sanitarios, automatización de procesos, gestión documental, seguridad etc- no cabe duda que temas como la banda ancha resultan muy importantes para el funcionamiento de nuestra Residencia.

El presidente del Montepío informó al Alcalde que en los últimos meses la Residencia de Mayores de Felechosa-Montepío hemos afianzado y crecido nuestra actividad “pese a las dificultades mayúsculas derivadas de esta pandemia, que aún estamos sufriendo, y que para nosotros, con un enorme esfuerzo por preservar la salud y la seguridad,  si han tenido impacto en situaciones como los mayores gastos en seguridad, los aislamientos y fuertes controles, las visitas familiares o el funcionamiento del SPA y los proyectos de salud, vida activa e hidroterapia que desarrollábamos en abierto antes de este tiempo para toda la comunidad”. Pulgar destacó como “pese a esos inconvenientes, no hemos frenado nuestro crecimiento en ocupación y empleo, consolidando el proyecto en sus cifras”.

El presidente del Montepío señaló “cómo en estos meses, hemos apreciado además la importancia de ciertos asuntos relacionados con las infraestructuras públicas para el funcionamiento de nuestra actividad y cuya urgencia, en esta recuperación progresiva de la normalidad, con mayor población y dotación tecnológica aplica en nuestras instalaciones, será sin duda de mayor importancia para nuestro funcionamiento, desarrollo y continúa modernización del proyecto”. Entre los temas destacados figura la cobertura de banda ancha: “Estamos en un sector que demanda competitividad y precisa estar a la vanguardia en atención social para seguir ofreciendo ese plus diferencial por situarnos en zona rural. Y por ello el uso de las nuevas tecnologías y equipos que implementamos requieren de garantías para su funcionamiento; además de la importancia de comunicación lógica de los residentes con sus familias (videollamadas) para dar una salida en situaciones de aislamiento como las vividas en pandemia”.

La ubicación de la Residencia de Felechosa, en una zona rural, pero bien comunicada con la trama urbana de Felechosa y con la línea de bus Oviedo-Mieres-Cabañaquinta-Felechosa, del Consorcio de Transportes de Asturias, se ha convertido en una fortaleza, más valorada incluso por las familias sobre todo durante la pandemia..

El Alcalde de Aller felicitó a los responsables del Montepío por el crecimiento de estos años y la valoración del funcionamiento del equipo sociosanitario de la Residencia -más del 75% residen en el municipio, y más del 90 en la comarca- y en los asuntos referidos señaló que en pocos meses la banda ancha se desplegará hasta Cuevas, en una operación que garantiza la cobertura en esa zona sur de Felechosa donde se ubica la Residencia. En cuanto al Saneamiento en el Alto Aller, Juan Carlos Iglesias explicó los planes del Gobierno regional y las conexiones de la red en la fase Felechosa-Llanos (depuradora) y finalmente en cuanto a los programas de desarrollo del Alto Aller, el Ayuntamiento confía en que una vez recuperada la normalidad se puedan poner en marcha los programas sociales de turismo y salud en los que participaba la Residencia del Montepío (especialmente con sus programas hidroterapéuticos), limitada aún por los controles preventivos de acceso implementados para luchar contra el Covid desde febrero de 2020.

Familia Montepío, #Gracias por vuestro apoyo (a la campaña vacaciones`21 y normalización de los residenciales))

Juan José González Pulgar, presidente del grupo Montepío

Año duro, de lucha desigual contra un enemigo invisible y traidor, el Covid.

Llegábamos a este verano 2021, segundo en pandemia, con el ejército menguado pero no vencido. Trabajamos y luchamos por nuestros proyectos, porque es una obligación moral con los jóvenes y un compromiso, una promesa con quienes han construido durante décadas nuestro proyecto social, con los que se han quedado en el camino: siempre, un emocionado recuerdo para ellos y ellas.

Y al final de este verano, toca pedir disculpas. Hemos arriesgado mucho para abrir las instalaciones en condiciones precarias, en un contexto social difícil y complejo, con el fin de dar servicio, de responder a la demanda. Especialmente difícil en el Balneario de Ledesma, tras más de 10 meses de obligado cierre.

Empezar con escasos recursos económicos y unas instalaciones inactivas durante 300 días ha sido tarea de Cíclopes.

Además, gestionar los servicios con las limitaciones que impone la realidad sanitaria genera lentitud, aunque se gana esa necesaria seguridad sanitaria. No nos gustan los pasos en falso. Poco a poco, con perseverancia en procesos y protocolos, hemos ido ganando pulso y la máquina ya marcha a pleno rendimiento.

Nos preocupa la seguridad sanitaria de nuestras instalaciones, sus trabajador@s, y la de nuestr@s clientes. Sabemos el esfuerzo y los medios que ha supuesto y supone mantener nuestra Residencia de mayores de Felechosa, en el momento de su historia con mayor de ocupación (190 residentes) y empleo (casi un centenar de puestos de trabajo), como espacio libre de coronavirus, un reto costoso, pero con una recompensa impagable.

https://www.youtube.com/watch?v=xaRjahpDt-0&ab_channel=Montep%C3%ADodelaMiner%C3%ADaAsturiana

Vídeo de lanzamiento de apoyo a la campaña Montepío vacaciones 2021.

Hoy queremos anunciaros que nuestros servicios médicos del Balneario de Ledesma han puesto en marcha un sistema de pruebas aleatorias de antígenos con el fin de implementar un proceso de control más de seguridad, que nos permita anticiparnos ante posibles incidencias y agilizar una respuesta rápida: soluciones, seguridad.

Hace unos meses bajo el título de “El Montepío no tiene quién le escriba”, lanzábamos a través de vídeo-artículo una petición de ayuda a las distintas administraciones, en un intento de salvar nuestra entidad, atenazada por las deudas, como consecuencia de la pandemia, de los daños colaterales de esta nueva crisis para el sistema.

No era posible que quienes han practicado la generosidad y la ayuda durante tantos años -nuestra mutualidad ha repartido en sus 50 años de historia muchas ayudas y prestaciones- terminasen muriendo por inacción y olvido, con la pandemia como excusa.

Hay respuestas que no llegan. Pero seamos justos, no todo son silencios, también aparecen respaldos cercanos: de los municipios mineros asturianos que aún conservan la memoria del carbón y las redes de solidaridad y también de nuestros alcaldes de la comarca de Ledesma y algún que otro ayuntamiento de Salamanca. Agradecemos vuestro apoyo incondicional porque supone el reconocimiento a nuestra actividad y la importancia del Balneario de Ledesma para su Tierra, sus hombres y mujeres, sus familias.

Somos ejemplo de resistencia y la fórmula para combatir la España vacía, para cambiar el olvido por oportunidades. En Felechosa, en Ledesma y en aquellos lugares donde tenemos actividad.

A comienzos del verano, nuestros mutualistas entendieron la dimensión del problema y la necesidad de romper y vencer miedos, de dar un paso al frente. Nuestras actividades salud y sol lo han notado. El 92 % de l@s mutualistas habituales en el verano del Balneario de Ledesma se han presentado. Nuestro ejército de leales ha respondido.

Nos queda un último esfuerzo para alcanzar objetivos: Si el programa de Termalismo Social del IMSERSO 2021-22 responde, el resto lo pondremos nosotros, el trabajo intenso, la confianza y esa resistencia necesaria para seguir abordando los retos de futuro, con esa inercia positiva de haber aprovechado el tiempo de verano para recuperar pulso. Y lo vamos a hacer de nuevo junt@s y en todas nuestras instalaciones con el interés y profesionalidad de siempre.

#MUCHASGRACIAS por vuestro apoyo.

 Juanjo Pulgar, presidente del Montepío

Silicosis, esa terrible enfermedad que tanto ha marcado a la familia minera

Mentar la silicosis es recordar sin duda momentos duros y tristes. Much@s de vosotr@s, especialmente los más veteranos, o las familias, la habéis sufrido directamente: la respiración agónica, las implicaciones para las acciones cotidianas de la vida…En esta publicación queremos recoger algunos datos históricos sobre este asunto de tanto alcance emotivo para nuestro colectivo, cumpliendo con uno de los objetivos que nos marcamos: mantener viva la memoria de la familia minera, fundamental para entender y comprender nuestro origen, nuestra idiosincrasia. Va por ellos y ellas, por tantos, y por tantos avatares en dos siglos de historia.
La enfermedad de los mineros y su incidencia en Asturias, la resumimos en estos apuntes:
🚩La silicosis es la enfermedad profesional más antigua conocida. Es una enfermedad fibrósica-cardiovascular de carácter irreversible considerada enfermedad profesional incapacitante. Se produce por la aspiración de partículas de polvo de sílice depositada en los pulmones que van dificultando la respiración. La apertura de minas en Asturias en el siglo XIX la convirtió en demasiado común. Conversación oída en Urgencias… «me dice que fue minero ¿pero usted no se protegía cuando trabajaba dentro de la mina con mascarillas? -le pregunta amable una joven médica a un jubilado silicótico ingresado con una crisis aguda en el Hospital de Oviedo-. Él, en su esfuerzo por respirar, le concede un certero apunte de contexto; y le responde lacónico: «Señorita, en el año 48 no teníamos ni esponja para lavarnos en casa. Ni yo ni mis compañeros en el pozu. Y los días eran polvo».
 
🚩El historiador Ernesto Burgos -con prolija documentación sobre la historia social e industrial de las Cuencas- decía en uno de sus interesantes artículos relacionados: «Cuando el hombre picó la primera piedra, despertó al demonio de la enfermedad. La minería nació acompañada por la silicosis, y como los hombres del Neolítico ya conocían esta actividad, podemos decir que con ella se hizo realidad la maldición bíblica del trabajo. En el siglo V antes de Cristo, el célebre médico griego Hipócrates describió sus síntomas cuando observó las dificultades respiratorias que acababan afectando a los excavadores del metal. Muchos siglos más tarde, fue el alemán Georgius Agrícola, curioso personaje que intentó conciliar la alquimia con la química y está considerado como el padre de la mineralogía moderna, quien hizo las primeras referencias a este mal, en su tratado de minería «De re metálica», publicado en 1556. Finalmente, Achille Visconti acuñó el terminó silicosis en 1871″.
Los expertos Cristina Martínez González y  Alfredo Menéndez Navarro señalan en su trabajo «El Instituto Nacional de Silicosis y las enfermedades respiratorias profesionales en España» que «a partir de la década de los años treinta del siglo XX la silicosis irrumpió en nuestro país como un problema laboral de primera magnitud. El amplio mercado laboral minero (en torno a 130.000 operarios en 1913, de los que más de un tercio estaba dedicado a la extracción de carbón) la generalización de la perforación con aire comprimido y la intensificación de los regímenes de trabajo favorecíeron el crecimiento de las cifras de afectados. La política social de la II República y su apuesta por la homologación internacional en materia de legislación laboral facilitaron la visualización social del problema y la adopción de medidas preventivas, asistenciales
y compensadoras. A este periodo corresponden, también, los primeros estudios médicos españoles originales sobre la silicosis».
🏥La puesta en marcha del centro para el tratamiento de la enfermedad de los mineros surgió de una huelga celebrada en otoño de 1968 (una huelga por condiciones estrictamente laborales en Mina Baltasara de Mieres). Para la resolución de aquel conflicto, que duró 33 días y precisó de mediación política con Madrid, un representante de los trabajadores planteó la vieja aspiración de crear en Asturias (de aquella con más de 30.000 mineros en activo y hasta 70.000 contando los jubilados) un Instituto de Silicosis, como los que ya existían en otras regiones mineras de Europa. El ministro de la Gobernación José Solís Ruiz, asumió la demanda para atajar el conflicto y bajo su compromiso puso en marcha la orden para crear en Oviedo un centro sanitario especializado en la asistencia a la enfermedad de los mineros.
🚩El 18 de julio de 1970 (la elección de la fecha, aniversario del inicio de la Guerra civil, no fue casualidad), el otrora ministro de Trabajo del Gobierno de Franco, Licinio de la Fuente inauguraba el Instituto Nacional de Silicosis, al lado de la residencia sanitaria de la Seguridad Social y del Hospital General (desde 1961), en lo que más tarde (1989) se llamaría Hospital General de Asturias, en la zona sociosanitaria de El Cristo, en desuso para estos fines desde la puesta en marcha del nuevo Hospital Universitario Central de Asturias HUCA, inaugurado en enero de 2014, y donde el Instituto Nacional de Silicosis sigue contando con edificio propio y categoría de centro de referencia nacional, por orden ministerial de 25 de abril de 1974, que declara expresamente al Centro tanto Centro Especial de la Seguridad Social como Centro de carácter nacional. El traslado de Silicosis al HUCA si tuvo una consecuencia: en octubre de 2013​ dejó de prestar servicio asistencial.
🚩Muchos aún recordarán con tristeza las habitaciones de Silicosis en su etapa en El Cristo. Los ingresos en situaciones sanitarias complejas, la leyenda negra de los suicidios. Las verjas en algunas ventanas. Cuando la vida era esencialmente respirar en el valor original de la palabra.
Los síntomas típicos de la silicosis crónica, ahogos, tos fuerte y debilidad general, solo pudieron empezar a combatirse cuando llegaron los medicamentos contra la tos, los broncodilatadores y las bombonas de oxígeno. Hasta ese momento muchas veces no quedaba otra cosa que la resignación.
🖤La familia minera los recuerda: ¡Cómo olvidarlo!
Con estas notas, recogemos tanto la foto de la lámina de octubre del Calendario Montepio 2021, dedicado a Los guardianes de la familia minera, (la principal de este artículo) en el que se ve a una médica revisando radiografías en el Instituto Nacional de Silicosis de Oviedo en 1998, una fotografía de Eduardo Urdangaray cedida para tal fin por el Archivo Histórico Minero.
Junto a ella, se recogen en esta publicación otras relativas al emblemático Instituto de Silicosis, a la vanguardia europea en estos estudios y gran referencia nacional en la materia. Hoy otras profesiones distintas a las mineras del carbón (pizarra, canteros, asbesto -uralita-, caolín, trabajadores del cuarzo y el mármol, panaderos…) se suman a los casos estudiados y tratados, pero por un tiempo los mineros del carbón polarizaban todas las estadísticas sobre esta enfermedad en España a la que, con medidas de prevención y por los cambios en los sistemas de explotación (más la reducción drástica de la actividad extractiva) se ha reducido su incidencia.
En el año 2001 el Montepío aún ayudaba a tramitar más de 1.100 casos de esta enfermedad
En ese año 2001, un informe oficial reconocía que en España «no existen datos acerca de la incidencia y prevalencia de las
enfermedades respiratorias de origen laboral. Los escasos datos existentes no son representativos de la situación real -es decir, de la magnitud del alcance de siglo y medio de actividad- y tampoco se conocen las diferencias entre las distintas comunidades autónomas». Por este motivo, ese año un Grupo denominado EROL, encabezado por la Doctora Isidro, de
la SEPAR, propone la creación de un registro de enfermedades ocupacionales respiratorias, al igual que existe en el Reino Unido (sword), en Canadá (propulse) o en Estados Unidos (sensor). Se trataba de un registro voluntario, con fichas tipo “sword” o “propulse”, ofertado a neumólogos, médicos del trabajo y alergólogos, a los que se les envía información periódica, realizándose un estudio estadístico anual con los datos obtenidos.
Los objetivos del ese registro eran:
• Conocer la frecuencia de las enfermedades respiratorias relacionadas con el trabajo
• Detectar nuevos factores de riesgo
• Facilitar información
• Impulsar la investigación
• Facilitar la prevención
• Determinar las diferencias entre distintas áreas geográficas
El estudio perseguía además encontrar la problemática relación entre exposición sílice y cáncer de pulmón, aprovechando la información acumulada en los archivos de HUNOSA, I.N. de Silicosis y Consejería de Salud y Servicios Sanitarios: Variables a medir: • Exposición a sílice • Exposición a polvo de carbón • Tabaco • Radon • Neumoconiosis • Bronquitis crónica • EPOC y • Nivel socioeconómico.
En el carrusel de fotos, del Archivo de Hunosa, publicadas en la extinta Revista Hulla, que acompañamos se recogen distintas fotos desde el inicio del Instituto de Silicosis en Oviedo en sus comienzos (1970-71) y a finales de los años 90 del pasado siglo. En su apertura Silicosis contaba con siete plantas de 30 camas cada una, incluyendo una de aislamiento para los enfermos tuberculosos, y dotado además de unidad de vigilancia intensiva y servicios de fisiología respiratoria, radiología, anatomía patológica, cardiología, análisis clínicos y bacteriología, completados con otro servicio de consultas externas. El servicio de neumología llegó a atender en su primera década una media anual de 13.302 pacientes, haciendo que su prestigio fuese aumentando.
Con la entrada en vigor en 1995 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el ámbito de actuación del Instituto Nacional de Silicosis se amplió a otras enfermedades respiratorias de origen laboral distintas a las neumoconiosis. Hoy su personal sigue el objetivo original: ser en España y desde Asturias un modelo internacional en el tratamiento de las enfermedades respiratorias de origen laboral.

BIBLIOGRAFÍA Y OTROS RECURSOS

LA NUEVA ESPAÑA Maldita silicosis

TPA Asturias es una de las comunidades con más casos de silicosis y cáncer de pulmón de España. Son datos el Instituto Nacional de Silicosis. Los neumólogos denuncian que hay más casos en la sombra que diagnósticos realizan. 

DIARIO DE LEON El carbón se va, la silicosis se queda

EL COMERCIO «La silicosis está lejos de desaparecer. Hay 180 casos nuevos al año»

EL COMERCIO «La silicosis ya no son de cosas de mineros»

LA NUEVA ESPAÑA Las últimas silicosis de la mina

LA NUEVA ESPAÑA Sanidad potencia Silicosis, que tendrá director propio y deja de depender del HUCA

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